Alzheimer y demencia en la familia

Cuidadora y doctora comparten sus experiencias y los nuevos hallazgos sobre la enfermedad
Alzheimer y demencia en la familia
Gina Moran (en la foto con su bebita) cuida a su mamá Alba que tiene Alzheimer.
Foto: Cortesía Añzheimer´s Association

Gina Moran comenzó a notar los signos de Alzheimer en el comportamiento de su madre, años antes de recibir el diagnóstico. Moran estaba familiarizada con los síntomas de demencia ya que su abuelita había fallecido por la misma enfermedad en 2004, y su tía se ocupó de ella, hasta los últimos días.

“Cuando se lo mencioné a mi hermana, primero no me creyó, pero después de pasar un día con mi mamá se dio cuenta”, recordó Moran, en entrevista con La Opinión. “Mi mamá le preguntó por el casamiento de mi hermano, que había sido tres años atrás y me hermana se quedó helada”.

Moran contó que la madre tenía una buena conexión con su doctora y decidió llamarla para compartir su preocupación.

“La doctora me mencionó que mi mama le había dicho que se olvidaba las cosas, pero ella creyó que era algo natural por la edad. La doctora le hizo un análisis y descubrió que mi mamá no sabía en que año estaba y creía que el presidente de los EEUU era J.F. Kennedy”, recordó.

“Después de los resultados, la doctora nos dijo que, efectivamente, ella presentaba los signos de Alzheimer y mi mamá se puso a llorar”, recordó Moran con mucha tristeza. “Me pidió que por favor no la ponga en un asilo”. La cuidadora recordó que, en ese momento, la madre abrió su cartera y le dio todas sus tarjetas de crédito. “Antes de que se me olvide”.

“Fue muy difícil para ella, porque vivió la enfermedad de mi abuelita y sabía lo que esto iba a significar, no solo para ella, sino también para mí”.

La doctora Carrillo presenta nuevos hallazgos sobre el Alzheimer en la Convención Internacional de Alzheimer 2019.

Cuidado para los cuidadores

Cuidar a un familiar con Alzheimer y otros tipos de demencia no es fácil. Los cuidadores generalmente cargan con todo el estrés, mientras que aquellos a su alrededor sólo se concentran en la persona con la enfermedad.

“Es muy importante que la familia apoye al cuidador, que no le dejen solo”, aconsejó Moran. Al ser la única hija soltera, ella asumió la responsabilidad de cuidar a su mamá. Debido al estrés de lo que le ocurría a su madre, Moran fue víctima de un derrame cerebral (stroke).

“Siempre soñé con tener un hijo. Estaba por adoptar un niño, pero con todo lo de mi madre, lo puse en espera. Cuando me preguntaban, yo siempre decía que cuidaba a una bebé ‘de 80 años’”, compartió Moran.

Pero cuando una amiga le pidió si cuidaba a su niño, las emociones y sentimientos maternales volvieron a aflorar en ella y, en la actualidad, la cuidadora está en proceso de adoptar una hermosa bebita de tres meses.

“Mi mamá la adora y se llevan muy bien, la bebé y la abuelita, juegan y ríen juntas”, mencionó.

Moran recomendó a otros familiares de personas con Alzheimer que se asesoren en Alzheimer´s Association https://www.alz.org/, donde ofrecen información, clases para los familiares, exámenes y consejos. Moran contó que gracias a la organización pudo aprender a tratar y proteger a su madre.

“Por ejemplo, mi mamá siempre quería manejar y le hice hacer una llave en el concesionario de autos, que en realidad detiene el motor. Cuando quiso salir de la casa y manejar, el auto no funcionaba y no pudo hacerlo. Me preguntó por qué la llave no funcionaba, y yo le dije solamente que debería ser la batería. No quiero mentirle, pero lo hago por su propia seguridad”, explicó.

Moran también remodeló su hogar para que sea a prueba de niños y que su madre no se lastimara o encendiera las hornallas de la cocina sin darse cuenta, algo que comúnmente occure con los pacientes con demencia.

Nuevos hallazgos

En julio de este año tuvo lugar en Los Ángeles la conferencia sobre el Alzheimer, con casi 6,000 científicos representando a más de 60 países.

“Es la mayor conferencia sobre Alzheimer”, explicó la doctora María Carrillo, experta en Alzheimer y otros tipos de demencia, con práctica en Chicago,

La doctora Carrillo compartió algunos de los nuevos hallazgos sobre la enfermedad.

“En la actualidad tenemos mucha más información que 10 años atrás”, indicó en entrevista con La Opinión.

Alzheimer es la forma más común de demencia, pero no la única. La doctora explicó que en la comunidad latina existen muchos casos de demencia vascular, que puede ocurrir al mismo tiempo que el Alzheimer. La demencia vascular se diferencia del Alzheimer porque es resultado de la alta presión, el colesterol, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

En la actualidad se sabe que el estilo de vida de una persona es determinante en el desarrollo de la demencia.

Carrillo compartió que su suegra y su suegro, padecieron Alzheimer y demencia vascular, respectivamente, y los puso de ejemplo para diferenciar los síntomas de uno y otro. En las personas con Alzheimer, por ejemplo, el deterioro es gradual y constante, mientras que en el caso de personas con demencia vascular existe más confusión y el deterioro no es tan gradual.

“Yo soy mexicana y estoy consciente de que la comunidad latina consume muchos refrescos, que son puro azúcar y un verdadero veneno. También las papitas, los cheetos y los toptops, que les damos a los niños tienen alto contenido de colesterol. Les damos jugos a los niños, que también son puro azúcar. Siempre es mejor darles agua y fruta, en lugar de jugo”, aconsejó.

Mujeres que trabajan fuera del hogar

Entre los nuevos hallazgos, la experta también mencionó un estudio que le hicieron a más de 6,000 mujeres.

“Fue un estudio robusto, en el que encontraron que las mujeres que salen a trabajar fuera de la casa y reciben un pago formal tienen un 30% menos de incidencia de demencia que aquellas mujeres que trabajan en sus casas y no reciben un pago formal”, indicó.

La doctora destacó la importancia del estilo de vida, de seguir aprendiendo y mantenerse activo cognitivamente. El cerebro es un músculo y si no se usa, se atrofia. Por eso también es tan importante mantenerse activo después de jubilarse.

“Hay cuatro hábitos simples que siempre ayudan: siempre estar aprendiendo algo, no fumar, comer alimentos saludables y hacer ejercicio. Aquellas personas que siguen estos cuatro hábitos tienen un 60% menos de probabilidades de desarrollar Alzheimer. E incluso si solo siguen dos o tres de estos hábitos, la incidencia es menor”, explicó.

“En la actualidad alrededor de 6 millones de estadounidenses padecen Alzheimer y otras formas de demencia y dos tercios de ellos son mujeres. Lo mismo ocurre con los cuidadores, entre los 15 millones de cuidadores que existen en EEUU, dos tercios son mujeres”, señaló.