‘La matanza fue una locura’

Identifican a las víctimas mortales de la serie de tiroteos en Canoga Park y North Hollywood; la comunidad aún está estupefacta por lo ocurrido
‘La matanza fue una locura’
Una amiga (d) de Susie Lepe (i), una de las víctimas abrió una cuenta para recaudar dinero para su funeral. / gofundme.
Foto: GoFundMe

Merson Santos y su amigo Enrique Navarro se detuvieron por varios minutos en la gasolinera Shell, de la esquina de las calles Vanowen y Vineland, en North Hollywood para orar en silencio frente al altar simbólico que se erigió en memoria de Azucena “Susie” Lepe, una de las cuatro víctimas mortales del sospechoso Gerry Dean Zaragoza.

“La matanza fue una locura… Seguramente andaba endemoniado”, declaró Merson, un guatemalteco de 19 años de edad. “Si también mató a su padre y a su hermano, no tiene perdón”.

El jueves, Gerry Dean Zaragoza, de 26 años, fue arrestado casi 12 horas después de ser identificado como el presunto autor de varias balaceras en las que presuntamente le arrancó la vida a su padre, Carlos I. Zaragoza, de 56 años; a su hermano, Carlos Pierre Zaragoza, de 33 años y a Susie Lepe, su exnovia —una administradora en la gasolinera, a quien supuestamente acosaba y la perseguía en el último año.

La mujer, de 45 años de edad, dejó en la orfandad a cuatro hijos, cuyas edades van de los 8 y los 12 años. Su hermana, Consuelo Lepe Ayala, abrió una cuenta en el portal GoFundMe, donde la comunidad puede depositar su ayuda económica.

El sospechoso Gerry Dean Zaragoza se encuentra preso sin derecho a fianza. / foto: lapdhq.

“Esta mañana [el jueves] nos despertamos con tristes noticias. Un hombre armado que se comportó como loco eligió como blanco a varias personas, incluida mi hermana Susie. No quiero creer que se haya ido, pero deja a cuatro niños que necesitarán toda la ayuda que puedan obtener”, indicó.

“Por lo tanto, cualquier cosa con la que pueda ayudar será muy apreciada, todas las donaciones se destinarán al funeral y los gastos. Gracias a todos los que se han comunicado”, agregó en la pagina web. La cuenta es bit.ly/2ygKfME.

El presunto multihomicida también hirió en un brazo a su propia madre, Blanca, administradora del complejo de departamentos donde vivían, en el 19101 del bulevar Roscoe, en Canoga Park. Se cree que la lesión no pone en riesgo su vida. Ella seguía hospitalizada.

“Nadie nos ha informado como se encuentra la señora Blanca”, dijo Karla Campos, quien vive en el apartamento 32 del complejo habitacional donde ocurrió la primera balacera.

“Yo llevo siete años viviendo aquí y nunca vi que en su familia hubiera problemas; ella es muy reservada y parecía que todos en su familia se llevaban bien”.

En su afán de matar, se presume sin motivo aparente, Gerry Dean Zaragoza habría balaceado a la 1:00 p.m. del jueves a un hombre no identificado aún por las autoridades. El trágico hecho aconteció en la parada de un autobús de la Línea Anaranjada, en la intersección de la Avenida Woodley y el Bulevar Victory, en Van Nuys.

“Ni siquiera habló con la víctima”, expresó el capitán Billy Hayes, del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), de la División de Robos y Homicidios. “Él se sale del autobús, se da la vuelta y dispara a la persona”.

El presunto multihomicida también es sospechoso de un intento de robo a un hombre en un cajero de Bank of America, en la esquina de Sherman Way y Topanga Canyon, antes de las 8:00 a.m.

Merson Santos y su amigo Enrique Navarro rezan frente a un altar en la gasolinera donde se dieron los disparos. / fotos: Jorge Luis Macías

¿Violencia y drogas?

“Era como la 1:30 de la madrugada cuando se oyeron los disparos”, dijo el salvadoreño Guillermo Reyna, quien vive en los departamentos contiguos al trágico sitio inicial de la matanza. “Ese pobre muchacho [Gerry] andaba en las drogas”.

No obstante, esta inforación aún no ha sido corroborada por la policía.

Reyna comentó a La Opinión que, al principio, pensó que alguien de los vecinos había tronado fuegos pirotécnicos, porque eso es común en el vecindario “y siempre se oye como si fueran balazos”.

Según Michael Ramia, quien se identificó como jefe de Carlos I. Zaragoza, padre del sospechoso quien era un humilde limpiador de alfombras, éste le había comentado que su hijo Gerry se comportaba violento en casa.

Mientras tanto, en la intersección de las calles Vanowen y Vineland, donde se encuentra la gasolinera donde trabajaba desde hace cuatro meses, una decena de veladoras con imágenes de santos fueron encendidas en memoria de Azucena “Susie” Lepe.

Karla Campos vive en el competo de apartamentos donde se dio el crimen y dijo que nunca vio problemas en la familia.

“Ella era una persona muy amable”, comentó Salvador Rosales, administrador de Swingin’ Door Texas BBQ, un restaurante situado al lado de la gasolinera donde le fue arrancada la vida a Lepe. “Nos saludaba todos los días y venía regularmente a comprar sus papas fritas”.

Por su parte, Merson y su amigo mexicano, Enrique Navarro, después de llenar el tanque de gasolina de su auto, se bajaron para ofrecer una oración por el descanso eterno del alma de Susie.

“¿Quién puede tener el corazón para quitarle la vida a cuatro personas?”, se preguntó Enrique. “Se supone que su padre le dio la vida… Con todo respeto, mejor que se mate porque si no, siempre va a tener el remordimiento por lo que hizo”.

Las autoridades no han dado a conocer los cargos que enfrentaría Gerry Dean Zaragoza, quien tendrá su primera aparición en un tribunal el próximo lunes.

Los motivos de los asesinatos aún se desconocen.