Inquilinos piden condiciones salubres en sus hogares

Hasta el momento, las familias latinas no han tenido respuesta de los propietarios
Inquilinos piden condiciones salubres en sus hogares
Oriño Opinaldo, Cecilia Vargas, Sheri Eddings, María Osorio, María Góme y Giselle Mata, frente a la oficina de Invitation Homes. /Virginia Gaglianone
Foto: La Opinion

Cuando un niño, o adulto, vive en un sitio con moho puede desarrollar irritación en la garganta, tos, irritación en la piel y en los ojos, entre otros síntomas. Aquellos con alergias y otras condiciones pueden incluso llegar a desarrollar enfermedades crónicas en los pulmones, obstrucción respiratoria y asma. El Instituto de Medicina (IOM) encontró evidencia de la relación entre exposición al moho y enfermedades respiratorias en niños que, de no haber estado expuestos, serían totalmente sanos (Centro para el control y prevención de enfermedades CDC.gov).

El impacto negativo del moho en la salud ha sido ampliamente documentado, y sin embargo, en la actualidad, muchas familias latinas son víctimas de la exposición al moho en sus propias viviendas. Este es el caso de la familia Vargas, quienes han estado pidiendo a los propietarios de la vivienda que rentan en Compton que solucione el problema de moho en la unidad, pero después de años, siguen sin lograrlo.

Familia Vargas

Cecilia y Carlos Vargas tienen tres hijos. Carlos trabaja siete días a la semana en una fábrica local para poder pagar el alquiler.
La familia Vargas ha estado pidiendo por años a Invitation Homes (https://www.invitationhomes.com/), la corporación que alquila las viviendas, que hagan los arreglos necesarios y que remuevan el moho, pero hasta el momento han ignorado sus pedidos.
Cuando el hijo de 15 años comenzó a tener problemas de sangrado de la nariz y alergia, sus padres lo llevaron al médico.
“Lo primero que me preguntó el doctor fue si había moho en el hogar”, recordó Cecilia Vargas, en entrevista con La Opinión.

“Fuimos tres veces a la corte, pidiendo a Invitation Homes que por favor arreglen la casa y las tres veces dijeron que repararían los problemas, pero no lo hicieron”, compartió la madre latina.

El año pasado, la familia Vargas recibió la visita de los miembros del Concilio de Compton. El concejal Galván, al ver el hogar calificó las condiciones de “horrendas”.

Vargas fue ayer martes a pagar su renta a la oficina de Invitation Homes, localizada en la calle Halstead, de Pasadena, California, pero no quisieron aceptarle la renta.

“Es que nuevamente me quieren desalojar, ya van tres veces que quieren que nos vayamos”, indicó la madre. En un reporte sobre presencia de moho, realizado en marzo de este año, la compañía Mold Masters encontró problemas de moho y levantó banderas rojas de alarma en la cocina, baño, sala y tres dormitorios del hogar de los Vargas. Hasta el momento, Invitation Homes no ha hecho las reparaciones correspondientes.

La familia Trevino llega a Pasadena a pagar su alquiler./ Virginia Gaglianone

Familia Eddings

Serri Eddings, madre de cuatro niños de crianza (Foster Home), comenzó pagando $1,800 dólares por mes, en 2006, por una vivienda en Los Ángeles. En la actualidad, está pagando $2,500 dólares y teme que el próximo aumento la deje en la calle y le haga perder a sus niños.

“La primera vez, Invitation Homes me aumentó $500 y cuando me fui a quejar me dijeron que ‘había sido un error’, y me aumentaron menos, pero desde entonces los aumentos no han parado y ya llevo pagados $700 de aumentos de alquiler”, contó Eddings a La Opinión.

Vargas compartió fotos de las condiciones de su hogar.

Familia Trevino

“Estoy esperando los dos años que se venza el contrato para irnos”, admitió Josué Trevino, inquilino de Invitation Homes. Josué y su esposa Diane rentan una casa en Los Ángeles, con sus cuatro hijos.

