Demanda a la ciudad de Compton luego de estar encarcelado por 20 años erróneamente

California es líder en la nación en exoneraciones por condenas injustas
Demanda a la ciudad de Compton luego de estar encarcelado por 20 años erróneamente
Marco Contreras estaba condenado a cadena perpetua por un crimen que no cometió. (Aurelia Ventura/La Opinión)
Foto: Aurelia Ventura / Impremedia/La Opinión

Afuera de la Corte Superior del condado de Los Ángeles, en el mismo lugar donde fue arrestado hace más de 20 años acusado de un crimen que no cometió, Marco Contreras se siente muy optimista de ganar la demanda  que interpuso contra la ciudad de Compton por reparación de daños.

“Deseo que se pueda hacer algo para cerrar ese capítulo en mi vida. Fui condenado injustamente en un tiempo donde había mucha corrupción policiaca y el crimen era muy alto”, dijo Marco, hijo de padres inmigrantes mexicanos, pero nacido y criado en Compton.

A los 20 años de edad, su vida se truncó cuando fue acusado de intento de homicidio en una estación de gasolina en Compton.

Marco Contreras con su abogado Ricardo Pérez. (Aurelia Ventura/La Opinion)

El hermano de Marco fue implicado en dicho atraco por ser quien conducía el vehículo que transportó al asaltante a una estación de gasolina.

“El hermano se declaró culpable y cuando lo estaban enjuiciando, un testigo involucró a Marco y lo señaló como el agresor”, relató el abogado de casos civiles Ricardo Pérez.

En la audiencia del hermano, en la corte de Compton, le pidieron a Marco salir al pasillo y lo arrestaron.

“El arresto fue en 1996 y en 1997 fue condenado a vida por intento de homicidio”, dijo el defensor.

La persona que fue atacada sobrevivió después de sufrir muchas heridas y pasar mucho tiempo en recuperación.

Fue en el año 2011, cuando la familia de Marco se acercó al abogado Pérez. “Me aseguraron que era inocente. Comencé a trabajar en el caso y junto con el Proyecto Inocente de la Escuela de Leyes Loyola y la Fiscalía del condado de Los Ángeles, logramos liberarlo en marzo de 2017, después de más de 20 años de estar encarcelado”, explicó.

Marco Contreras nunca perdió la fe en probar su inocencia durante los más de 20 años que estuvo detenido.
(Aurelia Ventura/La Opinion)

Lo que sucedió es que la Fiscalía reabrió el caso e iniciaron una nueva investigación que arrojó que Marco no había disparado el arma y que él no estuvo presente. 

Cuando se acusó a Marco, las investigaciones las hizo el Departamento de Policía de Compton. “Solo hubo una persona que trabajaba para los sheriffs que fue testigo y quien acusó a Marco. Como el hermano estaba involucrado como conductor del vehículo a donde se subió el agresor, asociaron a Marco porque la camioneta estaba a su nombre y lo acusaron falsamente de ser quien disparó”, detalló.

El hermano de Marco se declaró culpable de transportar al atacante, fue juzgado y condenado a 18 meses de cárcel.

Marco, por su parte, salió en libertad hace dos años. “Siento que el sistema de justicia de este país me falló”, externó.

Con el apoyo de su abogado Pérez, entabló una demanda por falsas acusaciones y falta de investigación a la ciudad de Compton.

“Ya no pudimos demandar al Departamento de Policía porque lo desaparecieron en 2001, pero sí a la ciudad de Compton, así que entablamos una demanda en busca de una compensación por los más de 20 años que le robaron”, señaló el abogado Pérez.

El abogado Ricardo Pérez quiere que la ciudad de Compton repare daños a Marco Contreras porque su departamento de policía llevó a cabo una investigación deficiente que condenó a su cliente a una vida en una prisión estatal. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Cuando recuperó su libertad, sufrió un shock al salir a la calle. “El mundo era muy diferente al que yo dejé en 1996. Yo convivía con puros hombres en la cárcel. No estaba acostumbrado a tratar con mujeres. Vivía en un lugar donde siempre tenía que estar en alerta, cuidando lo que hablaba. Salí a un mundo donde todo es más grande, hay más espacio y más libertad”, mencionó.

Marco reveló que está en busca de empleo, de adaptarse a la sociedad y a la convivencia con personas de ambos sexos.

Hace un mes y medio se convirtió en padre. “Se reencontró con una persona que conoció en su juventud y se hicieron novios”, explicó el abogado.

Marco, de hablar pausado y cuidadoso, dice que uno de sus grandes miedos al estar encerrado era nunca poder ser padre. “Tenía ese temor de nunca procrear”, observó.

Pero pese a todo siempre mantuvo la esperanza de un día ser libre. “Todos los días me levantaba pensando qué podía hacer para demostrar mi inocencia. Sabía que había justicia al final del túnel”.

Dos años después de probar su inocencia y recuperar su libertad, Marco Contreras pudo ser padre.
(Aurelia Ventura/La Opinion)

El abogado Pérez mencionó que la injusticia más grande contra su cliente se inició en la corte de Compton, un lugar que se supone es para impartir justicia.

“Lo condenaron a vivir en alerta hora tras hora  y con el temor constante de algún disturbio en la cárcel.  Le negaron la oportunidad de convivir con su familia por más de 20 años y hacer una vida normal”, expuso.

En prisión, Marco se hizo reservado y callado. “No se sabe en quién confiar, qué pueda ser usado en tu contra. En la cárcel, no puedes decir a todo mundo que eres inocente. Hay personas adentro que usan cualquier información para tener más poder. A mi me llegaron a cuestionar por qué actuaba como si fuera inocente y dar la impresión de que no debería estar en prisión. Yo mejor no respondía nada a los cuestionamientos”, mencionó.

El abogado Ricardo Perez dijo que nunca nada le va a regresar a Marco sus más de 20 años que pasó en prisión, pero “queremos que reconozcan que fue una injusticia “, indica.

“Actualmente la demanda civil se encuentra en la corte federal, y esperemos que comience un juicio a principios de año para que se haga justicia”, afirmó.

El abogado Ricardo Pérez confía en que habrá justicia para Marco Contreras. (Aurelia Ventura/La Opinion)

Sentencias injustas

Una investigación del Proyecto de Condenas Injustas de la escuela de leyes de la universidad de California en Berkeley encontró que al menos 200 condenas erróneas han sido sentenciadas desde 1989 en California, lo que costó a los sentenciados más de 3,000 años de libertad y a los contribuyentes, 129 millones de dólares.

El reporte en el que también participó la firma de investigación de justicia criminal Hollway Advisory Services arrojó que California es líder en la nación en exoneraciones de condenas.

Desde 1989, las cortes han exonerado o desechado condenas en contra de 214 californianos a causa de mala conducta oficial, inocencia del acusado, insuficiencia de evidencias, defensa incompetente y errores legales.

La amplia mayoría de los condenados injustamente sirvieron tiempo en prisiones federales o estatales antes de que sus sentencias fueran desechadas. El 48% fueron sentenciados a 28 años o más, algunos tenían cadena perpetua sin derecho a libertad condicional, o sentencias de muerte.