La experiencia de hacerse ciudadano estadounidense

Asistimos a la ceremonia de nacionalización de 37 inmigrantes de 27 países diferentes

El acto se celebró en el Museo Wyckoff House de Brooklyn.
El acto se celebró en el Museo Wyckoff House de Brooklyn.
Foto: Jon Aristu / El Diario NY

La jueza del distrito este de Nueva York Vera M. Scanlon certificó este viernes la entrega de la ciudadanía estadounidense a 37 nuevas personas de 27 diferentes nacionalidades.

El acto se celebró en el Museo Wyckoff House de Brooklyn donde se dieron cita los 37 interesados, sus familiares y amigos y los encargados de dirigir la ceremonia.

Todos los solicitantes juraron lealtad a Estados Unidos repitiendo, con la mano alzada, lo que recitaba la magistrada. Acto seguido, Scanlon recomendó a los allí presentes la opción de trabajar para el Estado, por ejemplo, sirviendo a la justicia. Por último, cada nuevo ciudadano recibió su certificado, lo que acredita su nueva nacionalidad.

Rafael Cuesta Sánchez y María Vera Ugalde son una pareja de españoles que por fin ha logrado su ciudadanía estadounidense. Durante el acto y tras obtener esta condición, se buscaban con la mirada para celebrarlo. Al término de la ceremonia, sus caras mostraban la alegría de haber puesto punto final a muchos años de residencia y visados sin condición de ciudadanos.

Rafael Cuesta, en medio, durante el acto.

Después de vivir en el país norteamericano durante 17 y 13 años respectivamente, han logrado la condición de ciudadanos. Ambos aseguran que no es un proceso sencillo. “Lo más complicado es la residencia, la ciudadanía es rellenar un formulario”, comenta Vera Ugalde.

Si alguien quiere buscarse un futuro aquí, la mejor opción es solicitar la ciudadanía“, afirma Cuesta. Su pareja y él son biólogos y aseguran que lograr este nuevo estado les aporta beneficios. “Siendo residente, si quieres volver por una urgencia familiar, puede crearte conflicto porque tienes que estar un mínimo de seis meses en el país. Al ser ciudadano, es todo más fácil”, añade su esposa.

El proceso de solicitud no es algo rápido y sencillo.

“Nosotros enviamos la solicitud hace un año, te responden rápido, te cogen las huellas y una foto y te quedas a la espera de que te entrevisten. Hace tres semanas nos llamaron para la entrevista y acabamos de recibir la nacionalidad”, declara Cuesta. “Lo que es costoso es preparar todos los documentos en inglés para obtener la residencia, estás dos meses de papeleo”, añade Vera.

Ahora, la pareja tiene tres años para decidir si quiere mantener la nacionalidad española y compartirla con la estadounidense. Si desean hacerlo, tienen que solicitarlo durante ese plazo.

Annie Pamela Campoverde es una ecuatoriana de 31 años que llegó a EEUU con cuatro y desde entonces vive aquí.

La joven ecuatoriana asegura que la condición de ciudadana le aporta beneficios y también puede trabajar para el gobierno o para el Estado.

“No creo que sea un proceso complicado de llevar a cabo, solo hay que tener paciencia porque el tiempo de espera es largo”, manifiesta Campoverde. “Yo recomiendo que la gente que se quiera sacar la ciudadanía lo haga lo antes posible, que no lo dejen pasar porque el papeleo se demora y acaba tardando bastante”.

Los tres entrevistados por este periódico rellenaron el formulario y lo mandaron por correo.