Programa de USC enseña yoga a niños de bajos recursos para superar el estrés crónico

Estudio revela que casi un tercio de menores en zonas urbanas de EEUU padecen trastornos de estrés postraumático.
Programa de USC enseña yoga a niños de bajos recursos para superar el estrés crónico
La yoga también ayuda para que los pequeños se concentren mejor en sus clases. (Jorge Macías)
Foto: Jorge Macías

Gracias al Proyecto de Educación Conjunta (JEP) de la Universidad del Sur de California (USC Dornsife), centenares de estudiantes de primer a tercer grado que viven en zonas marginadas del sur de Los Ángeles han aprendido técnicas y ejercicios de yoga para mitigar el estrés crónico.

Este año, el programa extracurricular  “Little Yoginis” se amplió de tres primarias a siete escuelas participantes de USC asociadas que atienden principalmente a jóvenes de zonas urbanas: Weemes, Vermont, Norwood, John Mack, 32nd. Street, Foshay Learning Center y Alexander Science Center.

“Cuando veo las caras de los niños y me dicen que se sienten en paz y en calma, eso me motiva a seguir trabajando con ellos”, dijo Tina Marie Koneazny, la instructora principal y directora asociada del Programa Educativo Conjunto de USC.

En busca de una alternativa para correr, Tina Marie descubrió su amor por el yoga hace más de 20 años mientras estaba embarazada.

Debido a la insistencia de su superior en ese momento, Tina puso a un lado los videos de yoga prenatal durante un día para probar una clase real. Lo que se entendió como una actividad del día de la salud mental, se convirtió en una pasión de por vida por el yoga que finalmente resultó en el programa “Little Yoginis”.

Además de crear el plan de estudios para “Little Yoginis” y servir como instructora en el programa, Tina cuenta con una carrera que abarca más de 20 años como educadora. La alfabetización es uno de sus proyectos que le apasiona.

Keyla Álvarez practica los ejercicios de flexibilidad. (Jorge Macías)

De hecho, antes de comenzar una serie de ejercicios de yoga en la clase impartida a 20 alumnos de la primaria Lenicia B. Weemes les leyó el libro “I Am Peace” “Soy la paz”) de la autora Susan Verde, que versa sobre la atención plena

El programa Little Yoginis” aprovecha las prácticas físicas y mentales básicas del yoga para ayudar a los niños con estrés excesivo a enfocarse mejor en la escuela. En el mismo encajan a perfección todos los menores de edad que enfrentan niveles más altos de estrés por la pobreza, la proximidad a la violencia de pandillas y los temores de deportación.

“Mi niña tiene miedo a que deporten”, comentó a La Opinión, Casilda de Jesús, abuelita de la pequeña Kayla Álvarez, estudiante de tercer grado. “Me dice que cuando crezca, si me llevan [deportan] ella va a pelear por mí”.

Tina Marie Koneazny es la directora asociada del Programa Educativo Conjunto de USC, llamado “Little Yoginis”. (Jorge Macías)

Casilda, de 57 años de edad y originaria de Puebla, México, indicó que los niños del vecindario ven las noticias y Kayla es muy inteligente y se da cuenta lo que está ocurriendo.

“Está al corriente de la vida que vivimos”, expresó. “Un día me dijo que no saliera de noche a comprar a la tienda porque afuera había muchos locos”.

Practicar yoga también ayuda a los niños a mejorar el comportamiento y las relaciones interpersonales con sus compañeros y adultos, y mejorar la capacidad de enfocarse académicamente, apuntó Brittany Acevedo, una licenciada en psicología y sociología, además de maestra en la primaria Weemens.

“Es importante el yoga para que los niños se relajen”, aseguró. “Muchos piensan que ellos no entienden la realidad que viven o no les interesa conocerla, pero es importante hablarles sobre las maneras en que pueden ayudarse a sí mismos”.

