Su madre le dijo que su padre había muerto, pero tiempo después lo encontró vivo… y millonario

Igor Vorotinov, junto con su exesposa Irina, tejieron un plan para fingir su muerte y así poder cobrar un seguro de vida, pero todo se vino abajo cuando su hijo descubrió toda la verdad

El 1 de octubre de 2011, una mujer que vivía en Maple Grove, Minnesota, llamada Irina Vorotinov, recibiría una llamada teléfonica que el cambiaría la vida a ella y a sus hijos, pues le notificaron que su exesposo, Igor Vorotinov, había sido encontrado sin vida, entre unos arbustos que hay en un camino de terracería, en una localidad de Moldavia, su país de origen y en donde vivía desde hacía algún tiempo.

Irina de inmediato notificó la noticia a sus hijos y tomó un avión para viajar de inmediato a Moldavia y hacer todos los trámites legales pertinentes.

Las autoridades le indicaron que el fallecimiento de Igor pudo haber sido por causas naturales, ya que su cuerpo no presentaba algún signo de violencia, y además, llevaba ya varios días ahí, pues el cuerpo ya se estaba descomponiendo y lograron identificarlo porque entre sus ropas llevaba su pasaporte y otros documentos.

Irina reconoció el cuerpo de su expareja y dispuso que sus restos serían cremados en Ucrania y las cenizas se las llevaría con ella, a su casa en Minnesota. Semanas más tarde, organizó un funeral en el cementerio de Lakewood en Minneapolis, al cual acudieron decenas de amigos de Igor.

Tras superar la pérdida, en junio de 2012, el hijo mayor de Igor e Irina, Alkon, decidió hacer un viaje a Moldavia, el país natal de su padre; un día quedó de visitar a un amigo de hace muchos años, con quien quedó de salir de fiesta y vaya sorpresa la que se llevó cuando se topó con su papá, quien estaba más vivo que nunca.

A Igor no le quedó de otra más que revelarle la verdad a su hijo. Todo había sido un plan bien ejecutado por parte de él y de su madre, la cual, al notificar la muerte de su exmarido, cobró una póliza de un seguro de vida de más de $2 millones de dólares, lo cual le permitía vivir bien, bajo otra identidad, tanto en Moldavia como en Ucrania, así como a la madre de sus hijos.

En un principio, Alkon no daba crédito a lo que su padre le había contado; sin embargo, prefirió mantener el secreto y continuó visitando a su padre durante varios años; incluso en algunos viajes fue acompañado por Irina.

Pero en junio de 2013, el FBI recibió una llamada anónima desde Moldavia, en la cual fueron informados del fraude cometido por Igor Vorotinov y su familia. Semanas más tarde, Alkon y su prometida fueron arrestados en el aeropuerto, justo cuando volvían de un viaje que habían realizado de visita al padre de este.

Dos años más tarde, y a pesar de que madre e hijo se inventaron una historia de un supuesto secuestro que había sufrido Igor para justificar su actuar, fueron encontrados culpables de fraude y por ende, sentenciados a 37 meses en prisión y a tres años de libertad condicional, respectivamente. También salió a la luz que la policía y el médico forense que dieron parte de la supuesta muerte de Igor habían sido cómplices en su plan.

Igor fue arrestado en Moldavia en noviembre de 2018 fue extraditado a los Estados Unidos. Se espera que sea sentenciado en julio, y los fiscales están buscando otorgarle 4 años de prisión.

Pagaron antes de tiempo su mal actuar

Los abogados de Irina indicaron que en noviembre de 2011, tras hacer la reclamación del seguro de vida, la mujer fue diagnosticada de nueva cuenta con cáncer de seno, por lo que tuvo que someterse a una doble mastectomía, así como a sesiones de quimioterapia.

Además, la mujer perdió su casa debido a una deuda hipotecaria y antes de ir a prisión, estuvo viviendo en una casa subsidiada.