Ganó $33 millones en la lotería y afirma que fue lo peor que pudo haberle pasado en su vida

Margaret Loughrey dice que llevarse el máximo premio le ha hecho "vivir en el mismísimo infierno"

Margaret Loughrey es una mujer originaria de Strabane, en Irlanda del Norte, la cual cualquier persona podría considerarla sumamente afortunada, ya que en 2013 se convirtió en millonaria tras ganar un premio de lotería equivalente a $33 millones de dólares.

En ese año, Margaret se encontraba sin trabajo y apenas sobrevivía con la ayuda de $340 dólares que el gobierno le da a la gente sin empleo. Pero un buen día se decidió comprar un billete de un sorteo de Euromillones sin jamás imaginarse que esto le cambiaría la vida… aunque según ella, para mal.

Resulta ser que esta mujer decidió compartir el premio con gente cercana a ella, así como con su localidad, pues quería ayudar a sus vecinos construyendo un gran centro turístico para así darle empleo a mucha gente en Strabane.

Dicha idea fue lo que inició sus problemas, ya que los terrenos que adquirió para construir el centro eran de uso industrial y por lo tanto, no le fue permitido utilizarlos para levantar un centro recreativo que atrajera a los turistas. Para este proyecto desembolsó $18 millones de dólares, sin ver su retorno.

Además, recientemente, un tribunal le ha exigido que debe pagar $38,000 dólares a un empleado de nombre Paddy Breslin  al cual despidió, según por cuestiones de discriminación en cuanto a religión y sexo. Paddy, quien también fuera amigo de Loughrey, indicó que trabajar tres años para ella casi lo llevó al borde del suicidio.

Todos estos problemas han generado que Margaret, de los $33 millones solo le queden $6,5 millones, sin ni siquiera haber disfrutado algo de su premio.

“Me arrepiento de haber ganado la lotería. Por supuesto que sí. Antes era una persona feliz. Soy un ser humano y todo lo que ha hecho el premio es destruir mi vida”, comentó Margaret en una entrevista para un medio mocal.

“Llevo seis años con esto y no creo en la religión, pero si existe el infierno, he estado en él. Ha sido así de malo… Gané 27 millones de libras y me quedan poco más de 5 millones, la mayoría de ese dinero se lo di a la gente… Nunca tendré paz mientras viva. Incluso si no me quedara ni un céntimo, no la tendré”, sentenció.