Cuidado temporal para los niños del condado de LA

Madres de crianza hablan del amor que ofrecen a los menores en el sistema del DCFS

Cándida Palacios, abuelita salvadoreña ‘apapacha’ a su nieto  en el Centro Getty. / foto: Jorge Luis Macías.
Cándida Palacios, abuelita salvadoreña ‘apapacha’ a su nieto en el Centro Getty. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

El amor que se le entrega a un hijo es incomparable y en el caso de las madres de crianza del Departamento de Servicios para Niños y Familias (DCFS) —aunque no son quienes trajeron al mundo a los menors— indican amar los niños y jóvenes a su cuidado igual que a sus hijos biológicos.

Una de ellas es Cándida Palacios, una mujer de 65 años de edad, originaria de Sonsonate, El Salvador, quien cría a uno de sus nietos.

“Mi niño sufre de autismo. Su padre no lo puede cuidar porque fue deportado”, dice la abuela-madre. “Yo le estoy dando a mi chiquito el cariño que no le dio su madre”.

Cándida contó que, a pesar de que el niño apenas ha cumplido cinco años, sabe que el novio de su mamá biológica lo maltrataba. Por ello, la abuela pidió la custodia ante el DCFS del condado de Los Ángeles.

Acostada en el pasto verde de un hermoso jardín del Museo Getty, en la ciudad de Brentwood —donde fue invitada ayer junto contras 1,500 familias— Cándida acarició la cabecita del niño y él se recostó sonriente en su pecho.

Durante el evento de ayer se realizaron actividades familiares. / fotos: Jorge Luis Macías.

¡Mírelo, es bien sociable ahora; antes mi niño no le hablaba a nadie porque había sido maltratado”, dijo la abuela paterna del menor. “Gracias a Dios ya juega más. La psicóloga y yo le ponemos mucho empeño para darle muchísimo amor”.

En el condado de Los Ángeles, el DCFS es la agencia pública de bienestar infantil más grande de la nación y es responsable de los servicios de protección infantil para casi 2 millones de niños menores de 18 años.

“No solo las madres, sino también los padres son los héroes del cuidado de crianza”, dijo Winnie Wechsler, de Foster Care Counts —la entidad organizadora de la festividad, y que se encarga de mejorar las vidas de los jóvenes en hogares de crianza.

“Fuimos invitados a celebrar el undécimo año del Día de las Madres en el Centro Getty y es maravilloso reunir a todas las familias para dar más amor a los niños”.

A punto de recuperarlas

Vanessa Valdivia y su madre, Luz Elena Hermosillo, celebraron este sábado por partida doble.

La primera está a punto de recuperar a sus pequeñas Keila (10) y Skyy (5), quienes estuvieron bajo custodia de su abuelita, a causa de una tragedia que sucedió en el seno familiar.

“El 20 de diciembre de 2015 perdí a una hija. Su padre estaba con ella y al parecer la golpeó en el hígado”, contó Vanessa. “Él está en prisión; recibió una sentencia de 25 años a cadena perpetua”.

Aparte de haber perdido a su niña, la mujer estuvo un año y medio en la cárcel del condado por sospecha de negligencia infantil.

“Como madre fue muy difícil haber estado lejos de mis hijas”, comentó y agregó que en julio tiene una cita en la corte.

Mientras tanto, la orgullosa abuela describió que su nieta mayor, Keila, es muy inteligente, cariñosa “y le encanta el pozole, los tamales y las enchiladas”.

“Skyy es muy independiente y bastante traviesa”, dijo el abuelito, Leobardo Valdivia, de Jalisco, México.

En el Centro Getty, la familia Valdivia y centenares de familias más disfrutaron de un delicioso desayuno, fruta, pan, jugo y café. Además gozaron de actividades como arte, origami. talleres, visitas guiadas al museo y regalo de libros para los más pequeños.

En el condado de Los Ángeles, que es el más poblado del mundo y cubre más de 4,000 millas cuadradas en 88 ciudades, cada día sus trabajadores sociales brindan servicios a más de 30,000 familias.

En 2018, el DCFS recibió 225,000 llamadas a la línea directa de protección infantil e investigó 137,000 remisiones alegando abuso infantil o negligencia.

Una madre con dos hijos y cinco de crianza

“Yo comencé a saber del cuidado de crianza cuando a mi vecina le quitaron a sus tres hijos… Una trabajadora social me dijo que si estaba dispuesta a ayudarla y le dije que sí”, narró Leticia Ramírez.

La mujer es una nayarita de 40 años de edad, quien aparte de cuidar a dos hijos propios, se da abasto para hacerse cargo de otros cinco menores de edad en su hogar de Montclair.

“Al principio, mi esposo no estaba de acuerdo, pero luego cambió de parecer cuando conoció parte de la historia de algunos niños que ya son drogadictos porque lo aprendieron de sus padres o que en su corta vida fueron maltratados o sus padres han abusado de sustancias”, dijo.

Dijo entender que no le corresponde tomar el lugar de la madre de los niños, a quienes les explica que lo que menos quiere una madre en la vida es estar separada de sus hijos.

“Cuando me quieren hablar mal de sus madres, les digo que una madre siempre estará allí para quererlos y que si los separan es para el bien de todos”, dijo.

“Ellas lloran lágrimas de sangre cuando se sienten juzgadas, pero luchan por recuperar a sus hijos… A veces no entienden que lo único que hace el sistema es cuidar de ambos”.

Nayomi abraza a su progenitora, Mayra López, quien es madre de crianza de varios niños.