Conoce a la primera inmigrante en ser comisionada del Departamento de Agua y Energía de L.A.

Desde niña en su natal Colombia descubrió su pasión por el medio ambiente
Conoce a la primera inmigrante en ser comisionada del Departamento de Agua y Energía de L.A.
Aura Vásquez, comisionada de la directiva del Departamento de Agua y Energía de la Ciudad de Los Ángeles. (Foto suministrada).
Foto: Foto suministrada / Foto suministrada

Aura Vásquez, es la primera inmigrante en ser una de los cinco comisionadas del Departamento de Agua y Energía de la Ciudad (DWP) de Los Ángeles. Quien lo imaginaría cuando a los 11 años fundó un club de medio ambiente en el colegio de Monjas al que asistía en su natal Colombia.

Nació hace 40 años en el municipio Candelaria en el departamento del Valle del Cauca en Colombia.

“Salí a los 18 años con mi hermano en marzo de 1996. Mis papás vinieron meses después. Nos reunimos en Nueva York. Era una época de mucha violencia en Colombia. Salimos buscando paz y oportunidad”, relata.

Durante los primeros años, platica que fue niñera y mesera. Pero logró graduarse de la Universidad Lehman de la carrera de Ciencias Políticas. Fue una interna con el congresista de Nueva York, Eliot Engel.

Aura Vásquez ha sido una activista a favor del medio ambiente muy luchadora. (Foto suministradora).
Aura Vásquez ha sido una activista a favor del medio ambiente muy luchadora. (Foto suministradora).

Su primer trabajo fue con la organización United Way de Nueva York donde trabajó con las escuelas más vulnerables donde los niños difícilmente se graduaban. “Aprendí de la organización comunitaria cuando Obama se lanzó para presidente, y entonces pensé que tal vez eso necesitaba hacer”, recuerda.

Su vida dio un giro cuando fue contratada para trabajar en California con PICO, la red nacional de organizaciones de fe en el condado de Orange.

“Me dieron una campaña de migración y educación para que trabajara en cambiar las leyes de decomiso de carros que hacían que muchos inmigrantes perdieran sus vehículos cuando eran detenidos por la policía”, dice.

Su trabajo dio frutos cuando consiguió que Santa Ana fuera la primera ciudad en California es cambiar esa política de decomiso para permitir que una persona sin licencia de conducir que era detenida por una falta de tránsito pudiera llamar a un familiar con licencia para llevarse el auto. “Fue muy inspirador porque nos dio la esperanza de que eso podía pasar en otras partes del estado”, comentó.

Después de PICO, Aura fue contratada por el Sierra Club para que aportara ideas nuevas para terminar con el uso del carbono en Los Ángeles, uno de los mayores contaminantes de la atmósfera causado por la gasolina, el diesel y los procesos industriales.

Aura Vásquez se siente muy orgullosa del trabajo que ha logrado a favor del medio ambiente en Los Ángeles. (Foto suministrada)
Aura Vásquez se siente muy orgullosa del trabajo que ha logrado a favor del medio ambiente en Los Ángeles. (Foto suministrada)

“El 40% de la energía que venía a Los Ángeles proviene del carbono que produce asma, cáncer, contamina los ríos y provoca el cambio climática”, explica.

Cuando la contrataron en el Sierra Club se preguntaba qué tenía ella de ambientalista.

“Mi madre me recordó que yo había sido una ambientalista desde los 11 años. En el programa de televisión Pequeños Gigantes, miré que estaban explicando lo qué era la capa de ozono y cómo el uso de los aerosoles le causaban un hoyo. Al día siguiente en el Colegio de Monjas, le pregunté a la directora qué estábamos haciendo con el calentamiento global. Ella me respondió, preguntándome qué yo iba a hacer al respecto. Esa pregunta cambió mi modo de ver la vida y formé el primer club ambiental en la escuela para educar sobre el calentamiento global y que dejaramos de usar los aerosoles”, expone.

Aura dice que quien hubiera pensado que 20 años después, iba a trabajar con el Sierra Club formado por gente blanca, clase media alta y profesores.

En 2013, ganamos una campaña que nunca pensé que íbamos a pasar. Con la ayuda del alcalde Antonio Villarraigosa y el Departamento de Agua y Energía terminamos los contratos con el carbono para que hubiera más energía renovable”, afirma.

Años más tarde, en abril de 2017, el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti la invitó a servir como comisionada en la junta directiva del Departamento de Agua y Energía (DWP).

“No lo podía creer. El alcalde me dijo que estaba muy interesado en levantar las voces jóvenes latinas y que yo aportaría una tremenda contribución”, observa.

En mayo de 2017, de manera unánime, los concejales y el alcalde votaron para hacerla comisionada. “Fui la primera inmigrante, y la más joven”, dice. Además entre los cinco comisionados que hay actualmente en el DWP, es la única latina.

Aura Vásquez es la única comisionada inmigrante del Departamento de Agua u Energía de Los Ángeles. (DWP). (Foto suministrada).
Aura Vásquez es la única comisionada inmigrante del Departamento de Agua u Energía de Los Ángeles. (DWP). (Foto suministrada).

Aura revela que sus prioridades desde que comenzó fue ser una comisionada accesible a la comunidad, de puertas abiertas y una abogada de la gente en la Comisión.

“Abrí mis propias horas de oficina. En 117 años, ningún otro comisionado lo había hecho. Esto significa que una vez al mes, cualquier persona puede hacer una cita y venir conmigo al Departamento de Agua y Energía”, indica.

En materia de temas, trabaja para que Los Ángeles alcance la meta de contar con un 100% de energía renovable, conservar, preservar y usar menos agua y mejorar la relación con los usuarios. Ahora solo se cuenta con un 35% de energía renovable.

De lo más importante que han logrado, es cerrar tres plantas de gas natural en Harbor, Scattergood en El Segundo y Haines en Huntington Beach para que se conviertan en energía renovable. “Operaban con fractura hidráulica (fracking), lo cual provoca mucha contaminación en playas, parques y afectaban la vida marina y nuestras comunidades”, subraya.

Además de ser comisionada del DWP donde no gana compensación alguna, Aura trabaja como una compañía Fortune que se dedica a buscar entidades para que reduzcan su consumo de energía.

“Me siento muy orgullosa de lo que he logrado. Hago lo que me apasiona y me hace feliz. Lo que recomiendo a otras jóvenes latinas es seguir sus sueños, trabajar duro y servir a otros. Eso es muy grande y bello. Hay que ponerse metas, tener un plan, mucha disciplina y amar lo que hacemos”, comenta.

En general, considera que las mujeres latinas trabajan muy duro. “Desde las que venden tacos en las calles hasta las presidentas de compañías. Yo lo veo en mi mamá Leonor Olave quien ya regresó a vivir a nuestro pueblo en Candelaria, Colombia. Es tan trabajadora y tiene más energía que yo”,comenta feliz.