Becan a jóvenes que nunca se dieron por vencidos en el sur de Los Ángeles

Obtienen becas alumnos de bajos ingresos, ‘dreamers’, primeros en ir a la universidad en su familia y algunos que han sido desamparados
Becan a jóvenes que nunca se dieron por vencidos en el sur de Los Ángeles
Danny Velásquez es hijo de inmigrantes guatemaltecos. (Aurelia Ventura/ La Opinión)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Danny Velásquez, hijo de inmigrantes guatemaltecos, creció en medio de muchos desafíos en el sur de Los Ángeles, pero nunca se dio por vencido y este mes se graduó de la secundaria. En el otoño, asistirá a la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), con la meta de convertirse en ingeniero aeroespacial.

“Quiero ser un ejemplo a seguir para mis hermanas Amber y Jade, y para mi comunidad”, dice Danny orgulloso porque además logró ser el segundo mejor estudiante de su generación, en la secundaria Locke del sur de Los Ángeles.

Danny, el primero de su familia en ir a la universidad, figuró en la lista de 27 estudiantes del sur centro de Los Ángeles que fueron becados para el colegio por la Fundación SoLa Yo Puedo con 2,500 dólares cada uno.

El rapero, actor, empresario y modelo Romeo Miller, ex alumno de la Universidad del Sur de California (USC), donó a cada becado, 1,000 dólares adicionales para hacer un total de 3,500 dólares para cada estudiante. En total donó 27,000 dólares adicionales a la Beca SoLa.

“Mientras escuchaba las historias convincentes y sinceras de los más que merecidos becarios, me di cuenta de lo bendecido que soy y quería hacer algo para celebrarlos y motivarlos a seguir su curso de éxito”, compartió Romeo Miller.

Danny Velásquez recibe el cheque de parte de Erika Cuellar de la Fundación Sola Impact durante una ceremonia en USC. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

De los 27 estudiantes becados, 14 son de primera generación como Danny, cuatro son dreamers y seis fueron jóvenes que vivieron en las calles.

Danny nació en Texas, pero a los ocho años sus padres lo trajeron a vivir al sur de Los Ángeles. Es hijo de una madre soltera que trabaja de noche como cajera. “Yo cuido a mis hermanitas por las noches. Mi mamá es como si tuviera dos trabajos, porque durante el día nos cuida, y siempre procura que no nos falte la comida en la mesa. Yo quiero estudiar y trabajar duro para comprarle una casa y ayudarla a ella y a mis hermanitas”, dice.

El estudiante de 17 años afirma que sus clases preferidas son las matemáticas y las ciencias.

Sus habilidades para las ciencias exactas lo llevaron a convertirse en tutor en su secundaria.

“Desde niño siempre me han gustado las ciencias y matemáticas. Siempre quería saber lo que había detrás de las cosas”, dice.

La dedicación de Danny Velásquez hicieron que ganara la beca de la Fundación Sola Impact. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

Pero además juega volibol y participa en la banda de la escuela, donde toca la tuba y el trombón. “LLegó a mi casa entre 5:30 y 6:30 todos los días. Y me pongo a estudiar entre una y dos horas”, comenta.

Sus buenas calificaciones, habilidades y dedicación, hicieron que sus maestros lo propusieran como candidato a la beca de la Fundación Sola Yo Puedo. “Fui también el salutatorian – el estudiante que da el discurso de bienvenida en la ceremonia de graduación -”, platica emocionado.

El muchacho solicitó el ingreso a doce universidades en el país, y fue aceptado a siete. “Decidí quedarme en UCLA porque me ofrecieron varias becas, solo me quedan por pagar 800 dólares, que cubriré con la beca de la Fundación Sola Yo Puedo”, dice.

Danny revela que su madre Almira Bonilla está muy orgullosa y feliz porque él va ir a la universidad.

“Yo me siento un poco inseguro porque nadie tiene esa experiencia en mi familia y porque es algo desconocido, pero a la vez me siento listo y preparado para dar ese paso”, comenta el jovencito quien durante el verano irá a un curso de preparación para el colegio en la Universidad del Sur de California (USC).

Danny Velasquez con Erika Cuéllar de Sola Impact durante la ceremonia de USC. (Aurelia Ventura/ La Opinión)

Erika Cuellar-Torres, gerente del Departamento de Impacto Social de la Fundación Sola Yo Puedo, una organización sin fines de lucro afiliada a la compañía inmobiliaria Sola, dice que entregaron 70,000 dólares repartidos entre 27 estudiantes de bajos ingresos del sur centro de Los Ángeles. “Comenzamos el año pasado a dar becas. Hemos crecido mucho. El primer año entregamos 4,000 dólares a cuatro estudiantes”, dice.

Este año, en la solicitud de la beca, los estudiantes tuvieron que incluir un ensayo propio de 300 palabras basado en la pregunta, cómo vivir en el sur centro de Los Ángeles impactó sus vidas. 

Danny escribió que él no quiso ser víctima de sus propias circunstancias. “Te hacen creer que no puedes salir de ese ambiente, y te sientes derrotado de antemano, pero yo no quise ser parte de ese ciclo y resistí esas presiones sociales, las pandillas y las drogas. Yo quiero demostrar que no importa de donde uno venga, la educación es la puerta para mejores oportunidades en la vida”, afirma.

Si vives en el sur centro de Los Ángeles y quieres solicitar una beca para la universidad el próximo año, visita el sitio: www.solaican.org/scholarships

La solicitud de becas del próximo año, se abrirá el 1 de enero de 2020.