Gemini Man: el film con dos versiones de Will Smith que promete revolucionar el cine

El actor interpreta a dos versiones de sí mismo en diferentes edades en la última película de Ang Lee. El resultado visual es impactante
Gemini Man: el film con dos versiones de Will Smith que promete revolucionar el cine
Junior y Henry, los dos Will Smith de Gemini Man.
Foto: Paramount Pictures

¿Qué le dirías a una versión joven de ti mismo? Ésa pregunta es la premisa de la nueva película de Ang Lee que se estrena el próximo 11 de octubre, en la que Will Smith interpreta dos papeles: Henry, un sicario de élite de 50 años, y Junior, un clon de sí mismo de 23 años que es enviado para asesinarle.

“La historia transcurre en el mundo actual”, explica Lee. “Mucho de lo que ocurre en el film está pasando ahora”, asegura el director, para quien el film es una mezcla de acción, ciencia ficción, thriller y drama.

Lee, Smith y el productor Jerry Bruckheimer presentaron esta semana a la prensa parte del film, que consideran es un avance desde el punto de vista tecnológico sin precedentes, ya que Junior es un personaje construido completamente por computadora, pero “animado” por las expresiones de Smith capturadas a través del sistema motion-capture. Además, la película está rodada a 120 frames por segundo, lo que proporciona un nivel de detalle pocas veces visto antes en el cine, y en formato 3D, “un lenguaje diferente con una estética diferente”, según Lee, que proporciona una experiencia “inmersiva”.

El resultado es visualmente impactante. En el adelanto se mostraron escenas de acción en que Smith pelea contra su versión joven y realmente es difícil de creer que uno de los dos personajes no sea real.

Cómo se creó al joven Will Smith

Para crear la versión del personaje, los responsables de efectos especiales recurrieron a videos de Will Smith de hace 30 años, cuando aún era un rapero y logró popularidad con “The Fresh Prince of Bel-Air”. El propio actor  participó en sesiones en las que recuperaron parte de su filmografía.

“Tuve que ver todas las tragedias que cometí en el mundo del entretenimiento”, bromeó.

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Para el productor Bruckheimer, tener tanto material de Smith de joven no fue en realidad una ayuda, sino que hizo el proceso más difícil. “Nos acordamos de Will con 19, 20 años, por Fresh Prince, y le comparamos con eso”, apuntó.

Tanto Smith como Bruckheimer, Lee y los responsables de efectos puntualizaron que no se trató de rejuvenecer al actor, como ya se ha hecho en numerosos films, sino que el personaje está totalmente creado de forma digital.

“Para rejuvenecerlo hubiéramos tenido que maquillar a Will Smith, grabar y luego retocar las escenas, pero a 120 frames por segundo se hubiera visto el maquillaje y todos los trucos”, explicó el responsable de animación. “Además fue difícil porque Will Smith ha envejecido como dos semanas en los últimos 30 años”, comentó entre risas.

“El joven no soy yo –apuntó el actor–. Es un personaje totalmente creado con CGI, como los leones en “The Lion King”. Utilizan mi actuación para animar ese CGI, pero no es mi piel estirada”.

“El equipo de efectos especiales ha hecho algo que no se había hecho nunca antes”, sentenció.

Un Will Smith maduro

Smith asegura que este reto le llegó en un momento perfecto de su carrera, de madurez como actor, porque no hubiera sido capaz de interpretar el papel en sus inicios.

“A los 23 años no hubiera podido ni comprender lo que Ang me pedía del personaje”, aseguró el actor quien bromeó con que, cuando tenía que interpretar a Junior, Lee le pedía que actuara peor, como él hacía de joven. “Me enseñaba escenas de aquellas películas y me decía: ‘Eso no es bueno. Hazlo así´”.

“Will Smith es mucho mejor actor ahora que cuando tenía 20 años”, apuntó el director asiático, para quien ni la tecnología ni la acción son lo más importante de “Gemini Man”, sino el “drama humano” que hay detrás.

“¿Un clon tiene alma?, ¿tiene emociones?”, se pregunta. “¿Lo trataríamos como a un ser humano?”.

Ang Lee y Will Smith durante el rodaje. / Foto: Paramount Pictures
Ang Lee y Will Smith durante el rodaje. / Foto: Paramount Pictures

Estrella del cine vs. actor

Smith se mostró entusiasmado de haber podido trabajar con Lee, un director que –aseguró– permite trabajar al actor tan sólo como actor.

“Una diferencia entre un actor y una estrella de cine es que la estrella se echa la película al hombro. Dice: ‘No se preocupen, yo cargo con esto hasta el día del estreno’. Cuando trabajas con un director como Ang Lee, puedes ser simplemente un actor. Él te quita ese peso de cargar con la película”, explicó Smith.

Lee replicó que todos los actores, incluso las grandes estrellas, se sienten inseguras. “Al final, delante de la cámara es otro actor más que se expone”, apuntó. “Que Will Smith se haya expuesto de esta manera para este film es de agradecer”.

Para Bruckheimer, la madurez de Smith –quien trabaja tanto cada personaje que en cada película de su carrera ha sido mejor, según el productor– le ha llevado a poder interpretar con brillantez dos personajes en un mismo film. “Es una interpretación para ganar un premio de la Academia”, aseguró Bruckheimer, que trabajó con Smith en otras cuatro películas antes.

El futuro del cine

Los avances tecnológicos de “Gemini Man” llevan inevitablemente a preguntarse sobre el futuro de las películas y la labor de los actores.

“El hecho de que puedas hacer una película con una versión más joven de ti mismo nos pone al borde de poder hacer cualquier cosa”, comentó Smith. “Espero que algún día haya una versión completamente digital de mí que pueda hacer, por ejemplo, una comedia romántica, un género donde no se han utilizado muchos efectos especiales hasta ahora”.

Para Lee, en cambio, el actor no será obsoleto porque el corazón de la actuación es el alma humana. Además, apuntó, es mucho más costoso y complejo trabajar con “actores digitales” que con actores reales.

“Junior es el doble de caro que Will Smith”, apuntó entre las risas de los presentes. “Will Smith es fácil. Algunas escenas de Junior tomaron un año completo de trabajo”.

Para Bruckheimer, esta tecnología da a los cineastas una nueva herramienta para contar historias.

“Esto es un salto como del blanco y negro al color”, sentenció.