“¡Ay que ojos tan chulos!”

Ovación a Refugio y María Alvarado que cumplieron 60 años de casados
“¡Ay que ojos tan chulos!”
Don Refugio Alvarado y su esposa María (extrema derecha) se juraron amor eterno en la Catedral Nuestra Senora de Los Angeles porque cumplían 60 años de matrimonio. (Jorge Luis Macias, Especial para La Opinion)
Foto: Jorge Macias / Impremedia/ La Opinion

Don Refugio Alvarado y su esposa María parecían unos “tortolitos”. Con una mirada de un amor cómplice y tomados de la mano, renovaron sus votos matrimoniales.

Acompañados de sus ocho hijos casados, 29 nietos y 31 bisnietos, la pareja fue ovacionada en la Catedral Nuestra Señora de Los Angeles porque cumplían 60 años de matrimonio.

“El amor a mis hijos y la fe en Dios es lo que me mantuvo firme”, recordó María, de 77 años, ya que su esposo -en sus años de juventud- “andaba por ahí de pata suelta. Esa es la realidad”.

Don Refugio, de 79 primaveras, no escondió que tuvo otras relaciones fuera de su matrimonio, allá en su natal Juchitlán, Jalisco.

“Cuando uno es joven comete errores y te deslizas de un lado para allá o para acá”, dijo. “Pero ella [María] me aguantó todas mis tarugadas”.

Sin embargo, los problemas de la pareja quedaron sepultados en el pasado. Hoy los une el amor y la fe en Dios.

La pareja celebrando lo grande su largo matrimonio. (Suministrada)
La pareja celebrando lo grande su largo matrimonio. (Suministrada)

María recordó que fue un 4 de febrero de 1959 cuando contrajo matrimonio eclesiástico en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús y el padre Alfonso Ortiz fue quien los caso.

En junio de 1973, la pareja emigró a Estados Unidos y mientras él trabajaba enchapando lámparas, baños y cocinas, ella trabajó en la costura, pintar camisetas, y al nacer su primer nieto se dedicó a ser abuelita.

Una frase conquistadora

No obstante, ella recuerda con agrado sus años mozos cuando caminaba alrededor de la plaza de Juchitlán y su enamorado le gritó “¡Ay que ojos tan chulos!” y le “regaló” a Refugio el honor de acompañarla a dar una vuelta.

“¡En aquella paletería de la plaza mi mamá le regaló todas las vueltas a mi papá, y después ocho hijos!”, expresó Samuel, el séptimo de los vástagos. Los demás son: Miguel, Delia, Cuco, Lety, Heriberto, Beatriz y Jesús.

Don Refugio comentó que cuando el matrimonio “andaba de bajada”, todo se arreglaba pidiendo disculpas y perdón, “pero por delante siempre había amor para perdonar”.

“No es cierto, él nunca pidió perdón, es de esa gente macha que piensa que por ser hombre no piensa en pedir perdón”, agregó ella.

“La verdad, estamos muy orgullosos de nuestros padres y nos sentimos bendecidos que Dios nos haya permitido llegar a este 60 aniversario de su matrimonio”, dijo Delia Maldonado. “Ellos y nosotros hemos entendido que el matrimonio es un compromiso que se hace ante Dios para toda la vida, y en donde siempre ambos estemos dispuestos a luchar por nuestra relación de pareja”.

Al final, toda la familia se reunió en el restaurante Maddalena, dentro de la cava San Antonio para celebrar, y en donde doña María se tomaba un tequila.

¿Y no le hace daño?

“No…es mi día, y hoy tomaré tequila hasta que el cuerpo aguante”, dijo María.