Trevino contó que luego de dar el depósito notaron muchas irregularidades, pero los propietarios lo amenazaron con no devolverle el depósito, si no firmaba el contrato.

“Ahora pienso que hubiese perdido menos si se quedaban con el depósito, que todo lo que llevamos gastado hasta ahora”, indicó Trevino.

Al mudarse con sus cuatro hijos, la familia encontró que el ático estaba invadido de palomas y que el hogar estaba infectado de pulgas y garrapatas. La alfombra del hogar olía a desagüe y agua podrida, pero en lugar de cambiarles las alfombras, los propietarios sólo cambiaron la espuma de abajo y volvieron a colocar la vieja carpeta.

Nos cobran todos los arreglos que les correspondería hacer a los propietarios. Este mes nos cobraron $2,680 de alquiler, pero nunca sabemos cuánto vamos a pagar ese mes”, indicó Diane Trevino.

Otra queja de los inquilinos que llegaban a pagar su alquiler a la oficina de Pasadena fue que el sitio de la internet muchas veces estaba caído, por lo cual debían llegar hasta el lugar, en persona, para poder pagar su alquiler, en lugar de hacerlo online, y de no llegar a tiempo, les cobraban $100 dólares extra.

Un vocero de la corporación respondió a los pedidos de comentarios, en un comunicado para La Opinión.

“Invitation Homes se dedica a proporcionar hogares y servicios de calidad que reflejen una atención genuina a todos nuestros residentes. Nuestras casas brindan a las personas y familias la opción de vivir en excelentes casas cerca de buenas escuelas y empleos. Si bien incluso un residente insatisfecho es demasiado, estamos orgullosos de las altas calificaciones que nuestros residentes nos dan por nuestro servicio y nuestras fuertes tasas de renovación, lo que demuestra que estamos cumpliendo con estos compromisos. Nuestros alquileres se basan en las condiciones del mercado porque sabemos que son competitivos, deben ser justos y consistentes con otros hogares de la comunidad”, señaló el comunicado.

Según información de la agencia Best Business Bureau, Invitation Homes ha recibido 645 quejas en los últimos tres años, 263 en los últimos 12 meses, recibió  solo una de cinco estrellas en los comentarios del público y una calificación de C+. Invitation Homes no está acreditado por el Best Business Bureau.

El reporte encontró moho en toda la casa y levantó banderas rojos sobre la salubridad del lugar.

Propietarios sin control

Invitation Homes es una subsidiaria de Blackstone, una corporación de miles de millones de dólares y una de los mayores propietarios de viviendas de familia única en el condado de Los Ángeles.

Durante la crisis de desalojos que coincidió con la Gran Recesión de 2007-2009, inversionistas y corporaciones acumularon las propiedades de las familias que perdían sus hogares, particularmente de aquellas en comunidades de color y bajos recursos. Esto, sumado a la ley Costa Hawkins, puesta en vigencia 23 años atrás, que previene el control de renta a viviendas de familia única, hizo que corporaciones e inversionistas tengan luz verde para aumentar las rentas, sin ningún tipo de regulación.

En noviembre de 2018, los votantes tuvieron la oportunidad de votar durante las elecciones por el control de rentas y el rechazo de la ley Costa Hawkins, con la Proposición 10, pero organizaciones como Blackstone, la Asociación de Apartamentos de California y la Cámara de Comercio, entre otras, se opusieron firmemente al control del alquiler, invirtiendo millones de dólares en propaganda, avisos, artículos pagos en los medios, y cabildeo para derrotar la iniciativa.

Crisis sin precedentes

Los Ángeles está viviendo una crisis de vivienda sin precedentes.

Según el último conteo de Los Ángeles Homeless Services Authority, cada noche más de 44,000 personas duermen en las calles del Condado de Los Ángeles y entre 50,000 y 60,000 no tienen vivienda.
Casi 9,000 menores de 24 años duermen cada noche en las calles de Los Ángeles.

Para más información sobre los derechos de los inquilinos, puedes visitar: https://www.acceaction.org/