Brittany Acevedo, maestra en la primaria Weemens dirige la lectura de la niña Kayla Álvarez para su abuelita, Casilda de Jesús. (Jorge Macías)

Habiendo crecido en la zona céntrica de Anaheim, en un barrio pobre que habita gente de bajos recursos económicos -similar a las zonas aledañas a USC-, Brittany se identifica con los niños respecto a tener que vivir con estrés y ansiedad.

Brittany, hija de inmigrantes mexicanos, sobrevivió a un ambiente estresante en el hogar creado por la adicción a las drogas de su padre y su encarcelamiento. Las úlceras y la incertidumbre marcaron este período tumultuoso. No fue hasta que sus padres se divorciaron que Brittany pudo emprender un camino más saludable junto a su madre y sus hermanas.

Como instructora de estudiantes de la USC Yogi desde el lanzamiento del programa, ella ha estado ayudando a jóvenes estudiantes a superar las circunstancias estresantes con una pose de yoga a la vez.

“Desde que mi hija entró a este programa de yoga, he mirado que se libera del estrés”, apreció Marisol Duque, inmigrante de Guerrero, México y madre de la pequeña María Carranza, quien cursa el primer grado. “Antes, mi niña era un poco tímida y ahora la veo mucho más feliz”.

Dalilah Miranda se concentra en las instrucciones recibidas para relajarse. (Jorge Macías)

Por su parte, Mercedes Pineda, directora de la primaria Weemes, valoró que en los cinco años del programa Little Yoginis”, sus estudiantes han mejorado sus hábitos de lectura, combinados con el control de la persona que lleva cada uno en su interior.

“Si leen un libro que se trata de encontrar la calma, ellos lo hacen a través de los movimientos del yoga”, informó. “No se trata de ejercicio solamente, sino de ayudarles al enriquecimiento académico con la lectura”.

Encontrando su calma interior

Enseñarles a estos niños yoga, apuntó Koneazny, les da una valiosa habilidad de por vida que les permite relajarse y encontrar un lugar interior de calma, incluso si están en medio del caos de la pobreza, pandillas o balaceras. Ayuda a los niños a enfocarse en la escuela y mejora el comportamiento y las relaciones interpersonales con otros niños y adultos.

“Los niños de hoy están sujetos a mucho más estrés en sus vidas de lo que yo recuerdo. Enfrentan las demandas y la presión de la familia, la escuela y los amigos, sin mencionar las preocupaciones que tienen sobre las cosas que suceden en sus vecindarios y en nuestro mundo. Es importante para ellos aprender a respirar y sentirse bien” dijo Koneazny. “El yoga les ayuda a aceptar quiénes son sin juicio y se sienten seguros de que todo estará bien”.

En efecto, así lo piensa Dalilah Miranda, de 8 años de edad.

“Yo quiero ser una doctora y para eso tengo que estar tranquila”, dijo la niña. “Me gusta hacer yoga porque me hace feliz; me ayuda para mi cerebro, para aprender y me relaja mucho”.

Estudio revela que casi un tercio de menores en zonas urbanas de EEUU padecen trastornos de estrés postraumático. (Jorge Macías)

Estrés Postraumático en los niños

Un estudio realizado en 2014 por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades reveló que casi un tercio de los niños de zonas urbanas de los Estados Unidos padecen trastornos de estrés postraumático a un nivel más alto que los soldados.

Comparando las zonas urbanas con las zonas de combate, el informe señaló que, si bien los combatientes profesionales abandonan una zona de guerra una vez que finaliza su período de servicio, los niños de las zonas urbanas no lo hacen.

Pero la ayuda para los pequeños del sur de Los Ángeles llegó mediante regalos de la alumna de la USC Teresa Updegraff Power, quien ha ayudado a expandir el programa para incluir la capacitación de estudiantes de la USC para que se conviertan en instructores certificados de yoga. Los instructores de los estudiantes “USC Yogis” ayudan a enseñar el currículo del programa en las escuelas locales.