Miata MX-5 RF y el puro placer de conducir

Un auto convertible de cambios no es para todo el mundo; solo para quienes realmente disfrutan de la carretera
Miata MX-5 RF y el puro placer de conducir
El Miata MX-5 Club RF es un auto adictivo
Foto: A. Varela / Archivo

El Mazda Miata MX-5 Club RF (2019) es pequeño, atractivo y muy divertido.

¿Qué se puede decir del Miata que no se haya dicho antes? Poco. Se trata de uno de los autos deportivos más icónicos e interesantes del mercado desde su lanzamiento en el Autoshow de Chicago en 1989.

Inspirado en los ‘roadster’ ingleses, el Miata es por esencia compacto y ligero y se ha convertido uno de los más celebrados modelos de la marca japonesa Mazda.

Como ya es habitual en el fabricante, el Miata trae el sistema de combustion mejorado SkyActive que lo hace más eficiente gracias a un sistema variable de compresión y entrega unas 29 millas por galón.

La versión que probamos viene con 2,000 c.c. o 2 L, 4 cilindros y transmisión manual con seis velocidades adelante, tracción trasera y un balance perfecto.  Trae rines de aluminio de 17 pulgadas, llantas de alto desempeño y frenos con el sello Brembo rojos que le dan una apariencia ‘de pista’.

Sienta a dos pasajeros en sillas de cuero marca Recaro con calefacción y ventilación y viene con un techo retráctil de lujo al que le toma una luz roja cerrarse o abrirse, mientras la pantalla central muestra una imagen del carro desde el comienzo hasta el final del proceso.

Trae sensores de punto ciego, una cámara trasera (obligatoria en modelos desde 2019) con imágenes algo pixeladas, sistema antibloqueo de frenos ABS y control de tracción, entre otros.

Pero lo interesante del Miata es que controlar un auto de cambios en un mundo de carros automáticos puede convertir los viajes en una experiencia adictiva para el conductor.

Sin embargo, es incómodo para aquellos acostumbrados al espacio de las SUV. No tiene guantera y en su lugar un compartimento entre las dos sillas, en una posición semi-inalcanzable si estás sentado al volante. Además, puede parecer muy divertido salir a pasear con el techo abajo en un día perfecto de estos de California; pero el sudor, el cansancio y las quemaduras de sol también hacen parte de la ecuación. (Se recomienda una gorra -no incluída- y protector solar).

Con opciones como el modelo probado alcanza los $38.720 desde una base de $32.345, lo que lo hace una opción real, aunque no barata, para personas que no ganan cientos de miles de dólares o tienen padres ricos que les compren Ferraris y Lamborghinis. Es decir, es un verdadero auto deportivo costeable.

Eso sí, no es para todo el mundo: solo tiene dos puestos y no hay espacio para los niños y tiene una cajuela muy limitada que apenas sirve para un par de paquetes.

Pero el Miata MX-5 le devuelve a su conductor algo de la magia de la carretera que hoy por hoy está escondida entre las consolas automatizadas y las sillas abullonadas de los modelos actuales.

Porque el viento en la cara y la música, literalmente en los oídos (con un par de bocinas Bose instaladas en ambos apoyacabezas) en una tibia noche de verano y en buena compañía son placeres que también valen la pena vivir en esta vida.