¿Sabes de dónde viene el agua que bebemos en Los Ángeles?

El río Colorado se está quedando sin agua, y existen enormes posibilidades de que las comunidades del sur de California se vean afectadas

¿Sabes de dónde viene el agua que bebemos en Los Ángeles?
La presa Hoover ubicada en la frontera de los estados de Arizona y Nevada sobre el río Colorado sirve para abastecer de agua a estados de México y Estados Unidos, entre ellos California y particularmente Los Ángeles. (Araceli Martínez/La Opinión).
Foto: Araceli Martinez / La Opinión

Cuando abres la llave del agua en tu casa en el sur de California no te imaginas todo el esfuerzo y los desafíos que hay detrás para transportar a través de cientos de millas, el líquido vital que consumes para beber, asearte, regar tus plantas y jardines y otros múltiples usos.

Tampoco sabes de dónde viene esa agua que tomas ni pensarías que un porcentaje importante proviene del río Colorado que nace en el estado del mismo nombre. Mucho menos se te ocurriría que el río Colorado se está quedando sin agua y existen fuertes posibilidades de que las comunidades del sur de California se vean afectadas.

“Se avecina una crisis. Tenemos que negociar y llegar a acuerdos y compromisos para proteger a nuestras comunidades”, afirma Jon Christensen, profesor adjunto del Institute of the Environment and Sustainability de UCLA y fundador del Laboratorio de Estrategias Narrativas del Medio Ambiente.

“Se trata además de un asunto de equidad y justicia que implica escribir nuevas reglas de distribución del agua, una agricultura más eficiente, trabajar en la conservación, reducir los escurrimientos y usar menos agua”, agrega.

Vista aérea del Acueducto del río Colorado. (Foto cortesia Distrito Metropolitano del Agua del Sur de California)

¿De dónde viene?

Un 25% del agua que consumimos llega del río Colorado; en un 30% del norte del estado, de los ríos Sacramento y San Joaquín; entre un 5 y 10% de Owens Valley; y un 35% proviene de fuentes locales como la lluvia, el reciclaje y almacenamiento.

“El río Colorado abastece a dos países, México y Estados Unidos. En el país, son siete estados los beneficiados, entre ellos California”, dice Jeffrey Kightlinger, gerente general del Distrito Metropolitano del Agua del sur de California (MWD).

Subraya que la mayor presión que se abate sobre el sur de California, es acerca de una eventual sequía y cómo estar preparados.

“Aunque todos los estados que compartimos agua del río Colorado, hemos hecho un buen trabajo evitando que se desperdicie y reduciendo el consumo, siempre está presente la posibilidad de una larga sequía. Nunca se sabe cuántos años pueda prolongarse. Vivimos en un estado desértico y estamos sufriendo el impacto del cambio climático”, dice el funcionario del MWD.

En Los Ángeles, se ha logrado reducir el consumo de agua por persona en los últimos 30 años de 215 galones a 100 galones al día. “Lo hemos logrado con un uso más eficiente. La gente ya cierra la llave del agua mientras se lava los dientes, y se han diseñado sanitarios que requieren de menos agua”, expone Kightlinger.

Otras medidas han incluido el revestimiento de canales  y la colocación de sistemas de riego por aspersión (riego uniforme y constante).

Pero los angelinos tienen que saber que el agua que beben y usan todos los días, es un recurso precioso que tienen que cuidar, resalta el gerente general del MWD.

En marzo, se anunció el plan de contingencia de la sequía del río Colorado (DCP) que pretende reducir aún más el consumo de agua para el 2026, y así evitar riesgo de que se agoten las reservas  que se encuentran en su nivel más bajo desde 1960.

La planta de bombeo Whitsett donde comienza el acueducto del río Colorado. (Foto cortesía del Distrito Metropolitano del Agua).

¿Quién transporta el agua a L.A.?

El Distrito Metropolitano del Agua del Sur de California ha desarrollado todo un sistema para transportar y entregar agua a 26 agencias que sirven a 19 millones de personas que viven en los condados de Los Ángeles, Orange, Riverside, San Bernardino y Ventura a través del Acueducto del Río Colorado a partir del lago Habazu, al oeste de la frontera entre California y Arizona para traerlo hasta el sur del estado dorado.

