El “cuarto de ejecuciones” y otras revelaciones sobre Antonio Marrufo, “Jaguar”, en el juicio de “El Chapo”

Un amigo de fiestas y socio criminal fue quien habló del narcotraficante
El “cuarto de ejecuciones” y otras revelaciones sobre Antonio Marrufo, “Jaguar”, en el juicio de “El Chapo”
Antonio Marrufo era responsable de la plaza de Ciudad Juárez.
Foto: Corte Distrito Este de Nueva York / Policía Federal

El 7 de enero, en el juicio contra el Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera un testigo de los fiscales federales habló de su participación en el Cártel de Sinaloa, a pesar de que nunca conoció a los líderes de esa organización criminal.

Sin embargo, Édgar Iván Galván, un mexicano originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, trabajó con Antonio Marrufo, alias “El Jaguar”, quien trabajaba con “El Chapo” desde esa entidad.

Galván afirmó que Marrufo –también conocido como “Tonin”, “Catorce”, “14”, “Tono” y “El Uno”— era el jefe de la plaza en la entidad, además de ayudar al cártel a conseguir armas y traficar droga a los Estados Unidos.

Entre las revelaciones que hizo Galván sorprendió la descripción de un inmueble donde estaba un “cuarto de asesinatos” y cuya estructura tenía sistema conectado al drenaje para los desechos de aquellos enemigos de la organización ejecutados.

“Una vez me llevó a una casa, donde el piso era blanco, con azulejos”, dijo Galván al ayudante del fiscal Adam Fels, quien lo cuestionaba. El testigo afirmó que su socido le dijo: “Ahí es donde mató a la gente”.

Ambos delincuentes se conocieron cuando Galván se divorció en 2003 y alquiló una casa en Ciudad Juárez, a pocos metros de El Paso, Texas. Conocio a “Jaguar” durante sus salidas a fiestas y supo que era miembro del Cártel de Sinaloa, a quien Guzmán Loera –supuso– le había enviado “limpiar” la ciudad de los rivales.

Galván comenzó a trabajar con Marrufo años después, a quien le ayudó a traficar armas, recibir cargamentos de marihuana y cocaína, que transportaba a las casas de seguridad de El Paso.

“Jaguar” también fue señalado por su comportamiento agresivo, casi incontrolable, que lo llegó a meter en varios problemas, incluso con su exjefe.

Galván dejó de ver varios años a Marrufo y cuando los defensores de Guzmán Loera le mostraron una foto apenas pudo reconocerlo, dudó por segundos en afirmar que era exactamente la misma persona. “Jaguar” se había realizado algunas cirugías, según se reportó.

Marrufo fue extraditado el 28 de mayo de este año a Estados Unidos, donde enfrentará un juicio por varios delitos, incluido tráfico de armas y narcotráfico.