Pasión latina en LA por el duelo Rams-Cowboys

Fanáticos cuentan sus ‘locuras’ por seguir a sus equipos antes del encuentro de hoy en el Coliseo Memorial
Pasión latina en LA por el duelo Rams-Cowboys
Jorge Flores y su hija Tida en el estadio hablan de su promesa para Los Rams. / fotos: suministradas.. / foto: suministrada.
Foto: La Opinion

El niño que llevan dentro un padre y su hija los ha llevado a cometer “locuras” por el amor que le tienen al equipo de futbol americano Los Ángeles Rams.

George Flores, de 60 años de edad, y su hija Tida, de 43, residentes en Eagle Rock se han comprometido a no quitar el árbol de Navidad de su casa hasta que el equipo sea campeón.

En su hogar, todos los ornamentos del árbol hacen alusión a los Rams, que este sábado se juegan el título divisional de la NFC contra los Dallas Cowboys, en el Coliseo Memorial de Los Ángeles.

“No vamos a bajar el árbol hasta que ganen el título”, dijo Tida. “Creo que esa es una de las locuras más grandes que hayamos hecho”.
Ambos recuerdan también que en 2006 —cuando el equipo aún estaba en San Luis (Missouri)— fueron a verlos jugar.

Los adornos del árbol son relativos a los Rams. / foto: suministrada.

Ella quería obtener un autógrafo de Steven Jackson, uno de los mejores corredores en la historia de los Rams, y su padre una firma de Troy Holt, el receptor abierto que tuvo seis temporadas consecutivas con 1,300 yardas.

“Ellos no estaban dando autógrafos”, dijo. “Pero le grité tan fuerte a Steven [Jackson] que volteó y preguntó: ‘¿Quién viene de Los Ángeles?’. Yo iba a sacar mi ID pero me dijo que no era necesario y tengo guardado ese autógrafo como un gran tesoro”, narró Tida.

Por su parte George, dice que ya casi con 50 años encima, corrió aquella vez como un niño de 10 años para alcanzar a Troy Holt y obtener su autógrafo.

“Fue una experiencia inolvidable”, este hombre, quien comenzó su “idilio” con los Rams, desde 1970 en su natal Chicago.

George ha sido fanático de este equipo desde hace años. / foto: suministrada.

A juicio de estos mismos aficionados latinos, los Carneros —ganadores del título de la División Oeste de la Conferencia Nacional (NFC)— son favoritos para lograr la victoria por su condición de locales y por su excelente ofensiva.

Sin embargo, los texanos —campeones del Este de la NFC — han venido desempeñándose con inspiración con 8 victorias en 10 partidos y en Los Ángeles buscarán alargar su buen momento.

Otra anécdota inolvidable para Tida, una maestra de niños de kínder en una escuela privada ocurrió cuando ella tenía 7 años, durante un partido donde probablemente hubo alguna buena jugada y los hombres en el estadio festejaron.

“Los señores se levantaron de sus asientos y solo a mí me bañaron con el líquido de sus cervezas y con sus palomitas de maíz”, dijo entre sonrisas.

George y su hija son abonados de toda la temporada de los Rams, de modo que tienen asegurados sus boletos de entrada para el juego de este sábado.

“Nos vamos siempre con tres o cuatro horas de anticipación para estar en el festival de los fanáticos y poder hacer des… dre [relajo] antes de entrar al estadio”, comentó Tida.

“Vamos a ganar”, declaró George. “Yo confío en tres jugadores clave: Aaron Donald [tacleador defensivo], en Todd Gurley [corredor ofensivo] y en Jared Goff [mariscal de campo]”.

Ahora, solo habría que esperar al resultado de este sábado para conocer si su rosado árbol de Navidad que tiene en la sala de su casa seguirá allí —de pie — con las esferas y las figuras pintadas con el color de los Rams y el “ángel” Carnero que cuelga en el pico del árbol, o bien, si deberán bajarlo porque la temporada de que se cumplan deseos y pedir regalos ya pasó.

Padre e hija, apasionados por los Carneros

“La clave del triunfo de los Rams está en el mariscal de campo [Jared Goff]”, dijo Sebastián Sandoval, un seguidor del equipo angelino desde hace más de tres décadas.

“Yo me crié en Tijuana; me gustaba el boxeo y el beisbol pero cuando me vine a Estados Unidos me encantó el futbol americano”.

