Anciano se vuelve millonario gracias a la lotería y su hijo le roba gran parte del premio

El hombre de más de 90 años tuvo el valor de denunciar a su hijo ante las autoridades, el cual pasará 15 años en prisión
Anciano se vuelve millonario gracias a la lotería y su hijo le roba gran parte del premio
El hijo quería engañar a todos, asegurando que su padre padece de sus facultades.
Foto: Archivo

Los hijos deberíamos honrar a nuestros padres en todo momento, pero tristemente no siempre sucede esto, ya que hay personas que abusan de sus progenitores, sobre todo cuando llegan a una determinada edad en la que vuelven a ser seres indefensos.

Eso fue lo que le ocurrió a un hombre llamado Mkhatshane Manganyi, quien en 2006, a sus 80 años, llegaba una gran alegría a su vida tras ganarse un jugoso premio gracias a un sorteo de lotería en el que había participado.

Manganyi, originario de Sudáfrica, se hizo acreedor a un premio de más de 6 millones de rands ($421,000 dólares). Gran parte del dinero lo metió a una cuenta de banco y otra parte la utilizó para disfrutar de varios placeres de la vida, así como para compartirlo con su familia.

Lo triste ocurrió en 2014, cuando su hijo Mzamani Manganyi decidió transferir de la cuenta de su padre, en donde había guardado su premio de lotería, a la suya, cerca de ($135,000 dólares). Según Mzamani, el propio Mkhatshane le habría hecho esta petición, ya que no confiaba en su hijo mayor y pensó que él podría guardar mejor el dinero, ya que era policía.

Pero recientemente, Mkhatshane, quien actualmente tiene 93 años, decidió poner una demanda en contra de su hijo Mzamani frente a un tribunal en Palm Ridge, en Johannesburgo, ya que él nunca le hizo dicha solicitud; es más, aclaró que nunca había dudado de alguno de sus hijos, hasta ahora que se presentó esta situación.

Medios locales siguen de cerca este caso y han informado que el hijo falsificó la firma de su padre para así poder tener acceso a su cuenta de ahorros y mandar dinero a su cuenta personal.

Mzamani Manganyi era policía en el barrio de Soweto, uno de los más importantes de Johannesburgo. Tiene 14 hijos y era un hombre muy querido que participaba activamente en la comunidad y asistía a la iglesia.

El juez dictó sentencia en contra del expolicía, el cual pasará 15 años en prisión por haber defraudado a su propio padre.