Leslie Baer Dinkel: brindando ayuda desde el condado de Orange a las zonas rurales de Guatemala

Autora, voluntaria y activista comparte la historia de Local Hope Guatemala, una organización de ayuda para niños mayas
Leslie Baer Dinkel: brindando ayuda desde el condado de Orange a las zonas rurales de Guatemala
Leslie Baer Dinkel y su marido junto a los niños en Guatemala.
Foto: Cortesía Leslie Baer Dinkel

Oscar nació y creció en una aldea remota de Guatemala. Su hogar no tenía electricidad y cuando era aún bebé, una vela cayó en su cuna causando un incendio que desfiguró su rostro. Pero la historia de Oscar tiene un final feliz, gracias a la ayuda de Leslie Baer Dinkel, una voluntaria y activista que logró conseguirle servicios gratuitos de un cirujano plástico de Beverly Hills, California, y lo adoptó para que pueda realizar sus tratamientos en EEUU.

Leslie Baer Dinkel es la fundadora de Local Hope Guatemala, o Xela-Aid, una organización sin fines de lucro que ayuda a niños y familias de San Martin Chiquito, Guatemala. La escuela, la clínica y otros programas de su organización de desarrollo humano impactan positivamente la vida de 5,000 guatemaltecos cada año.

“Cuando estaba en Guatemala, un doctor me contó la historia de Oscar y quise ayudarlo”, recordó Baer Dinkel, en entrevista con La Opinión. Baer Dinkel logró conseguir una visa para tratamiento médico para Oscar, quien llegó a Los Ángeles, California, a los 15 años de edad.

“Enseguida me encariñé con el niño”, recordó la voluntaria. Al tratarse de una situación delicada, los médicos le pronosticaron que el tratamiento duraría diez años. Fue entonces cuando Baer Dinkel coordinó con los padres de Oscar y ofreció adoptarlo para que pueda continuar su tratamiento en Estados Unidos y a su vez continuar aprendiendo español.

“Los padres aceptaron porque querían lo mejor para su hijo. Cinco años atrás, Oscar se casó con una mujer mexicana, en EEUU, y me pidió que esté junto a su madre, durante la ceremonia”, recordó Baer Dinkel.

Pero la historia de Oscar no es única. Desde hace casi tres décadas que Baer Dinkel hace la diferencia en la vida de miles de guatemaltecos.

“Me enamoré de la aldea y el trabajo voluntario” . Cortesía Leslie Baer Dinkel

Todos los caminos conducen a… Guatemala

Desde joven, Baer Dinkel sintió una inclinación por ayudar al prójimo y trabajó como voluntaria en Skid Row, Los Ángeles, como coordinadora de la Orden de la Madre Teresa.

“Fue allí que me enamoré del trabajo, no sólo ofrecíamos alimentos a las personas sin hogar, sino que los ayudábamos a abrir cuentas de banco, a encontrar empleo y ser auto suficientes”, recordó.

Entre los planes de Baer Dinkel siempre estuvo viajar para mejorar su español. Y Guatemala siempre aparecía en sus planes.

“Cuando mi mentor y amigo falleció en un terrible accidente, abrí un libro que él me había regalado y, en la última página, mi amigo me preguntaba si ya había aprendido a leer en español y si había viajado a Guatemala para hacerlo”, recordó.
Fue entonces cuando Baer Dinkel decidió emprender el viaje.

“Encontré una escuela que en el mapa parecía estar en una sección de México, pero también resultó estar en Guatemala, y decidí ir. Mi padre, que me conoce, me dijo ‘No vayas a quedarte involucrada allí’”, recordó riendo.

De vecina de Disneyland a una aldea remota

Baer Dinkel llegó a Guatemala en medio de la guerra civil de los años 90s. “Llegué a una villa de refugiados. Tenía 33 años y me creía invencible”, recordó. Durante la guerra civil, alrededor de 300,000 indígenas fueron desaparecidos.

Dos eventos que vivió en ese viaje la impactaron fuertemente y la llevaron a tomar acción.

“Un niñito del lugar, de cinco años de edad, murió de una infección a la garganta. Recuerdo que yo estaba limpiando mi botiquín y al ver un viejo antibiótico que iba a tirar, me dí cuenta de que un simple antibiótico hubiese podido haber salvado la vida del niño”, recordó con tristeza.

Esa misma noche, un helicóptero disparó sobre el campamento civil. Al mirar hacia arriba, Baer Dinkel notó que en una de las alas decía US AF (Fuerzas Armadas de EEUU).

“Me rompió el corazón. No sabía qué pensar, no lo podía creer”, admitió. “. Amo a mi país y me siento orgullosa, incluso lloro a veces cuando escucho el himno. Estaba confundida y horrorizada al mismo tiempo”, recordó.

Seis meses más tarde Baer regresó a la aldea indígena, esta vez con 42 voluntarios dispuestos a fundar y trabajar en la escuela y clínica de la aldea.

“Al volver a EEUU tuve que ir al médico porque tenía una infección en los ojos y le conté al oculista de mis planes de Guatemala y él aceptó venir a ayudar. Fue mi primer recluta”, compartió.

Veintiocho años más tarde y más de cien viajes de ida y vuelta, Baer continúa ayudando a miles de familias.

La organización Xela -Aid, o Local Hope, sirve alrededor de 25,000 comidas al año a niños desnutridos. Hasta el momento 600 niños se han graduado de la escuela preparatoria, los primeros niños de la zona en graduarse.

Dos niños de la aldea murieron en las caravanas a EEUU”, señaló Baer, refiriéndose al tema de la migración. “Queremos ayudar a la gente a que pueda prosperar donde viven, y no tengan que embarcarse en esos peligrosos viajes al norte”, indicó.

Leslie enseña a una niñita de la aldea. Cortesía Leslie Baer Dinkel

Cada poquito cuenta

Baer cuenta su increíble experiencia en el libro “Hope Dancing: Finding purpose and a place to serve among the Maya”, que alcanzó el primero puesto de ventas de Amazon Kindle. Las ganancias de la venta de libros están destinadas a los programas para los niños guatemaltecos.

A través de la organización, los interesados pueden subvencionar los estudios de miles de niños indígenas guatemaltecos, para que puedan aprender español, que puedan graduarse y tengan la asistencia médica que necesitan.  Solo uno de cada cuatro niños en la aldea habla español porque el resto habla en Mam (idioma maya).

“Fundamos dos prescolares donde los niños pueden aprender español. Cuando los niños aprenden español, antes de empezar la escuela, tienen más probabilidades de graduarse. Antes, 9 de cada 10 niños abandonaba la preparatoria. Pero logramos invertir las estadísticas y ahora 9 de cada 10 niños logra graduarse”, señaló.

Desde que se jubilaron en 2013, Baer y su esposo se dedican tiempo completo al trabajo de voluntarios.

Para más información sobre los programas, o si estás interesado en ayudar a un niño maya, puedes visitar : https://xelaaid.org/

El libro cuenta las historias de la aldea y sus ganancias son para el pueblo maya. Cortesía Leslie Baer Dinkel

En Detalle

Este sábado Leslie Baer Dinkel y voluntarios de Xela-Aid darán una charla sobre la labor en Guatemala y sobre el libro y todos están invitados.

Cuándo: sábado 21 de septiembre, de 3:00 a 5:00 p.m.

Dónde: Johnny Rebs’ True South, 16639 Bellflower Blvd., Bellflower, CA 90706

Costo: gratis