Este seguidor del equipo angelino, nacido en Nayarit y administrador de un restaurante en Hollywood, le heredó a su hija Kristin su pasión por este equipo.

“Los Rams han unido a toda la gente de Los Ángeles y son un mejor equipo que Dallas”, consideró la mujer de 35 años, una muralista conocida como “KSan”.

Sebastián Sandoval (arriba) y su hija Kristi, quien hace un par de años pintó un mural en honor al equipo, apuestan  a que los Rams ganarán. / foto: suministrada.

Kristi fue el rostro principal de la campaña de arte “Mi Ciudad, Mi Equipo, Mis Rams” que congregó a numerosos artistas, pintores y muralistas de Los Ángeles, durante el mes de la herencia hispana de 2017.

Sin embargo, cuenta que para ella, el crear arte para un equipo de futbol americano fue algo totalmente distinto a lo que estaba acostumbrada a hacer. Por ello, se enfocó en la cultura angelina y la forma en que el deporte puede unir a la gente.

“Por eso yo empecé a ser promotora del equipo”, dijo. “Mas ahora que regresaron a Los Ángeles”.

Juego de Cowboys causa ‘divorcio’ de tres horas

En el hogar de Eastvale de Manuel García, cada vez que se presenta un duelo importante de los Dallas Cowboys, hay “divorcio” con su esposa Rosa Isela mientras dura el encuentro.

“Yo le digo, tú ve y diviértete con tu juego”, dice la esposa, una mexicana de Cuauhtémoc, Chihuahua. “Él estaba triste pero ya le di permiso para que vea tranquilo el partido, aún cuando este sábado [hoy] es nuestro aniversario [39] de bodas”.

Manuel, un fanático de de corazón, cuenta que tendría 16 o 17 años cuando salió de Mexicali hacia Estados
Unidos.

“Me vine a juntar dinero para comprar un carro y me quedé para siempre”, dice. “Trabajé en una compañía de Redondo Beach donde reconstruían alternadores y luego en una compañía de alfombras”.

Es tanto el amor deportivo que profesa Manuel por los Vaqueros que la mitad del garaje de su casa lo tiene repleto de recuerdos y objetos memorables de este equipo: muñecos de peluche, llaveros, estampas, vasos, cuadros, fotografías, alfombras, cascos y muchas cosas más.

Manuel García tiene llaveros, vasos y cuadros de los Cowboys en su casa. / foto: Jorge Luis Macías.

“Me comencé a interesar en los Cowboys cuando jugaron el Super Tazón de 1993 y apalearon a los Bills de Buffalo [52-17]”, recordó.

“Miré al equipo y dije, esos son buenos y hay que apoyarlos. Troy Aikman [el mariscal de campo] era espectacular completando pases de anotación, también corriendo para ganar muchas yardas, y además, los Rams y los Raiders abandonaron Los Ángeles en 1994”.

García, de 58 años, dijo que su pasatiempo por recolectar artículos de los Cowboys consiste en cada fin de semana ir a las ventas callejeras de los vecindarios, en los tianguis de Santa Fe Springs, Riverside, Bloomington, Chino y otros lugares.

Pero entre todo lo que él llama “mis tesoros”, destaca un cuadro que contiene las palabras “Dallas Cowboys” que le hizo su hija Verónica cuando estaba en un taller de arte en la secundaria.

Manuel y prácticamente toda su familia apoyan a los Cowboys… Menos su hijo Manuel Jr., quien es fan de los Jefes de Kansas City.

“No sé qué pasó, pero mi hijo es el único de la casa que le va a otro equipo”, manifestó sonriente.

“Imagínese hasta me compré un automóvil Kia color plateado y todo el mundo en el barrio lo conoce como Silver”, manifestó. “Cuando lo compré les dije en la concesionaria que no quería un color gris, sino plateado como el color original de los Cowboys”.

Desde hace 11 años, Manuel, supervisor en una fábrica de alfombras en la ciudad de Santa Fe Springs es parte del Clubs de Fans de los Dallas Cowboys de California, que integra a unos 5,000 fanáticos de las ciudades de Coachella, Downey, Northridge, Ontario, San Diego y el condado de Orange.

Su vaticinio es que Dallas ganará con una pizarra final de 28-17.