Marea de boricuas se levanta contra Ricardo Rosselló en Puerto Rico

La marcha, realizada este miércoles para exigir su renuncia, habría congregado a más de 100,000 personas
Marea de boricuas se levanta contra Ricardo Rosselló en Puerto Rico
Manifestantes protestan este miércoles, por quinto día consecutivo, contra el Gobernador de Puerto Rico, Ricardo Roselló, en San Juan.
Foto: Thais Lorca / (EFE)

Como la marea que acompaña la isleta de San Juan, miles de puertorriqueños se levantaron ayer por esa zona de la capital  para exigir la salida del gobernador Ricardo Rosselló en medio de un escándalo político que incluye expresiones ofensivas en un chat Telegram y alegaciones de corrupción.

Desde antes de las 5 p.m., para cuando se convocó la “gran marcha”, decenas de boricuas llegaron al casco histórico del Viejo San Juan en reclamo de que el gobernador obedezca el llamado de pueblo que ha logrado trascender los partidos políticos y  unir puertorriqueños en la diáspora principalmente a través de las redes.

“Estamos ya cansados, se creen que no sabemos nada y que aguantamos todo y no es así, el chat no es más que un parte de lo que este gobierno, y otros, han hecho: robarnos, burlarse de nosotros y hablar en nuestro nombre para, bajo esa excusa, hacer lo sea y como sea”, expresó una boricua a la agencia Efe antes que iniciara la actividad convocada por artistas como Ricky Martin, Bad Bunny y Residente.

Los cantantes puertorriqueños (i-d) Ricky Martin, Tommy Torres, Bad Bunny y Residente participan en una manifestación masiva este miércoles, en contra el Gobernador de Puerto Rico.

Las expresiones de la mujer, que prefirió mantener su identidad anónima, reflejan el sentir de la mayoría. El “chat de la vergüenza” en el que Rosselló y colaboradores se burlan de varios sectores como mujeres, gays, políticos de oposición y hasta de los muertos por el huracán María, fue la gota que colmó la copa.

Los presentes en la marcha protesta están cansados de décadas de corrupción a la que ahora se suma la de la administración de Rosselló que se aferra al poder a pesar del mínimo apoyo con el que cuenta. En la manifestación de ayer, los presentes también expresaron inconformidad con las medidas de austeridad impuestas por la Junta de Control Fiscal, ente federal no electo por el pueblo que maneja las finanzas de la isla por la deuda que carga exacerbada por la mala administración de gobiernos pasados.

La movilización que inició en el Capitolio (legislatura estatal) se extendió hasta la Plaza del Quinto Centenario. Fotos áreas muestran la zona atiborrada casi hasta la zona del Castillo de Santa Catalina por donde se accede a la parte más alta del Viejo San Juan. La participación se ha estimado en unas 200,000 personas, por lo que el propio subsecretario de la Gobernación, Erik Rolón, la consideró la más concurrida de la historia de Puerto Rico, aunque redujo la participación a la cifra de 90,000.

Más entrada la noche, un grupo de manifestantes se trasladó al exterior de La Fortaleza, residencia oficial del gobernador. Allí la protesta se tornó violenta con encontronazos entre la Policía y los opositores del Gobierno.

Videos desde la escena muestran a manifestantes lanzando botellas y piedras, mientras los oficiales de unidades especiales como la Fuerza de Choque, armados con cascos, escudos y macanas, lanzaban gases lacrimógenos.

También se vieron algunas zonas incendiadas.

Informes preliminares indican que fueron cinco los arrestados a raíz de los enfrentamientos, mientras otros, cuyo número se desconoce, fueron trasladados a hospitales.

Editorial: Gobernador Rosselló debe escuchar la voz del pueblo