AMLO condiciona a Trump el envío de inmigrantes centroamericanos a México

Aunque aceptará a extranjeros, la Administración mexicana establece sus lineamientos
AMLO condiciona a Trump el envío de inmigrantes centroamericanos a México
Los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump.
Foto: EFE / Getty

En medio de las negociaciones del Plan de Desarrollo Integral para el sur de México y los países centroamericanos del Triángulo Norte, el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador condicionó al del presidente Donald Trump el envío de inmigrantes que solicitan asilo en Estados Unidos.

En una acción unilateral, la semana pasada, la Administración Trump anunció el retorno a México de inmigrantes que presentaron su petición de asilo, pero el Estado mexicano rechazó hacerse responsable de esas personas, aunque aceptará su arribo al país.

“Hemos sido informados por la Embajada de Estados Unidos que en las próximas horas su gobierno presentara, de manera unitlateral, en la garita de San Isidro, ubicada en Tijuana, Baja California, a un grupo de 20 extranjeros”, indicó Roberto Velasco, vocero de la Cancillería mexicana. “Los integrantes del grupo serían personas de diferentes países de Centroamérica que iniciaron su trámite para obtener asilo en aquel país, mismas que ingresaron a Estados Unidos a través de territorio mexicano y, al parecer,. cuentan con una visa humanitaria expedida por nuestro Gobierno que permite entradas y salidas múltiples de territorio nacional”.

La Administración Trump informó del procedimiento de acuerdo a la Sección 235 de su Ley de Inmigracióna y Nacionalidad (INA), donde establece el retorno de un inmigrante que ingresó por un territorio “contiguo”, en este caso México.

“Tratamiento de extranjeros que llegan de un territorio contiguo.- En el caso de un extranjero descrito en el subpárrafo (A) que llega a tierra (sea o no a un puerto designado de llegada) de un territorio extranjero contiguo a los Estados Unidos, el Fiscal General puede devolver al extranjero a ese territorio en espera de un procedimiento conforme a la sección 240”, indica la norma aplicada unilateralmente.

La medida se dio a conocer el 20 de diciembre de 2018, lo que implicó reuniones entre representantes de ambas administraciones, indicó Velasco, quien agregó que “México reitera que no acepta un acuerdo de tercer país seguro con el Gobierno de EEUU, un acuerdo de esa naturaleza implicaría un compromiso vinculante”.

Añadió que de procesar en territorio mexicano “todas las solicitudes de asilo a EEUU de inmigrantes que pasen por (ahí)”, implicaría que la Administración de López Obrador se haría responsable de la “situación jurídica” de esos extranjeros, lo cual rechaza.

Velasco indicó que, de acuerdo a las nuevas políticas migratorias mexicanas, el actual Gobierno antepondrá los derechos humanos de las personas y recibirá por tiempo limitado a los extranjeros devueltos por Estados Unidos.

En beneficio de las personas migrantes, aceptaría el ingreso de ciertas personas extranjeras provenientes de EEUU que hayan recibido un citatorio ante un juez migratorio. Ello se hará mediante permisos de ingresos por razones humanitarias que, de manera temporal, permitan a esas personas su estancia en México”, aclaró Velasco, quien leyó un posicionamiento conjunto de las secretarías de Relaciones Exteriores y de Gobernación.

Estableció que México rechaza devolver a cualquier extranjero a su país de origen donde su vida corre peligro por raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un grupo social o por sus opiniones políticas

Como parte de los acuerdos entre ambas administraciones, Estados Unidos enviará a centroamericanos a puntos específicos de entrada, comenzando con el retorno de 20 inmigrantes a través de la garita de San Isidro, en Tijuana, Baja California, una medida que aumentará paulatinamente en otros puertos.

“La parte mexicana comunicó que, en cualquier caso, la devoluciones deben realizarse cumpliendo las formalidades que estabalecen las leyes mexicanas”, dijo Velasco. “No se aceptará a menores no acompañados o personas con problemas de salud. En el caso de familias, el tema será tratado por separado dada la complejidad que implica su recepción”.

“Una vez que la solicitud de asilo haya concluido, la ubicación física de los solicitantes será responsabilidad única de los Estados Unidos”, aseguró Velasco. “Esto significa que el Gobierno de México no aceptará la devolución de personas extranjeras que hayan apelado la negativa a su petición de asilo”.

La Administración de López Obrador –quien se ha negado a confrontar al presidente Trump sobre el muro fronterizo– informará a los gobiernos estatales de la frontera con EEUU de su decisión, a fin de tomar medidas pertienentes.

Velasco reiteró los esfuerzos de México por impulsar el desarrollo de los países de donde ha aumentado la inmigración por inseguridad y falta de oportunidades.

El Plan Integral de Desarrollo sigue en negociaciones, confirmaron fuentes, en reuniones paraleras con los gobiernos centroamericanos y estadounidenses.