Hombre de Hemet reclamó más de 800,000 en devoluciones de impuestos falsos

Robaban la identidad de personas para cometer sus delitos

Un hombre de Inland Empire, identificado como Raymond Salazar, de 55 años, fue condenado a 60 meses en una prisión federal por su papel en el robo de identidades de víctimas para después utilizarlas para reclamar más de 800,000 dólares en reembolsos de impuestos fraudulentos.

Salazar, residente de Hemet, fue condenado la semana pasada y también se le ordenó pagar una indemnización de 298,693 dólares. Salazar se declaró culpable en agosto de 2018 de un cargo de fraude electrónico y un cargo de robo de identidad con agravantes.

Otros tres acusados ​​involucrados en el esquema se declararon culpables de cargos criminales federales y están esperando la sentencia en marzo. Ellos son; Charlene Castrejón, de 60 años y residente de Hemet; Rebecca Mona Sandoval, de 35 años y oriunda de San Jacinto; y Robert Manuel Gamboa, Jr., conocido como Paul Timothy García, de 31 años y con residencia en Highland.

Como parte de su plan, que continuó hasta abril de 2015, Salazar y sus co-conspiradores obtuvieron los nombres, números de Seguro Social y fechas de nacimiento de las personas sin o con su conocimiento, según el acuerdo de culpabilidad de Salazar.

Luego, los conspiradores usaron la identidad de sus víctimas para preparar y presentar declaraciones de impuestos federales falsas y fraudulentas que contenían ingresos, dependientes, crédito por ingreso del trabajo, crédito de educación e información de crédito tributario por hijos – todo esto falso -, de acuerdo con documentos judiciales estatales.

Por ejemplo, en enero de 2013, Salazar y sus coacusados ​​utilizaron la identidad de una víctima para presentar intencionalmente una declaración de impuestos falsa para 2012 que indicaba falsamente los ingresos de la persna y que tenía un dependiente que supuestamente era el sobrino discapacitado de la víctima, explican los documentos judiciales.

El reembolso estableció falsamente que la víctima de robo de identidad tenía derecho a un crédito tributario por ingreso del trabajo y un reembolso de 3,169 dólares, según el acuerdo de culpabilidad de Salazar.

Los pagos de reembolso se enviaron por correo a las direcciones o se depositaron directamente en las cuentas de la tarjeta de débito de los contribuyentes que Salazar y sus acusados ​​controlaban. En total, Salazar y sus co-conspiradores lograron obtener aproximadamente 569,334.26 dólares en reembolsos de impuestos federales del Servicio de Impuestos Internos (IRS), según afirma el acuerdo de culpabilidad de Salazar.

Además, en mayo de 2013, Salazar y sus coacusados ​​poseían en su residencia de Hemet al menos 15 tarjetas de crédito y débito y números de Seguro Social pertenecientes a sus víctimas y que estaban destinados a presentar declaraciones de impuestos federales falsas, de acuerdo con documentos de la corte.

Este caso fue parte de una investigación en curso realizada por el Departamento de Investigación Criminal del IRS y las Investigaciones de Seguridad Nacional de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unido con la asistencia del Equipo de Calles Seguras en San Bernardino del FBI.