Gigantes de la NFL trabajan por una generación más activa y saludable

El legendario Anthony Muñoz y la liga desarrollan un campamento enfocado en el bienestar de los más pequeños

Anthony Muñoz, catalogado como uno de los mejores linieros ofensivos en la NFL junto a los alumnos. / foto: Jorge Luis Macías.
Anthony Muñoz, catalogado como uno de los mejores linieros ofensivos en la NFL junto a los alumnos. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Durante su vida, hubo personas que creyeron en la capacidad, inteligencia y cualidades deportivas de Anthony Muñoz, apenas el segundo mexicoamericano de la historia incluido en el Salón de la Fama del Futbol Americano Profesional, en 1998.

Muñoz, de 61 años de edad —considerado como uno de los mejores linieros ofensivos en la historia de la NF — junto a un equipo de más de 30 entrenadores, además de Andrew Whitworth, actual tackle ofensivo de los Rams de Los Ángeles, y Ron Mix, otro liniero ofensivo de Salón de la Fama y exjugador de los Chargers, se unieron este viernes para llevar a cabo un campamento de futbol americano en USC para 250 niños de escuelas primarias del Sur de California.

“Mi corazón se hace más grande cuando veo la sonrisa de los niños”, declaró Muñoz, cuya figura descomunal alcanza los 6 pies y 6 pulgadas de estatura.

“El futbol americano me ha dado la oportunidad de regresarle a la comunidad poco de lo mucho que gané en mi carrera”.

Muñoz jugó en el Super Bowl XVI y XXIII con los Bengalíes de Cincinnati. En ambas ocasiones perdieron por estrecho margen ante los 49ers de San Francisco: 26-21 en la temporada 1981-1982 y 20-16 en la temporada 1988-1989.

Los estudiantes participantes junto a la mascota de los Rams. / fotos: Jorge Luis Macías.

“Las primeras personas que creyeron en mí fueron mi madre [Esther Hernández Muñoz] y mi abuelo, Ángel Fernández. Ella era de Texas y mi abuelo de Chihuahua [México]”, dijo a La Opinión. “Nunca conocí a mi papá y fui como uno de estos niños, viví en la pobreza, pero hubo gente que me ayudó a triunfar en la vida y eso quiero hacer yo con ellos”.

La oportunidad de este hombre, nacido en Ontario y graduado de USC, de devolverle su grandeza a la comunidad latina, lo hace a través del programa “NFL PLAY 60 Character Camp”.

Pequeños felices

“Yo quiero ser un mariscal de campo de los Rams”, dijo ilusionado el pequeño Jonathan Martínez, de 12 años de edad alumno de la primaria Sunrise de Boyle Heights.

“Para lograrlo debo trabajar duro, estudiar mucho, hacer ejercicio y comer pollo y ensalada”.

April García, asistente de maestra, y la profesora Wendy Gutiérrez, comentaron que algunos de los 27 niños de sexto grado que fueron invitados para participar en el campamento estaban muy emocionados de estar en la universidad USC.

Jonathan Martínez, de 12 años, alumno de la primaria Sunrise de Boyle Heights durante el entrenamiento.

“Muchos pasan la mayor parte de su tiempo con sus maestros porque los padres tienen que trabajar demasiado y se requiere que tengan fuertes lazos de familia para que logren el sueño de ser profesionales académicamente o en el deporte”, señaló Gutiérrez.

Sobre el pasto sintético del campo Howard Jones de la Universidad del Sur de California (USC), los chiquitines realizaron ejercicios aeróbicos, lanzaron el ovoide y sudaron la gota gorda como los verdaderos jugadores del futbol americano.

“Yo también quiero ser un mariscal de campo”, expresó Isaí Ramírez, de 10 años. “Pero a mí me gusta el equipo de los Chargers”.

Su compañera Vanessa Gaxiola, también de 10 años, dijo que disfrutó “cachar [atrapar] la pelota, pasarla al coach [entrenador] y lanzarla”. Ambos niños son alumnos de la primaria Dr. Carreon Academy de Indio, California.

Diversosl pequeños dijeron soñar con ser mariscales de campo cuando sean grandes.

Programa para la salud

“Este tipo de campamentos es muy importante para nuestros estudiantes”, señaló el profesor de educación física, Jory Kerchhevel. “Para muchos de ellos es la primera vez que viajan tan lejos fuera de sus casas”.

En octubre de 2007, la NFL lanzó “NFL PLAY 60” —la campaña nacional para la salud y el bienestar de los jóvenes centrada en aumentar el bienestar de los jóvenes fanáticos del futbol americano, alentándolos a mantenerse activos durante al menos 60 minutos al día. La misión es hacer que las próximas generaciones de jóvenes sean las más activas y saludables.

“Aunque no está en la sangre, a muchos latinos sí les encanta el futbol americano” indicó el entrenador Willy Martínez, de la secundaria Junípero Serra de San Diego.

Por su parte, el “gigante” —de 300 libras y 6.7 de estatura— Andrew Whitworth, que ayudó en 2018 a los Rams a alcanzar el Super Bowl LIII, consideró que “la oportunidad de que los niños se diviertan jugando futbol americano les ayudará a ejercitarse y a formar su carácter para lograr lo que se propongan en el futuro”.

“Espero que cada uno de estos niños lleguen a ser la mejor versión de sí mismos”, dijo el jugador de 37 años, quien también recordó que los Rams perdieron este año el Super Bowl frente a los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Desde el lanzamiento de la campaña, la NFL ha comprometido más de $350 millones para la salud y el estado físico de los jóvenes a través de programas como NFL PLAY 60 Character Camp.

Además, la entidad y sus clubes han apoyado programas en más de 73,000 escuelas en todo el país, brindando a más de 38 millones de niños la oportunidad de aumentar los niveles de actividad física y crear una base para un estilo de vida saludable.

“A mi papá y a mi mamá les gusta el futbol americano”, dijo un emocionado Jaxon Vates, de 11 años, un estudiante de la primaria de la Calle 96, ubicada en el sur centro de Los Ángeles.

“A mí me gusta hacer ejercicio, pero lo que me llama más la atención es la mascota de los Rams”.