Festejan a albañiles en la parroquia de la Placita Olvera

Ya es tradicional celebrar la ‘Santa Cruz’ en la Arquidiócesis de Los Ángeles

Festejan a albañiles en la parroquia de la Placita Olvera
El albañil Abel Pérez presenta ofrendas en la misa de ayer junto a su esposa Rosalía López. / fotos: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Por tercer año consecutivo, la Arquidiócesis de Los Ángeles, en conjunto con el consulado de México celebró el “Día de la Santa Cruz” en la parroquia de Nuestra Señora Reina de Los Ángeles (La Placita), donde se reconoció la tarea ejemplar de los albañiles y trabajadores de la construcción.

“Allá en México cada año poníamos la cruz en la obra”, recordó Abel Pérez, quien junto con su esposa Rosalía López, llevaron las ofrendas durante la misa en su honor.

“Allá hacía de todo: mampostería, pisos, bardas de ladrillo, amarre del fierro para levantar las zapatas o participar en los colados de los techos”.

Este hombre, de 52 años de edad, originario de Santa María Nenetzintla, Municipio de Acajete (Puebla), dijo que en Estados Unidos, ahora solamente se dedica a obras negras, a poner piso de mármol y granito.

“Allá sí que estaba pesado ser albañil, no como aquí que todos la tenemos fácil porque tenemos toda la herramienta para hacer el trabajo”, declaró..

La celebración del Día de Santa Cruz es una festividad de los trabajadores de la construcción que hacen un alto a sus actividades al mediodía y el dueño de la obra organiza una fiesta.

La noche anterior al 3 de mayo, los trabajadores preparaban una cruz hecha de desperdicios de la obra y la adornaban con lo que se encuentran a mano —aunque ahora las adornan con flores o papel maché, acuden a una misa y ruegan a Dios para no sufrir algún accidente durante su labor.

“Nosotros parábamos de trabajar a las 12:00 del mediodía para tener una misa en el lugar donde trabajábamos”, comentó Josué Martínez Herrera, un poblano de 52 años de edad que fue albañil en México durante casi una década.

Martínez Herrera fue parte del festejo organizado por el consulado general de México en Los Ángeles, la Arquidiócesis de Los Ángeles y la Iglesia Nuestra Señora Reina de Los Ángeles (La Placita).

“Yo estaba estudiando Administración de Empresas en el Instituto Tecnológico de Tehuacán, Puebla, y tenía que trabajar para poder pagar mis estudios”, dijo.

“Luego me vine a Estados Unidos y trabajé en todo lo que se podía, desde jardinero a albañil, pues no podía hacerlo en el ramo que me gradué”.

Martínez Herrera, quien es sacristán en la Iglesia La Asunción en Boyle Heights y lector de las peticiones en la misa, dijo que“abandonó ‘la cuchara’ de albañil porque “me dijeron que en Estados Unidos se barrían los dólares, así que me compré mi escoba, me monté en ella y me vine a Los Ángeles en 1989”.

Aunque llegó de “aventura” a esta nación, no se arrepiente indica este trabajador de la construcción, porque aquí conoció a su esposa y nacieron sus hijos.

El oriundo de Puebla, Josué Martínez Herrera, dijo haber trabajado como albañil en México por varios años.

¿De dónde nace esta festividad?

Narra que su devoción a la “Santa Cruz” nació también por la leyenda que se cuenta en Santa Cruz Acapa, Puebla.

“Iba una burra cargando una cruz y reposó en un lugar y nadie pudo moverla, porque la cruz se puso tan pesada que nadie pudo cargarla”, contó. “En ese lugar se construyó la iglesia del pueblo”.

En el aspecto religioso, el día de la “Santa Cruz” tiene sus orígenes religiosos en el hallazgo de la cruz de Cristo, que fue descubierta por trabajadores de la construcción, quienes habían recibido la orden de buscarla por parte de Santa Elena, el 3 de mayo del año 292 después de la muerte de Jesús.

La leyenda sostiene que después que se hicieron excavaciones en el Monte Calvario, los trabajadores hallaron tres cruces y que para saber cuál era la verdadera las llevaron ante y una mujer enferma. Ella las tocó una por una y fue la tercera que la ayudó a curarse milagrosamente.

“La Santa Cruz es signo de la entrega amorosa de Jesucristo, el hijo de Dios y significa salvación”, afirmó el padre Arturo Corrales, párroco de la iglesia Nuestra Señora Reina de Los Ángeles. “La cruz también en un signo de agradecimiento a Jesús por salvarnos y darnos vida con su muerte”.

A la iglesia de La Placita, centenares de fieles católicos llevaron cruces de todo tipo para que fueran bendecidas por el arzobispo de Los Ángeles, José H. Gómez.

Rosa Fabián Hueso, originaria del barrio El Calvario, en la zona céntrica de San Salvador fue una de estas devotas de la “Santa Cruz”.

Rosa Fabián Hueso, originaria de El Salvador, muestra una cruz que le obsequiaron hace casi una década.

“Esta cruz que tengo en mis manos me la regaló una señora cubana hace 10 años; ella, siempre que sale a pasear me trae un recuerdito”, dijo la mujer de 77 años de edad.

Añadió que para ella, la cruz “es algo que nosotros lo debemos tener el corazón porque es donde le dieron muerte a Jesús y él dio la vida por nosotros”.

La llamada ‘Fiesta de las Cruces’ también se celebra en España, Argentina, Chile, Ecuador, Paraguay, Perú, Guatemala y El Salvador.

Premio Ohtli al arzobispo José H. Gómez

Al concluir la celebración del “Dia de la Santa Cruz”, el cónsul general de México en Los Ángeles, Carlos García de Alba hizo entrega del premio Ohtli al arzobispo de la Arquidiócesis de Los Ángeles, José H. Gómez.

“El honor es para los inmigrantes que han venido desde hace tantos años y siguen viviendo a engrandecer a este país”, dijo el Arzobispo.

Ohtli es una palabra que en idioma náhuatl significa camino. El reconocimiento lo entrega el gobierno de México a personas que, precisamente, han abierto camino y facilitado el andar de los mexicanos en el extranjero, contribuyendo a su bienestar, prosperidad y empoderamiento.

El arzobispo José H. Gómez recibió el reconocimiento de manos del cónsul de México en LA, Carlos García de Alba.

“El premio se otorga por la trayectoria, labor y grandes esfuerzos en favor de los mexicanos y en general de la comunidad hispana y no hispana”, dijo el diplomático, antes de entregar el medallón, una roseta de plata y un diploma al arzobispo nacido en Monterrey, México.

Gómez, tiene a su cargo desde marzo de 2011 la Arquidiócesis más extensa de EEUU y en 2005 fue nombrado por la revista Time como uno de los 25 hispanos más influyentes en este país.

El cónsul realzó también que el Arzobispo ha sido una voz líder, “activa, valerosa, respetada y comprometida con la defensa de los derechos de los inmigrantes, con el logro de una reforma migratoria en Estados Unidos”.

También ha sido un firme defensor y promotor de los estudiantes Dreamers sobre quienes ha dicho que proporcionarles un estatus legal es “una obligación moral y humanitaria que existe EEUU”.

El Arzobispo fue sorprendido con un enorme poster de una réplica digital que contiene la imagen de la Patrona de México. El premio Ohtli se entrega desde 1996.