Marcha por la paz en el sureste de LA: ‘Todos merecemos respeto’

Niños de Maywood expresan el miedo de perder a sus padres por cambio de leyes migratorias y las familias exigen el derecho a escoger sobre educación de sus hijos
Marcha por la paz en el sureste de LA: ‘Todos merecemos respeto’
Residentes de Maywood y otras ciudades marcharon por sus hijos. / fotos: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Sherrilyn apenas tiene 10 años de edad, pero dice saber qué haría en el hipotético caso de que las leyes de inmigración en Estados Unidos se endurezcan y su madre Magda fuese enviada de regreso a México.

“Colectaría todas las pruebas [para demostrar] que mi mamá es una gran líder al defender la educación en este país desde que yo entré a la escuela aquí. [Mi mamá] defiende a la comunidad”, dijo la pequeña.

“Es una excelente persona, con una conducta intachable”, expresó Sherrilyn. “Ella es mi ejemplo a seguir”.

¡Los padres unidos, jamás serán vencidos!’, fue la arenga del niño Mario Cervantes (i).

La niña, su hermano Henry de 1 año y su madre fueron parte de decenas de familias que este sábado participaron en la llamada “Marcha de la Paz, que recorrió al menos media milla en las aceras contiguas a Riverfront Park, en Maywood.

La paz que buscan los residentes de esta ciudad; además de las de Huntington Park, Cudahy y Bell no se refería solo a los ataques que salen de la Casa Blanca contra los inmigrantes, sino también al derecho de los padres de familia a decidir cuál o cuáles podrían ser las mejores escuelas dónde inscribir a sus hijos.

“Recibimos llamadas amenazantes de personas desconocidas que quieren hostigarnos porque escogemos mandar a nuestros hijos a escuelas privadas, chárter, magnet o públicas”, dijo Raquel Toscano, una de las organizadoras de la marcha.

“Estamos viviendo en un clima de temor por las políticas de inmigración de Trump, lo que menos queremos es sentir también hostilidad por elegir diferentes escuelas públicas para nuestros hijos… Su educación debería unirnos, no dividirnos”.

Toscano, madre de un estudiante de la escuela magnet del LAUSD (MaCES) Maywood Center for Enriched Studies y miembro de Padres en Acción y coordinadora de participación de padres de Speak UP, indicó que todos buscan un mejor futuro para sus niños.

“Lo que no queremos es enfrentar más hostilidad dentro de nuestra propia comunidad sobre las elecciones que tomemos para el éxito de nuestros hijos”.

Magda Vargas, oriunda de Guerrero (México) lamenta que muchas familias dejen de pedir ayuda por miedo a la Migra.

Por unidad y justicia

En la caminata de media milla sobre la avenida Slauson hasta la calle Heliotrope y retorno al parque Riverfront, por las calles 60 y Alamo, se encontraba la sinaloense Perla Esparza, junto a su hija Yomaris, de 7 años, y Joshua, de 14 y quien tiene hemiparesia motora pura.

Este último es es un trastorno que afecta a la mitad del cuerpo y, en consecuencia, ocasiona la pérdida de fuerza ya que causa daño en una parte del cerebro, la cual es responsable de la coordinación motora.

“La inmigración es un problema muy grande. Yo marcho por la gente sin documentos, para que no sientan miedo y salgan a las calles a luchar por sus derechos”, dijo Perla.

“Yo tengo permiso de trabajo por un año más y no tengo miedo a lo que venga, porque esto que hacemos es por nuestros hijos y tenemos que decirles [a los políticos] que tienen que escuchar nuestro clamor de justicia”.

En una parte discurso, previo a la marcha el concejal de Maywood, Heber A. Márquez, destacó que “en medio de reformas de inmigración desconocidas, separaciones de familias, inseguridades de trabajos, problemas ambientales y tantas cosas más que nos separan, no deberíamos estar trabajando unos contra otros, ¡deberíamos unirnos!”.

Pero entre todos los participantes que marcharon, bajo una temperatura asfixiante superior a los 95 grados, el pequeño Mario Cervantes fue el guía principal de los mayores con su grito abierto de “¡Padres unidos jamás serán vencidos!”

“Grité fuerte para que los padres no se dejen vencer”, afirmó el chiquillo, hijo de María Cervantes.

Esmeralda Fabián, miembro de Speak Up —una organización que respalda a los padres en su derecho a elegir cualquier tipo de escuela pública— declaró que ellos respaldaban la idea de que los padres de familia tengan la información que necesitan y no tener miedo ni a inmigración ni a tener otras opciones de educación para sus hijos.

“Yo también, como madre de familia del sureste de Los Ángeles… No quiero tolerar la mala educación para mis hijos”, subrayó.

Una educación que los activistas, madres de familia y sus hijos ven amenazada también por las políticas de odio y discriminación de la administración de Donald Trump, que ha enfermado las mentes de los niños.

“Si se llevan a mi mamá, nadie nos va a dar de comer”, dijo la pequeña Itzel Moreno, de 7 años de edad, mientras que su amiguita Guadalupe Chi señaló: “Todos merecemos respeto”.

Perla Esparza caminó media milla con sus hijos, Yomaris (7) y Joshua (14), quien tiene hemiparesia motora pura.

Ante tal situación, el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) se ha pronunciado a favor de que las autoridades educativas y de seguridad no colaboren en lo absoluto con las autoridades del Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE).

En julio pasado la Junta Escolar votó por unanimidad para declarar su oposición a la propuesta de la administración Trump de restringir la asistencia federal para la vivienda por estado migratorio.

Dicha resolución, redactada por Kelly Gonez y copatrocinada por Jackie Goldberg, Mónica García y Nick Melvoin, pidió que el LAUSD presentara un comentario formal en contra de la propuesta junto al Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD).

“Es especialmente importante en este momento, cuando nuestro gobierno federal pretende criminalizar la inmigración y desestabilizar el tejido de nuestra nación, que reafirmemos nuestra promesa de defender los derechos de todas nuestras familias y comunidades”, dijo Melvoin, miembro de la Junta.

“A nosotros solo nos interesa la educación, el bienestar y la seguridad de los niños”.

Para ayudar a aligerar el miedo de los niños por la cuestión migratoria, el LAUSD abrirá en breve 23 centros de bienestar para atender las necesidades de las familias, aseguró Melvoin, antes de cortar el listón que dio inicio a la Marcha por la Paz.