Ante la crisis humanitaria en la frontera, inmigrantes fundan su propio refugio

Con la ayuda de voluntarios, refugiados hondureños en espera de asilo en Estados Unidos convierten una casa abandonada en Tijuana en la organización El Puente, entidad que ayudará a las personas que siguen llegando.
Ante la crisis humanitaria en la frontera, inmigrantes fundan su propio refugio
Los ahora fundadores dijeron que el refugio es para todos los migrantes que llegan a Tijuana bajo el programa MPP, no solo para centroamericanos, también para mexicanos, haitianos y africanos que ahora no tienen dónde quedarse en Tijuana. (Manuel Ocaño)
Foto: Impremedia

Un trío de hondureños está por abrir el primer refugio que hayan fundado en la frontera mexicana migrantes extranjeros con el fin de ayudar a otros migrantes.

“Cuando llegamos aquí ni se podía caminar, el monte (zacatal) estaba por todas partes, la casa muy sucia y deteriorada, hubo quien nos decía que iba a ser imposible arreglarla”, dijo Douglas Oviedo, músico que coordina los trabajos.

En las últimas semanas el proyecto de albergue “El Puente/The Bridge” ha contado con apoyo de voluntarios que cruzan la frontera desde San Diego y Los Ángeles.

En lo que es la casa que dará refugio a los migrantes “ya solo falta el techo, que es en lo que nos ayudan estos días”.

Douglas Oviedo, músico, refugiado y uno de los fundadores de El Puente. (Manuel Ocaño)

Oviedo llegó a Tijuana en la caravana que vino de Hondura en noviembre, esperó hasta fines de enero para pasar a San Diego a solicitar inicialmente asilo, y al día siguiente lo regresaron a Tijuana a esperar resultados a su petición.

La administración del presidente Donald Trump comenzó en esos días a enviar a los migrantes a la frontera mexicana bajo un programa unilateral llamado Protocolos de Protección a Migrantes (MPP).

Cuando Oviedo tuvo una tercera audiencia en la corte y regresó al lado mexicano, se dio cuenta que los albergues en Tijuana estaban saturados y lo más probable es que así continuarían.

Estuvo en lo correcto. Esta semana las universidades de California en San Diego y de Texas en Austin contaron que en Tijuana ahora hay diez mil migrantes del programa MPP, lo que rebasa la capacidad de la red de albergues.

Un grupo de voluntarios llegó desde EEUU para fincar el techo de la casa abandonada. (Manuel Ocaño)

Oviedo, de 32 años, invitó a los también hondureños Reiner Gaínes de 60 años y Michael Rodríguez de 22 a encontrar un sitio dónde abrir el refugio.

“Ni el gobierno de Estados Unidos ni el de México ahorita están ayudando, y en la ciudad los albergues están saturados; esto es muy difícil porque los migrantes que ahora llegan a Tijuana son familias con niños, eso nos movió a trabajar”, declaró Oviedo.

Sin dinero, el trío promocionó un concierto para recaudar fondos. Pronto se corrió la voz de que querían abrir un refugio y una organización los puso en contacto con los dueños de la casa abandonada.

El acuerdo es habilitar la casa a cambio de usarla en el proyecto por lo menos cinco años.

Sara Sandoval, una voluntaria, empezó a apoyar con campañas en redes sociales y en tres recaudaciones en Texas y California consiguió tres mil dólares para materiales para el techo, y el esposo de una amiga suya cruzó la frontera con su equipo para instalarlo.

Sara Sandobal hizo una campaña en redes sociales y ha recaudado fondos para reconstruir la casa donde estará el refugio El Puente. (Manuel Ocaño)

“Ahora quisiera enfocarme, si puedo, en ayudarles a poner paneles de energía solar, para que no gasten dinero, y posiblemente cultivo de agua potable”, dijo Sara.

Es muy probable que, en su cuarta y potencialmente última audiencia ante la corte, Douglas consiga el asilo.

Pero el hondureño pasado y padre de dos menores que huyó amenazado a muerte por pandillas explicó que si se queda en Estados Unidos “El Puente va a continuar, primero con Reiner y Michael; esto no es proyecto de Douglas, de un migrante, en realidad es histórico porque es el primero que hacemos los migrantes para ofrecer nuestra ayuda”.

La casa “es para todos los migrantes, que llegan a Tijuana bajo el programa MPP, no solo para centroamericanos, también para mexicanos, haitianos y africanos que ahora no tienen dónde quedarse en Tijuana”.

Los hondureños se dan cuenta que la demanda de ayuda aumenta; del plan original, decidieron habilitar la cocina y el comedor fuera de la casa, en lo que sería el patio trasero, bajo techado, para que dentro solo queden los servicios y dormitorios para unos 40 o 45 migrantes.

“EL Puente/The Bridge” podría inaugurarse tentativamente el 7 de septiembre.