“En el último siglo, hemos tomado el agua del río, lo hemos movido a través de presas y canales para hacer crecer un imperio hidráulico de granjas y ciudades a lo largo de la semidesértica cuenca del río Colorado. Al tiempo que este río se acerca al desierto, la mayor  parte de su agua ha sido desviada a Denver, Albuquerque, Phoenix, Las Vegas, Los Ángeles, Mexicali y los amplios terrenos agrícolas que hay en medio”, sostiene John Fleck, director de recursos del agua de la Universidad de Nuevo México en su libro Water is for Fighting Over.

El Distrito Metropolitano del Agua del Sur de California fue establecido en 1928 para construir y operar el acueducto del río Colorado, el cual ha sido la columna vertebral para el abasto de agua importada en el sur de California por más de 70 años.

El MWD construyó y opera el acueducto de 242 millas desde la Gran Depresión. Después del auge poblacional que siguió a la Segunda Guerra Mundial, se amplió a su máxima capacidad de miles de millones de galones de agua al día para satisfacer la demanda de la creciente población del sur de California.

Planta tratadora de agua Weymouth. (Araceli Martínez/La Opinión).

Diversificación de fuentes de abasto

A principios de abril, la organización Ethnic Media Services llevó a seis periodistas, incluyendo a La Opinión, a un tour de dos días para conocer la infraestructura del Distrito Metropolitano del Agua, desde presas y lagos hasta plantas tratadoras de agua. Después de platicar con expertos, los periodistas pudieron ver el recorrido del agua a través de montañas, valles y canales hasta llegar a las plantas tratadoras y las llaves del sur de California. Sin toda esta infraestructura, no sería posible abastecer de agua a toda la región.

En 1960 junto con otras agencias, el MWD construyó el Proyecto Estatal del Agua que incluye el acueducto de California para transportar el vital líquido del norte al sur del estado.  Pero después de las sequías de las décadas de los 70, 80 y 90, al Distrito Metropolitano no le quedó otra más que diversificar su portafolio y enfocarse en la conservación y el desarrollo de fuentes locales de abasto.

Deven Upadhyay, subgerente del MDW, revela que para 2040, se reducirá la dependencia del río Colorado para cubrir las necesidades de agua de California en un 15%, mientras que la conservación y el reciclaje aumentará a un tercio del total que se consume. “Cada agencia está tomando acciones en materia de desalinización, reciclaje y uso del agua del subsuelo”, señala Upadhyay.

En el año 2000, se construyó el Diamond Valley Lake, la presa más grande del sur de California para almacenar agua en los años lluviosos para la época de sequías. “El lago Diamond Valley recibe no solo agua del río Colorado sino también del norte de California a través del Proyecto Estatal del Agua”, dice Mickey Chaudhuri, subgerente del sistema de operaciones de agua.

“El enfoque del lago Diamond Valley es que sea una reserva segura y de emergencia por seis meses para satisfacer las necesidades de agua para beber”, precisa.

Vista de la presa de la cuenca Copper en el Acueducto del río Colorado. (Araceli Martínez/La Opinión).

La presa del lago Mead, sobre el río Colorado se encuentra a una capacidad de 140 pies por debajo de su capacidad, según cuenta, Mark Cook, el gerente de la presa Hoover que alimenta al lago Mead. Este lago, la reserva más grande del país tiene una capacidad de más de 25 millones de pies cúbicos, pero ha estado por debajo de su capacidad desde 1983.

El plan de contingencia aprobado por el Congreso, en colaboración con los estados socios va a llevar agua al lago Mead y Powell, dos de las más grandes reservas del río Colorado, con el propósito de mantener los niveles óptimos de almacenaje.

El Distrito Metropolitano del Agua del Sur de California también financió la construcción de la imponente e histórica presa Hoover, durante la Gran Depresión sobre el cauce del río Colorado, ubicada en los límites entre los estados de Arizona y Nevada, a 48 kilómetros al sureste de Las Vegas. La  central eléctrica de la presa transmite energía eléctrica del río Colorado desde 1936.

“La presa Hoover es una maravilla de ingeniería. Es tan increíble su historia que le dio energía a los estados a su alrededor. Miren nada más cómo está Las Vegas llena de luces. El agua que usamos en el Distrito Metropolitano del Agua hace que California no sea un desierto sino un jardín hermosos donde viven millones de personas”, dice Olivia Zavala, empleada del  MWD.