Inmigrantes reciben ayuda para lograr el “sueño americano”

Modelo Fighting Chance Project y el Comité de Rescate Internacional lanzan plan de capacitación que se extenderá a 10 ciudades en EEUU

Los inmigrantes reciben capacitación, incluso clases de inglés.
Los inmigrantes reciben capacitación, incluso clases de inglés.
Foto: Cortesía

Teresa Flores es originaria de El Salvador, de donde huyó luego de que uno de sus familiares fue asesinado.

Ella reconoce que ha tenido suerte en los Estados Unidos, ya que solicitó asilo en 2017 y logró el beneficio. Ahora busca dedicarse a la carrera de Marketing, la cual estudió en su país natal, pero eso tendrá que esperar, ya que para vivir en este país y ayudar en su familia debe trabajar en otra actividad.

“En este momento, trabajo en la producción como operadora de máquina en Buckhead Meat”, señala la centroamericana que reside en Dalla, Texas. “Antes, en El Salvador, trabajé en marketing durante unos 7 años. Mi objetivo es obtener una licenciatura adicional en marketing aquí en los EEUU, porque quisiera trabajar en mi área profesional”.

Reconoce que su familia “es muy grande”, aunque varios lograron llegar a los EEUU, pero un par de hermanos se quedaron atrás. Ella reside en este país con su esposo, Melvin.

“Mi familia y yo tuvimos que huir de nuestros hogares debido a la violencia. Fue una decisión muy difícil, pero tuvimos que tomarla para garantizar nuestra seguridad y el futuro de mis hijos“, expresó.

La suerte no ha sido el único elemento para que ella logre alcanzar sus sueños y seguir ayudando a su familia, ya que el Comité de Rescate Internacional (IRC, en inglés) le ha permitido perfeccionar su inglés y estudiar esa segunda carrera de marketing.

Para impulsar a gente como Teresa, el IRC tiene varios programas soportados por empresas privadas, como el programa Modelo Fighting Chance Project, “dedicado a brindar el apoyo que las personas necesitan para alcanzar su máximo potencial”, indicó John Alvarado, portavoz de Cerveza Modelo.

El plan consiste en una donación de un millón de dólares en tres años, que comenzó en 2018 y se extenderá hasta 2020. En su primer año, la subvención ya ha financiado un nuevo Centro de Oportunidades Financieras (FOC, en inglés) en Dallas, que ha beneficiado a inmigrantes como Teresa, que llegaron a este país sólo con la ropa puesta y reciben apoyo para ponerse en pie.

El proyecto será extensivo a Phoenix, Arizona; Atlanta, Georgia; Nueva York, N.Y.; Baltimore, Maryland; Seattle, Washington, y San Diego, Oakland, Los Ángeles, Sacramento y Turlock, California, confirmó Alvarado.

“Sabemos que no importa de dónde seas, sino de qué estás hecho”, expresó el portavoz. “Este proyecto de Modelo es una oportunidad para apoyar a los inmigrantes refugiados y a los ciudadanos de los EEUU para que estabilicen… para que puedan estar más fuertes, que puedan crecer, para ellos y las comunidades donde ellos viven“.

Alvarado apuntó que aunque el plan es ayudar a refugiados, el apoyo no está limitado a ellos, es decir, cualquier inmigrante o estadounidense de bajos recursos que busque mejor capacitación y apoyo para buscar nuevas oportunidades puede acudir al IRC y enrolarse al FOC. Madeleine Chaisson, portavoz de IRC, destaca también ese valor del programa.

“Trabajamos en muchos sentidos, en las necesidades que tienen los inmigrantes, para que asistan a las clases y puedan capacitarse, que obtengal las certificaciones para trabajar en este país”, dijo Chaisson.

Teresa Flores es refugiada de El Salvador. / FOTO: CORTESÍA

Además de la educación que reciben, los interesados pueden obtener apoyos y orientación de transporte y hasta cuidados para los hijos. El único requisito es que tengan permiso para laborar en el país.

Necesitan una autorización para trabajar en los Estados Unidos, número de seguro social, hablar bien inglés, porque usualmente las clases de capacitación son en inglés, las mejores clases… hay algunas clases en español, pero no son tan especializadas”, señaló Chaisson.

Agregó que los principales problemas que enfrentan para ayudar a los inmigrantes es su poca capacitación en computación y bajo nivel de inglés, pero eso no es una limitante para avanzar.

“Hay un programa que ayuda con clases en inglés y apoyo logístico, ayudarlos con transporte”, indicó.

Teresa es una historia de éxito del programa conjunto de IRC y Cerveza Modelo, ya que le ha permitido encauzar su camino hacia una mejor calidad de vida con base en conocimientos.

“Mi familia y yo trabajamos arduamente y estamos decididos a tener éxito aquí en los EEUU”, expresó la salvadoreña. “El IRC nos dio las herramientas y los recursos que necesitábamos para comenzar una nueva vida aquí. Mi mayor consejo para otros refugiados es que busquen organizaciones de apoyo como el IRC y hay que seguir luchando”.

Aprovechar la experiencia

Alvarado afirma insiste en la viabilidad de que el programa se extienda y, por ahora, ha ayudado a alrededor de 100 personas, aunque no todas han terminado con su certificación, al menos unas 35 lo han logrado, incluida Teresa.

Chaisson indica que el objetivo del programa es que los inmigrantes se dediquen a la profesión que tenían en sus países de origen, pero con un respaldo académico en los Estados Unidos.

“La mayoría de la gente ha tenido una carrera en su país, entonces el programa busca conectar con su carrera… con integrarse a la industria, lo que pueden hacer en EEUU”, apuntó.

Teresa busca eso, dedicarse al marketing, un sueño que espera alcanzar pronto.

“Estoy agradecida de que compañías como Modelo estén apoyando al IRC y familias como la mía”, indicó. “El mantra de Modelo es ‘no importa de dónde vienes, sino de qué estás hecho’ y eso es algo que creo que todos los inmigrantes y refugiados aprecian de manera única”.

Más información

Para obtener más información sobre Modelo Fighting Chance Project y su trabajo con el IRC: