Madre guatemalteca obtiene estadía humanitaria por su hija con labio leporino

Su abogada le apuesta a ganar tiempo mientras encuentran una vía para que pueda obtener la residencia

Madre guatemalteca obtiene estadía humanitaria por su hija con labio leporino
Mayra Cárdenas con su hija Brianna. (Foto suministrada)
Foto: Foto suministrada

Mayra Cárdenas, una madre guatemalteca de tres hijos, vivirá tranquila por lo menos lo que resta del año sin temor a ser deportada debido a que el Servicio de Migración y Aduanas (ICE), le autorizó una estadía humanitaria por un año para que su hija a quien el año pasado la operaron para corregirle el labio leporino y paladar hendido, pueda recibir atención médica.

Desde 2009, cuando fue arrestada por el ICE durante una redada en su trabajo en un restaurante de comida rápida, ha vivido con los nervios de punta.

“Esta extensión que le autoriza a quedarse en el país hasta el 14 de febrero de 2020, es un pequeño triunfo”, dice Denise Cabrera, abogada de migración de la firma legal de Eric Price.

“Vamos a continuar pidiendo estas extensiones en los próximos cuatro años hasta que su hija mayor cumpla los 21 años, con la esperanza de que ICE se las autorice”, indica la abogada de Mayra.

Mayra Cárdenas teme ser deportada a Guatemala porque su hija Brianna de seis meses nacida en el país va a requerir seguimiento y cuidados médicos tras la operación de labio leporino y paladar hendido. (Foto cortesía Paulina Herrera).
Mayra Cárdenas teme ser deportada a Guatemala porque su hija Brianna nacida en el país va a requerir seguimiento y cuidados médicos tras la operación de labio leporino y paladar hendido. (Foto cortesía Paulina Herrera).

En realidad, recalca que le están comprando tiempo a esta madre de familia mientras se puede encontrar una manera de arreglar su estatus migratorio.

A Mayra, el ICE le había dado hasta el 20 de marzo de 2018 para que abandora el país de manera voluntaria.

La abogada consiguió que pararan su deportación, en tanto intentaba otros procedimientos.

“Necesitamos reabrir su caso, pero esto no lo podemos hacer hasta que su hija tenga los 21 años de edad”, aclara.

Mayra emigró de Guatemala hace 25 años a la edad de 13 años. Es madre de tres hijos nacidos en California.

Durante el periodo del presidente Obama le estuvieron dando permisos por año para quedarse en el país. Pero con el presidente Trump, las cosas cambiaron y le dieron un ultimátum para regresar a Guatemala el 20 de marzo del año pasado.

Cuando el ICE intentaba deportarla, su hija Brianna Betzabel, de un año de edad, estaba a punto de ser operada para corregirle el labio leporino y el paladar hendido.

Mayra Cárdenas con su abogada de migración Denise Cabrera y su bebé Briana. (Fotos: cortesía Paulina Herrera).

“Viví unos meses de completa agonía. Con mucha ansiedad y desesperación, sin poder comer ni dormir”, recuerda Mayra. Cada semana tenía que presentarse a las oficinas de ICE en San Bernardino.

Cuando iban a operar a su hija el 4 de marzo, pidió permiso al ICE para faltar a la cita, pero no se lo dieron. El día de la operación entregó a su hija a los médicos y salió corriendo a su cita de migración. Después de firmar, regresó atropelladamente rumbo al hospital.

“Sentía que el corazón se me iba a salir”, narra.

Ella le ha suplicado al ICE que la dejen quedarse en el país porque su hija menor va a requerir tratamiento e intervenciones médicas hasta los cinco años, pero no había logrado convencer a las autoridades migratorias, pese a los reportes de sus médicos.

Según el Centro para Control y Prevención de Enfermedades, la operación para corregir el labio leporino y el paladar hendido puede mejorar la respiración, audición y desarrollo del lenguaje, pero se puede necesitar otro tipo de tratamientos como ortodoncia o terapia del habla”.

Al conocer la noticia de que le autorizaron una estancia humanitaria por un año, Marya se sintió muy feliz. “¡Gracias a Dios!, pero la preocupación no se termina porque la fecha que me dieron se va a acabar y sigue el estrés”, comenta.

Mayra Cárdenas muestra fotos de sus dos hijos mayores mientras Brianna duerme. (Fotos: cortesía Paulina Herrera).

Sin embargo, sostiene que quiere ser positiva. “Voy a seguir luchando porque regresar a Guatemala no es una opción. En mi país, faltan oportunidades y hay mucha delincuencia y extorsiones”, comenta.

Dice además que aquí en California, su hija Brianna tiene muy buenos especialistas que están al pendiente de su salud y avance.

La abogada agregó que el esposo de Mayra tampoco tiene un estatus migratorio en el país, pero como a él no le cayó migración en una redada en el trabajo, no corre peligro y puede esperar hasta que su hija cumpla los 21 años.

“Esta madre no ha cometido ningún delito. Se le niega una oportunidad de estar con sus hijos porque inicialmente trató de arreglar a través de un notario que la engañó y no manejó bien su petición de asilo político”, dice Cabrera.

Mayra lleva 14 meses con un grillete de monitoreo electrónico en el tobillo que el ICE le puso para que no se fuera a escapar.