NY Red Bulls se llevan un derby marcado por la polémica

El linier fue protagonista en el gol que le dio la victoria al conjunto local

Royer fue elegido mejor jugador del partido.
Royer fue elegido mejor jugador del partido.
Foto: New York Red Bulls

Los derbis no son cualquier partido. Son muchos más los factores que entran en juego, como por ejemplo el factor cancha. La afición de los Red Bulls no paró de animar en todo el partido, algo que sin duda hizo que lograran la victoria ante el New York City FC por 2-1.

Por su parte, el cuarteto arbitral fue mucho más protagonista de lo que les hubiera gustado, ya que una decisión confusa que terminó en gol del equipo local, cuando el partido llegaba a la hora de juego, sembró la polémica para el resto del partido.

El NYC FC perdonó demasiado en la primera mitad, en la que se adelantó en la primera ocasión que tuvo por medio de Heber. Tras el intenso arranque de los Red Bulls, los primeros 45 minutos fueron del equipo celeste.

Fueron muchos los contraataques en los que los visitantes pudieron cerrar el partido, pero no estuvieron acertados de cara a puerta. La oportunidad más clara fue para Castellanos, que tras un mal control, solo pudo tirar desviado.

La falta de puntería de los visitantes fue lo que mantuvo vivos a los locales. A falta de escasos segundos para llegar al descanso, el árbitro señaló un penalti que Royer no dudó en convertir y poner las tablas en el marcador. Este gol tiró por la borda todo el trabajo que el equipo de Domènec Torrent había hecho en la primera mitad y supuso un golpe sicológico grande.

Tras el paso por vestuarios, el choque se igualó y no estaba claro quién terminaría llevándose el partido. Fue en el minuto 60 cuando el partido se embarró. En un despeje de uno de los visitantes, el balón salió del terreno de juego y el árbitro asistente señaló córner. Por lo visto, el balón había salido de banda y tras un saque rápido de los de rojo, Royer remató un centro e hizo el segundo.

Fue entonces cuando una marea de jugadores vestidos de azul rodearon al árbitro, que, tras consultarlo con el linier, decidió conceder el gol. Los de Torrent reclamaban que el linier había señalado saque de esquina, por lo que, en su opinión, no tenían que haber puesto el balón en juego con la mano. Esto sacó por completo al NYC FC del partido. Los jugadores se olvidaron del partido y la mente se les fue a otro lugar.

Desde ese momento, el conjunto visitante tuvo alguna oportunidad, pero la más evidente fue para los Red Bulls, que en dos remates seguidos el balón golpeó en el poste y en el larguero. El luminoso del estadio no se movió y el árbitro señaló el final del choque.