Sobrevivientes agradecen la segunda oportunidad de vida

Setenta pacientes que pasaron por lesiones traumáticas y sus familias se reúnen con sus doctores en el Centro Médico LAC + USC
Sobrevivientes  agradecen la segunda oportunidad de vida
Daniel Oaxaca (c), de 63 años, junto a su esposa Judy y el doctor Demetrios Demetriades. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

“Ya nunca más podré caminar… Ni modo”. Así se expresa Carlos Sepúlveda, un joven latino de 29 años de edad, quien quedó parapléjico a causa de un trágico
accidente en su motocicleta, el 8 de julio de 2018.

“Viajaba a exceso de velocidad en Ángeles Crest Highway [en las montañas del Valle de San Gabriel] y las llantas de la motocicleta derraparon con la tierra o piedras del camino”, dijo Carlos, quien es uno de decenas de pacientes atendidos con lesiones traumáticas complejas en el Centro Médico LAC + USC, que lograron sobrevivir.

Carlos admite que le gustaba la velocidad y aquel día viajaba a 100 millas por hora.

“Él presentaba múltiples lesiones en la columna vertebral, golpes en el pecho y, debido a la severidad de los daños tenía pocas probabilidades de sobrevivir”, expresó el doctor Zach Warriner, uno de los mejores expertos en cirugía de dicho hospital.

En la duodécima reunión anual de sobrevivientes en el Centro Médico LAC + USC, los 70 sobrevivientes de lesiones traumáticas y sus familias conocieron a los médicos y enfermeras que salvaron sus vidas.

De acuerdo con el doctor Brad Spellberg, MD, director médico, cada año unos 30,000 pacientes son hospitalizados; cerca de 150,000 son atendidos en las salas de emergencia y unos 500,000 pacientes ambulatorios son atendidos en el centro hospitalario.

“Tenemos a los mejores médicos, enfermeras, terapeutas respiratorios, técnicos de laboratorio y en radiología especialmente capacitados; además de terapeutas físicos y ocupacionales”, dijo a La Opinión. “Nosotros estamos aquí para atender a todos, tengan seguro médico o no”.

Carlos Sepúlveda (c), quien sobrevivió a un accidente en motocicleta, junto a su madre y doctores. / foto: Jorge Luis Macías

Una fractura en el cráneo

En la celebración, también estaba la niña Marina Carrillo, de 15 años de edad.

En enero de 2014, se dirigía a la escuela primaria Yorkdale de Highland Park, acompañada de su abuelita Guadalupe Chávez, su madre Liliana Chávez, su hermano Ángel y una prima.
Iban en pleno camino, cuando un automovilista de 80 años de edad en lugar de frenar pisó el acelerador cuando todos cruzaban la calle y los atropelló brutalmente. Dos días después del accidente la abuelita pereció.

“El automóvil arrastró a mi hija por más de media cuadra; los médicos hicieron el milagro de salvarle la vida porque tenía fractura en el cráneo, lesión del órgano interno del pulmón, un brazo roto y lesiones en el diafragma”, dijo Liliana Chávez.

Aunque el conductor fue arrestado e iba a enfrentar a la justicia, nunca pudo presentarse ante un juez, debido a que él mismo falleció seis meses después de haber causado el accidente.

“Cuando me enteré que mi abuelita había fallecido, lloré toda la noche”, dijo la Marina.

Marina Carillo, de 15 años de edad, y su familia vivieron un accidente en el que su abuelita falleció. / foto: Jorge Luis Macías

La joven tuvo que permanecer en cuidado intensivo por 18 días en el Centro Médico LAC + USC y una semana más en el Centro de Rehabilitación Rancho Los Amigos de Downey.

El evento de este año se centró en los superhéroes y muchos personajes se disfrazaron del Hombre Araña o de la Mujer Maravilla, quienes se dedicaron a entretener a los sobrevivientes y les entregaron regalos de parte de los médicos.

Por su parte, Daniel Oaxaca, de 63 años de edad y residente de Diamond Bar dijo que estaba vivo “de milagro”, luego de sufrir un aparatoso accidente automovilístico en la ciudad de El Monte, el 17 de septiembre de 2015.

“Yo estaba manejando y de pronto un automóvil me impactó por el lado del chofer”, contó el hombre.

“Me acuerdo de que los bomberos estaban cortando la puerta con un serrucho para poder sacarme y llevarme en una ambulancia… Yo había quedado prensado”.

Oaxaca estuvo por 14 dias en la unidad de cuidados intensivos. Los médicos le dijeron a su esposa Judy que, debido al encontronazo se le había metido la pelvis adentro del hígado y los riñones. Tenía sangrado interno y le aplicaron mucha morfina para poder salvarle la vida.

“Al final me pusieron unos fierros en el hueso del pie para poder caminar”, indicó Oaxaca, quien agradeció con un saludo y un abrazo al doctor Demetrios Demetriades, jefe de División, Traumatología y Cuidados Críticos de Cirugía en la Escuela de Medicina Keck de USC.

El evento de este año en el Centro Médico LAC + USC estuvo animado por superhéroes.
fotos: Jorge Luis Macías.

El programa de la celebración en el Centro Médico LAC + USC incluyó discursos de Daryl Evans, comentarista de los LA Kings y de David Brinton, campeón del mundo y especialista de dobles en actuación, además de Bryan Stow, víctima de ataque después del juego de los Dodgers, quien habló en contra de la violencia.

Al final, todos aquellos que se sobrepusieron a la adversidad agradecieron la segunda oportunidad de vida, gracias a la ciencia médica, a la fe y a oraciones de muchos como Silvia, madre de Carlos Sepúlveda.

“Yo soy danzante y siempre bailo en honor a la Virgen de Guadalupe; a ella le pedí que intercediera ante su hijo Jesús para que Dios obrara el milagro de salvarle la vida a mi hijo”, contó la mujer.

“Fueron cuatro meses de orar en el hospital de USC y otros cuatro meses en la etapa de recuperación y gracias a las oraciones mías y de muchos mi hijo se salvó”.

Carlos es consciente que nunca más podrá caminar, por eso con nostalgia dijo: “Ni modo, ya no puedo cambiarlo… Tengo que vivir mi vida así, en una silla de ruedas”.