De cara al Censo 2020

Activistas, funcionarios públicos, editores y periodistas se reúnen para aunar esfuerzos
De cara al Censo 2020
Sandy Close (i) y Gabriel Lerner participan en el evento. / Virginia Gaglianone
Foto: La Opinion

En marzo de 2018, el secretario de Comercio, Wilbur Ross, anunció que el Censo 2020 preguntaría a todos y cada uno de los participantes si eran o no ciudadanos de EEUU. Este año, la Corte Suprema invalidó dicha pregunta, señalando la falta de argumentos para hacerlo.

Sin embargo, la propuesta de un año atrás quedó grabada en las mentes de millones de inmigrantes sin estatus legal en el país, que temen participar en el Censo 2020, por temor a que su información sea compartida con las autoridades de inmigración.

Por ley, bajo Título 13la Oficina del Censo no puede compartir la información de los participantes con nadie, ni siquiera ICE, IRS, FBI o CIA. El propósito de la iniciativa original de la Administración Trump fue implantar miedo y dudas entre la población, y disuadir así a ciertas comunidades en particular de participar en el Censo.

Es más, el sitio oficial del Censo aún usa la pregunta de la ciudadanía como un ejemplo de las preguntas que los trabajadores del Censo podrían hacer, algo erróneo y engañoso.

“La pregunta de la ciudadanía aún está en nuestras mentes. Es claro que al Gobierno no le gustan los inmigrantes latinos, Trump piensa que somos ladrones y no quiere que participemos en el conteo”, indicó Gabriel Lerner, Editor Ejecutivo de La Opinión, durante la conferencia de medios étnicos que tuvo lugar el miércoles en la Fundación Comunitaria de California (CCF), en Downtown Los Ángeles, con la participación de más de cien personas.

Medios étnicos unidos

Representantes de medios hispanos como La Opinión, como Telemundo, Univisión y otros, así como de medios asiáticos, caribeños, árabes y afroamericanos, entre otros, participaron en la conferencia para evaluar, planear y coordinar acciones dirigidas a informar a la comunidad sobre la importancia de ser contados, y a encontrar estrategias efectivas para cubrir el Censo 2020.

“¿Qué puede salir mal en el Censo? Para nosotros, para nuestra comunidad: todo. Pero lo peor de todo lo que pueda pasar es renunciar sin antes haber luchado, es la apatía”, opinó Lerner.

Mónica Lozano, Presidenta y CEO de la Fundación College Futures y exdirectora de La Opinión, fue testigo de los últimos tres censos, que ocurren cada década (1990, 2000 y 2010) y conoce de primera mano la importancia del conteo y de la información recabada.

“En 1990, fue la participación más baja, un 25% de la población no fue contado. Pero a partir de 2000 y gracias a la implementación de programas de concientización e información, la cantidad de personas sin contar se redujo a la mitad”, reflexionó Lozano. “Es difícil para los reporteros, que son los mensajeros en los que confía la comunidad, cambiar su mensaje. Por un lado, cuando llegan las redadas, les aconsejamos a nuestros lectores que no le abran la puerta a nadie. Y ahora les estamos pidiendo que sí abran las puertas a los representantes del Censo, porque de ello depende el dinero federal y muchos otros beneficios”, agregó.

El Censo 2020 tendrá un componente digital que permitirá a la población responder online. Esta herramienta, a la vez, podría resultar en mayor inequidad, debido a la falta de acceso a la internet que existe en las comunidades rurales y de menos recursos.

Muchas personas temen abrir sus puertas.

¿Por qué es tan importante el Censo?

La Administración Trump intentó incluir la pregunta de la ciudadanía, y tomó otras acciones como campañas para remover ciertos idiomas del cuestionario, en un intento de dejar sin contar ciertas comunidades, en particular las de color, inmigrantes y personas LGBTQ.

Durante la conferencia de esta semana, los representantes de los medios étnicos y funcionarios del gobierno estatal y condal, coincidieron en que participar en el Censo es tan e incluso más importante que votar.

“Quizás haya personas que no están interesadas en ser contadas porque no conocen los beneficios que podrían recibir o dejar de recibir, especialmente los beneficios para sus hijos”, indicó Sandy Close, Fundadora de la organización Ethnic Media Services.

Estos son algunos de los beneficios de ser contados:

  • Los gobiernos locales y estatales utilizan la información del Censo para planear y otorgar fondos para la construcción de escuelas, bibliotecas, autopistas y sistemas de transporte.
  • Los resultados del conteo también se consideran a la hora de determinar la cantidad de policías o bomberos necesarios.
  • El gobierno federal utiliza los resultados del conteo para distribuir más de 675,000 millones de dólares para programas comunitarios, de salud, educación y cuidado para las personas de tercera edad.
  • Los programas de nutrición, de almuerzos para niños y ancianos dependen del número de personas contadas.
  • A nivel político, el Censo determina el número de representantes estatales en Washington DC.
  • También dependen del Censo, el sistema de emergencias 911 y los programas de reinserción laboral y programas de vivienda, entre muchos otros.

Desafíos

El Censo 2020 se enfrenta a obstáculos, resultado del actual clima político y de los ataques a los inmigrantes. Entre dichos obstáculos se incluyen el miedo de los inmigrantes a que se comparta su información, la brecha tecnológica, y el alcance a las comunidades “invisibles” o difíciles de contar.

Entre los inmigrantes, por ejemplo, son muy comunes los hogares multigeneracionales, que hacen más difícil el conteo. Otro obstáculo que puede disuadir a la gente de responder a las preguntas del Censo es la falta de información en distintos idiomas, como por ejemplo el mixteco, o el zapoteco.

Nuestra gente está muy asustada, se sienten perseguidos”, compartió el locutor de radio Alberto Cortez, del programa “Al Aire con El Terrible” que se transmite por 97.9FM La Raza KLAX. “Es importante que sepan que el conteo va a resultar en mejores calles y mejores escuelas para sus hijos”, opinó.

“Los latinos pertenecemos a este país y estamos bajo ataque”, coincidió Lerner. “Es fundamental organizarnos y trabajar juntos”, resumió.