¡Liberen a Alejandra!

Organización de LA se une a activistas de Nuevo México para pedir que una mujer transgénero salga de un centro de detención
¡Liberen a Alejandra!
Alejandra Barrera esta detenida en Nuevo Mexico desde hace dos años. (Suministrada)
Foto: La Opinión

Activistas y organizaciones defensoras de las personas transgénero luchan para que se libere a Alejandra Barrera, de 44 años, una mujer transgénero quien lleva dos años encerrada en un centro de detención para inmigrantes en Nuevo México.

Esto ocurrió después que en noviembre de 2017 Barrera, cuyo nombre legal es Alvaro Barrera Barrera, solicitara asilo en la frontera de Estados Unidos y México—al entregarse a agentes de inmigración en Tijuana—en esperanzas de llegar a Los Ángeles.

Sin embargo, fue detenida y enviada al centro de detención Cibola County Correctional Center en Nuevo México donde se encuentra hasta ahora.

“ICE tienen una unidad donde pone a las mujeres trans…ICE contrata esta cárcel para detener a las personas y sabemos que las condiciones para los detenidos, especialmente para las mujeres trans son deplorables”, dijo Bamby Salcedo, directora ejecutiva de la Coalición Translatin@ de Los Ángeles. “No les dan el cuidado médico que necesitan. Es el caso de Alejandra quien tiene necesidades médicas y no la están atendiendo”.

Salcedo contó que en junio del 2018 se le negó el asilo a Barrera pero no fue liberada ni deportada.

El miércoles por la mañana se le negó la libertad condicional por quinta vez, a pesar de sus problemas médicos y la necesidad de atención especializada, reveló su abogada Rebekah Wolf en una conferencia de prensa que se realizó el mismo día frente al Scales of Justice en la corte del distrito en Albuquerque, Nuevo Mexico para pedir la liberación de Barrera.

“Ahorita la tienen en proceso de deportación pero estamos pidiendo que la dejen salir bajo libertad condicional para que pueda apelar su caso”, dijo Salcedo quien también se unió al grupo de activistas en Nuevo Mexico.

En una breve llamada por teléfono, Barrera dijo que estaba triste y conmovida pero también agradecida por el apoyo que ha recibido.

“Yo no veo esto como una derrota pero como una victoria por el apoyo aunque el sistema trata de detenerme”, dijo en su llamada durante la conferencia de prensa.

Barrera, originaria de El Salvador, pasó más de diez años defendiendo los derechos de las personas transgénero en El Salvador. No obstante, a menudo enfrentaba la discriminación, extorsión y violencia por ser una mujer transgénero.

Incluso, Barrera fue asaltada sexualmente por miembros de una pandilla y el ejército de El Salvador, lo que la obligó a huir a Estados Unidos.

Salcedo (segunda de der. a izq.) junto a un grupo de activistas llevaron a cabo una conferencia de prensa el miércoles en Nuevo Mexico para pedir por la liberación de Alejandra. (Suministrada)

Salcedo dijo que hay muchas más personas transgénero como Barrera que buscan asilo en Estados Unidos pero están atrapadas esperando indefinidamente en centros de detención donde corren el riesgo de ser maltratadas debido a su identidad de género, necesidades médicas o trauma que han sufrido.

La abogada Wolf, dijo que no podía hablar específicamente de la situación actual del caso de Barrera debido a que esta en proceso de apelación pero si dijo que ella la ha visto unas dos o tres veces en las últimas dos semanas.

“Con la negligencia médica y las malas condiciones de la detención [Barrera] se encuentra decaída, mal físicamente”, dijo la abogada. “Esta en una situación de altas y bajas en el centro de detención donde tienes un momento de alivio pero después tratas algo y te lo niegan. Ella esta pasando por mucho”.

Wolf dijo que Barrera es una mujer transgénero de El Salvador y “no encuentro razón porque ella no debería de ser aprobada para su caso de asilo”.

Miedo a regresar

Salcedo dijo que el mayor temor de los activistas y de Barrera es que si ella es deportada a El Salvador podría correr la misma suerte de Camila Díaz de Córdoba, otra mujer transgénero que tras ser deportada fue asesinada.

Díaz de Córdoba se unió a una caravana salvadoreña en el 2017 y se entregó a inmigración en la entrada de Otay Mesa. Poco después fue deportada y en febrero de este año fue encontrada muerta.

“Lo que no queremos es que algo así le pueda pasar [a Barrera]…ella esta muy deprimida después que le negaron su petición. Tiene miedo que si la deporten”.

La Opinión pidió un comentario al departamento de inmigración pero hasta el momento no ha recibido respuesta.

Los activistas piden el apoyo de la comunidad al llamar a las oficinas de ICE al (915) 856-5510 pidiendo un alto a su deportación.

Los activistas también piden al público firmen la petición #FreeAlejandra

 

Estos son otros números a llamar para pedir la liberación de Alejandra. (Suministrada)