Nadia Calmet: ‘El latino es la fuerza motora de este país’

La bailarina y coreógrafa trae el arte y la historia afroperuana a la comunidad de Los Ángeles

Nadia Calmet (d) baila durante uno de los conciertos de la famosa cantante peruana Eva Ayllón (i). / foto: suministrada.

Nadia Calmet (d) baila durante uno de los conciertos de la famosa cantante peruana Eva Ayllón (i). / foto: suministrada.  Crédito: La Opinión


Nadia Calmet recuerda vívidamente aquellas reuniones familiares en su natal Lima, Perú, donde la comida y la música eran los invitados de honor.

Cuenta que pese a vivir limitados de recursos económicos, el júbilo de sus antecedentes afroperuanos se hacía presente con cada sonido del cajón, del banjo, de las cucharas y de otros instrumentos tradicionales.

“Las familias afro en el Perú son conocidas por ser bastante alegres y yo era un poco retraída”, recordó Calmet, de 37 años de edad. “Inteligentemente mi madre me [inscribió] en talleres de danza folcklórica del Perú cuando tenía 15 años”.

Y fue gracias al baile que conoció el mundo del arte y la historia afroperuana llegando a lograr éxitos inimaginables.

Calmet es una artista profesional de danza folcklórica, especializada en danzas
afroperuanas. Además es fundadora y directora del Centro de Acción Cultural Afroperuana “CEACA Perú”.

Entre muchos otros logros, ha participado en la delegación peruana con la producción “PERÚ: Pachamama” organizada por Smithsonian Folklife Festival en Estados Unidos.

Sin embargo, llegar hasta donde está, no fue fácil para Calmet, quien indica que nació en una época de prejuicios donde el ser artista no era bien visto. Añadido a esto, su situación económica no ayudaba a escoger opciones académicas.

“Fui una niña destacada intelectualmente, aplicada para ser abogada o [estudiar] alguna de las carreras de humanidades”, dijo Calmet quien en un afán por mantenerse cerca de su cultura y tradiciones optó por la carrera de hotelería y turismo.

“Estudie para ser guía de turismo y después me di cuenta que me gustaba… Yo amo al Perú, de la misma manera que amo a mi mamá y el turismo me daba la oportunidad de hablar de algo que amo. Cuando tú haces algo que amas estás destinado a ser feliz”.

Mientras continuaba su empleo de guía de turista, también se involucró con el Millenium Theater Group (Kimba Fá), el cual le permitió participar en giras como coreógrafa y solista representando al Perú en más de 20 países.

Nadia Calmet junto a instrumentos peruanos: un cajón (c), una quijada de burro y una cajita rítmica (d). / Foto: Aurelia Ventura.

Sueño hecho realidad

La peruana contó que de pequeña, la pobreza económica le había enseñado que “cuando eres pobre” te quedas pobre y solo los que tienen posibilidades pueden soñar.

Sin embargo, ya de adulta, con la experiencia adquirida y varios éxitos bajo el brazo, esa creencia de la niñez quedó de lado.

Eventualmente incursionó en el mundo de las telenovelas pero sin dejar la danza; hasta que un día recibió una propuesta inesperada.

El representante de la famosa cantante peruana Eva Ayllón le ofreció trabajar en las giras artísticas junto a su ídolo.

“Desde que yo nací, en la radio sonaba Eva [Ayllón]”, recordó Calmet. “Cuando me ofrecen la oportunidad de trabajar con ella, contuve la respiración y me aguanté para no gritar de la emoción”.

Tras aceptar el empleo, cuenta que al inicio tuvo una relación era muy estrecha, formal y respetuosa con la cantante. Después de todo era su ídolo y no se podía dar el lujo de defraudarla.

“Poco a poco empezaron los viajes. Eso no me deslumbraba tanto porque yo ya había viajado, pero era el estar con ella… Empezar a compartir el avión, el mismo restaurante, eso te convierte en familia”, contó Calmet.

Agregó que ha sido fan de Ayllón toda su vida, pero no la clásica fan que busca un autógrafo, sino la fan que tiene gratos recuerdos.

“Ella ha sido parte de mi historia. Yo lloraba con sus canciones y ella me decía, ‘¿Por qué lloras?’ Y yo le decía, ‘lloro de felicidad porque cuando tu voz sonaba en la radio, mi abuela estaba viva’”, expresó la bailarina profesional.

“Entonces no es solo su voz, es ella en el momento cuando estamos comiendo la canchita [pop corn], jugando en el apagón con monopolio, cartas. Ella estaba aquí [en el oído]… con la música que te llega al corazón”.

La madre de un niño de 5 años, dice que fue gracias al baile que conoció el mundo del arte y de la historia afroperuana.

En busca de su llamado

Tras años de trabajar con Eva Ayllón y cumplir su anhelado sueño, Calmet decidió regresar a su natal Perú en busca de su propio llamado.

“Me daba cuenta que estar en las giras y con Eva era un lujo pero tenía que regresar a lo comunitario”, contó.

“La fama te confunde un poco y necesitaba algo más real, más pegado a las necesidades básicas de la sociedad”.

Fue entonces que decidió fundar una organización sin fines de lucro y creó el Centro de Acción Cultural
Afroperuano (CEACA).

“Porque a través de la danza y la música me permitía trabajar problemas sociales como la identidad y el empoderamiento femenino”, explicó.

“Trabajar desde las artes, no solo como una forma estética, sino de la conciencia crítica. Donde creamos una filosofía en el que si tu tienes educación y disciplina tu arte te va a llevar al éxito que quieras. A cambiar la mentalidad del oprimido”.

Hace cinco años nació su hijo y, según indica, esto también le hizo cambiar su mentalidad. Ya no podía ser la “gitana” que pasaba de país en país y de gira en gira. Ahora tenía un ser que necesitaba de su apoyo total.

Fue él una de las razones principales por las que hace poco más de un año, decidió establecer residencia en Los Ángeles para que su hijo pueda obtener educación de calidad.

En la actualidad, imparte clases de danza afroperuana en North Hollywood; además de dar charlas sobre su cultura entre la comunidad angelina.

Mes de la Herencia Hispana

Calmet dijo que para ella, un mundo feliz sería donde todas las personas pudieran tener un intercambio productivo de cultura y tradiciones.

Aseveró que el día que el latino reconozca su poder cultural y ancestral de verdad, ese día va a entender que es capaz de hacer cualquier cosa y realizar cualquier sueño.

“El latino con educación y disciplina es un líder nato. Eso es porque venimos de sociedades resilientes, que nos enseñan a levantarnos todos los días pese a las adversidades… Eso, más la educación y la disciplina eso es éxito seguro”, aseguró Calmet. “Somos la fuerza motora de este país, lo importante es creérnoslo”.

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