Trump estampa su firma en uno de los barrotes de la frontera y la protesta lo recibe en San Diego

El mandatario visita San Diego para recaudar fondos para su campaña de 2020 en medio de protestas
Trump estampa su firma en uno de los barrotes de la frontera y la protesta lo recibe en San Diego
Quienes llegaron a la protesta pidieron un proceso para retirar a Trump del cargo.
Foto: Manuel Ocaño / Especial para La Opinión

El presidente Donald Trump concluyó con la firma de un pilar de la barda en Otay Mesa, ubicada a unos 300 pies de la frontera con Tijuana, una gira de dos días por California con el objetivo de recaudar fondos para su campaña de reelección en los comicios de 2020.

El mandatario estampó su rúbrica en uno de los pilares de acero de 10 metros de alto con que la patrulla fronteriza recién sustituyó la vieja barda en San Diego a lo largo de 14 millas.

Enseguida Trump invitó a agentes de la Patrulla Fronterizos, a ingenieros y a encargados a firmar también ese y otros pilares de hierro.

En una breve declaración, indicó que los agentes de la frontera están agradecidos por la sustitución del muro.

“Como ellos dijeron, es una diferencia del día a la noche… Lo único es, que ahora tenemos que expandirlo”, fue todo su discurso.

Protesta en San Diego

Sin embargo en el centro de San Diego cientos de manifestantes no recibieron con mucho agrado su visita a la frontera.

Unos 400 manifestantes con el globo BabyTrump, pancartas y banderas protestaron en dicha ciudad durante la última recaudación de fondos del presidente en California.

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“Estoy aquí para protestar porque Trump no es un presidente legítimo y no tiene valores, [solo hace] lo que le conviene a él”, dijo María Contreras, quien llegó desde Corona, condado de Riverside, a unirse a la protesta.

Por su parte, William Johnson —propietario del Globo BabyTrump — platicó a La Opinión que aunque a muchas personas que por horario de trabajo les fue imposible llegar a la manifestación, aportaron para comprar el helio con que se llena el globo.

“Docenas de personas que sin poder venir protestaron de esta manera”, indicó.

El globo de Baby, o bebé, Trump es recurrente en protestas en EEUU para caricaturizar al presidente. Manuel Ocaño / Especial para La Opinión

El subsecretario de la organización Unión del Barrio, Benjamín Prado, dijo que llegó a manifestarse con un grupo de jóvenes “para mandar un mensaje contundente de que Trump no es bienvenido y que es persona no grata en la frontera”.

Claudia, una inmigrante de Tijuana con una bandera de la comunidad LGTBQ con el escudo de México, dijo que llegó a la protesta “a de defender mis derechos humanos, a representar a la gente que sufre discriminación y a apoyar a la comunidad, que se siente amenazada por la administración en curso”.

Separados por una larga cuadra sobre la céntrica calle Broadway, unos cinco simpatizantes del mandatario también protestaban a su favor, entre ellos un hombre con un traje que simulaba un muro de ladrillos o tabiques.

Manuel Ocaño / Especial para La Opinión
Manifestantes a favor y en contra de las políticas del mandatario llegaron al centro de San Diego. Manuel Ocaño / Especial para La Opinión

El presidente llegó más tarde que lo anunciado a la comida para reunir fondos para su campaña de reelección.

Y como ocurrió en San Francisco y en Los Ángeles, el presidente sostuvo sus encuentros para reunir fondos a puerta cerrada.

En el Horton Grand Hotel se agotaron las entradas de $1,000 por cubierto e incluso las de $15,000 y $25,000 por mesa; para este miércoles solo quedaron disponibles las de $100,000 por pareja con derecho a aparecer en fotografías con el presidente.

Fuera del lujoso hotel, los escasos seguidores del presidente procuraban aprovechar la presencia de la prensa para promover su respaldo a las políticas del mandatario.

Rosa Figueroa, de unos 65 años nacida en Guadalajara y quien desde hace 40 años vive en San Diego, dijo a favor del presidente que “yo vine a un país de limpieza, de educación, de orden y ahorita con tantas nacionalidades ya no sé en qué país vivo, si en China, en India o en África”, expresó.

Es la cuarta vez que el presidente Trump visita California y la segunda ocasión que acude a San Diego y Otay desde que llegó a la Casa Blanca.

El presidente Trump visitó Otay en 2018 llegó a inspeccionar modelos de muro fronterizos para elegir el material que usaría para construir la pared que prometió en campaña. Los prototipos ya fueron demolidos y ninguno de los modelos se ha usado hasta ahora.

La visita a Otay fue criticada por el Consorcio de los Derechos de los Inmigrantes de San Diego que indicó” “Que el presidente venga a nuestra ciudad a reunir fondos para que pueda seguir militarizando la frontera y haciendo blanco a nuestras comunidades inmigrantes es un insulto para San Diego”.