Jóvenes con cáncer dejan sus camas de hospital para celebrar su graduación

Viven una noche inolvidable que los hace sentir como cualquier otro adolescente que termina la secundaria
Jóvenes con cáncer dejan sus camas de hospital para celebrar su graduación
Eldy Fajardo (d) recibe un abrazo de su madre Eldi García. / foto: Aurelia Ventura.
Foto: La Opinión

Eldy Fajardo de 17 años, nunca imaginó que celebraría su fiesta de graduación de secundaria en un hospital al lado de jóvenes, que como ella están luchando contra el cáncer y la leucemia.

“Me siento bien contenta y con muchos ánimos. Estuve soñando con este día. A cada enfermera que entraba a mi cuarto le mostraba mi vestido para el baile de graduación”, dice Eldy quien luce radiante a unos minutos de comenzar la cena y baile de graduación en el hospital Miller Children’s and Women de Long Beach.

Eldy escogió su vestido de gala, y una experta en belleza fue al hospital a maquillarla mientras que una especialista en uñas, le dejó sus manos espectaculares.

Eldy Fajardo quien sufre de leucemia aguda estaba feliz de tener una fiesta de graduación en el hospital donde se encuentra internada. (Aurelia Ventura/La Opinion)

“Lo que más me emociona es estar con mis amigos y voy a bailar hasta que aguante”, platica esta joven hondureña quien ha luchado contra una leucemia aguda desde los 14 años.

Su madre Eldi Victoria García la mira y sus ojos se le llenan de lágrimas de la felicidad de verla tan guapa y feliz. “Está bella mi hija. Me siento bien contenta de que va a poder disfrutar con todos los jóvenes que como ella están dando la pelea al cáncer. Creo fielmente que se va curar porque le veo muchas ganas de vivir”, dice su madre. Eldy dice que ella se quiere aliviar para ser enfermera. 

El hospital Miller Children and Women en alianza con la fundación A Friend in Me (Un amigo en mí) fue anfitrión del baile de graduación de secundaria para adolescentes y jóvenes afectados con el cáncer que este año tuvo como lema: “Brillemos como locos”.

Jennifer Moqueda, una adolescente sobreviviente de cáncer invitó a sus amigas a su fiesta de graduación. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Alison Singhi, especialista en niños, precisa que este es el segundo año que llevan a cabo una fiesta de graduación de secundaria para sus pacientes jóvenes con cáncer y desordenes en la sangre.

“En 2018 participaron 30, y este año alrededor de 28 con edades entre los 14 y 23 años”, comenta.

Durante la fiesta además de disfrutar de una abundante cena, los muchachos tuvieron acceso a una cabina para tomarse fotos del recuerdo y un DJ amenizó con su música el baile.

“La idea de hacer esta celebración, nos la dio la fundación A Friend in Me porque muchos pacientes adolescentes se pierden la experiencia de la secundaria y la adolescencia por estar hospitalizados y en tratamientos médicos”, comenta Singhi.

 

Jennifer Mosqueda platica con su doctora Maritza Ruiz. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Un mes antes de la celebración, se monta una boutique en el hospital para que las jóvenes puedan escoger sus vestidos, zapatos, accesorios, maquillaje y peinados; y ellos, su traje o esmoquin y calzado de fiesta.

“Los festejados tiene el derecho de invitar a tres de sus amigos. La verdad es que se emocionan mucho con la fiesta ”, observa Singhi.

La doctora Maritza Ruiz, especializada en oncología de niños tenía los ojos humedecidos y estaba a punto de romper en llanto al ver a sus pacientes guapísimas y llenas de entusiasmo para su noche de gala. “Esta fiesta es muy importante para ellos porque mucha de su adolescencia la pasan en el hospital. Así que es una oportunidad de sentirse normales”, dice.

Y cuenta que toda la semana previa antes del festejo, no hablan de otra cosa.  Me enseñan los vestidos, hablan de su maquillaje. Es algo muy especial para estos niños que incluso toleran el cáncer mejor que los adultos”, sostiene.

Josue Parra de 15 años invitó a su amiga Clarissa Jimenez a la fiesta de graduación de secundaria. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Aunque Josué Parra de 15 años recién dejó el hospital a donde estuvo entrando y saliendo por cuatro años a causa de la leucemia, no faltó al baile de graduación. Acudió acompañado de su amiga Clarissa Jiménez. “Vine desde Huntington Beach porque quiero convivir con mis amigos”, dice Josué quien está contento porque su leucemia ha cedido y estudia la secundaria en su casa.

Jennifer Mosqueda, una sobreviviente de cáncer se sentía muy afortunada de que la hayan invitado porque la fiesta la hace sentirse un ser humano normal.

“El cáncer me robó mucho tiempo de mi vida”, dice esta jovencita quien ha sido dada de alta de un tumor canceroso en la nariz que le detectaron cuando estaba en su etapa cuatro y fue paciente por un año del hospital.

Jennifer Moqueda y Eldy Fajardo con sus amigas Aeisna Guttierrez, Colette Diaz e Isabella Navarrette rezan antes de su cena de graduación (Aurelia Ventura/La Opinion)

La fiesta les dio la oportunidad a los jóvenes pacientes de cáncer y leucemia de vivir una noche inolvidable al lado de sus amigos más cercanos en la que se olvidaron por una horas de tratamientos médicos. El auditorio del hospital se transformó en un elegante salón de baile con coloridas luces de neón.

El baile de graduación es una tradición para los estudiantes de secundaria porque es la culminación de un ciclo escolar previo a la universidad, y la última oportunidad de que todos los compañeros de clase estén juntos.

Muchos adolescentes con cáncer no saben que les depara el destino, por eso es que la fiesta que les organiza el hospital Miller Children’s & Women’s localizado en Memorial Medical Center en Long Beach, y la Fundación A Friend in Me, les permite vivir una divertida noche libre de cáncer con sus amigos.