Ventajas e inconvenientes de trabajar desde casa

La flexibilidad de oficina es una opción atractiva que, sin embargo, no evita complicaciones

No tener que tomar el transporte público todas las mañanas o eternizarse en un atasco es una propuesta atractiva para muchas personas que buscan trabajo o buscan modificar las condiciones del que tienen. Ahorra tiempo y dinero aunque no innumerables paseos hasta el frigorífico y alguna que otras libras no deseadas.

Hace dos años IBM rescindió su posición sobre la posibilidad de trabajar desde el hogar. Antes lo hicieron Yahoo y Bank of America entre otras grandes corporaciones pese a que la tendencia es dar cada vez más flexibilidad en el lugar de trabajo. El problema es que aunque puede resultar conveniente también tiene sus desventajas.

La consultora de salarios PayScale, explicaba recientemente que aunque se trabaja cada vez más horas y muchos empleados prefieren hacerlo desde su hogar hay que tener en cuenta que quizá no es algo para todo el mundo. No desde luego para quien disfruta de la colaboración con sus compañeros o le resulta más fácil concentrarse en una oficina.

Hay cuestiones a tener en cuenta:

  • El lugar. A veces trabajar desde fuera de la oficina requiere que se tenga un lugar para hacerlo porque no es lo mismo que “trabajar desde donde se quiera”. De hecho, no es del todo inusual que al trabajador se le obligue a trabajar dentro de un determinado estado por razones fiscales.
  • Los bebés. Muchos padres primerizos tienden a pensar que la flexibilidad de trabajar desde casa les soluciona el cuidado de los hijos. Es muy difícil que esto sea así como saben quienes ya tienen a los hijos crecidos. Cuando los niños son muy pequeños requieren casi el 100% de la atención de quien les cuida, la productividad está tan comprometida como el estrés está garantizado.
  • No hay reloj. Cuando hay flexibilidad en la oficina también lo hay en horario laboral. La mayor parte de las personas que trabajan en el mismo lugar desde el que cenan o ven la televisión es frecuente perder la noción del tiempo. Además, muchas personas quieren probar que no están haciendo otra cosa y trabajan más horas que en la oficina.
  • Tecnología. Quienes trabajan desde fuera de la oficina no tienen el soporte técnico que dan los expertos y eso puede ser un problema para un buen número de empleados o empresas que trabajan con sistemas complejos.
  • Comunicación. Trabajar desde un lugar remoto es como llegar tarde a un comentario. Es difícil estar en el tono con las conversaciones y las dinámicas de las oficinas. A eso se le une que hay que tener buenas dotes de comunicación para evitar malos entendidos.
  • Barreras. Cuando se está en casa en horario de trabajo se trabaja, pero es algo complicado de dejar claro a familia o amigos que pueden tener la tentación de tener expectativas de trabajos domésticos – poner la lavadora o ir al mercado– o puertas abiertas para visitas que quieran compartir café y conversación.