Buscan a alumnos de LA en sus casas porque ‘la asistencía sí importa’

El alcalde de LA y representantes del LAUSD van 'al rescate' de alumnos para que vuelvan a las aulas
Buscan a alumnos de LA en sus casas porque ‘la asistencía sí importa’
El alcalde Eric Garcetti (i) junto a José, de 15 años de edad y quien este miércoles decidió volver a la preparatoria./ foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

José dejó, por algún tiempo, de ir a la preparatoria Adams, hasta que este miércoles una visita poco convencional lo convenció de retornar al salón de clases.

A la puerta de su hogar, llegó temprano el alcalde de Los Ángeles Eric Garcetti junto al superintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), Austin Beutner.

Cabizbajo pero animado, el joven de 15 años de edad reingresó a la Preparatoria West Adams; fue llevado a una oficina donde lo recibieron con los brazos abiertos y le dieron a conocer toda la ayuda que existe para él en el LAUSD y en la Ciudad, a fin de que concluya sus estudios y alcance el éxito en la vida.

“Había depresión en su vida; fue víctima de acoso escolar en el pasado”, reveló Garcetti a La Opinión.

“[José] quiere ser bombero y en la ciudad tenemos un programa que podría interesarle”.

El alcalde comentó que la “fórmula mágica” que funciona es un gobierno local y un Distrito Escolar interesados en el bienestar de todos los angelinos como José.

En este caso, el joven aparte de haber sido hostigado por tener un problema auditivo, había perdido el interés en el estudio.

Volver para llegar al éxito

Ayer, en la cafetería de la Preparatoria West Adams, decenas de empleados, consejeros y voluntarios del LAUSD fueron desplegados en toda la ciudad para tocar la puerta de los hogares de aquellos jóvenes, que presentan ausencia crónica en sus escuelas.

También los visitaron personalmente, al contar con la aprobación de sus familias.

Dichos esfuerzos se realizaron en el comienzo del “Día de Asistencia”, donde el superintendente Beutner celebró que José haya sido el primero en retornar al aula.

“Nuestra meta es que todos los estudiantes regresen a la escuela”, indicó. “En el ciclo escolar anterior tuvimos un 11% de estudiantes que dejaron de ir a clases [350] y de ellos, unos 50 faltaron más de tres semanas… Al final, muchos de ellos se convencieron de que su futuro y el éxito los espera solo si se educan”, agregó.

Quien también irradiaba felicidad era Mónica García, representante del Distrito 2, quien indicó que en el LAUSD siempre se ha tenido que aprender a cómo ofrecer servicios para una variedad de jóvenes, no solo educativos, sino también a motivarlos a empezar de nuevo, a tener fe y confianza en ellos mismos y a saber que si enfrentan algo abrumador en sus vidas, siempre hay soluciones.

“Muchos jóvenes se dejan consumir por los problemas que viven, la pobreza, las relaciones familiares, miedos, falta de seguridad en sí mismos o problemas de aprendizaje, y a los 14,15 o 16 años creen que pueden tomar decisiones sin medir las consecuencias”, señaló García.

Añadió que siempre aconseja a los jóvenes latinos y aquellos de minorías étnicas o de bajos ingresos que tienen que graduarse de la preparatoria.

“Nunca habrá mejor oportunidad de triunfar en la vida que a través de la educación”, afirmó. “Si los estudiantes se preparan, tendrán las armas para enfrentarse a la vida y si alguien les dice que no, que busquen a otra persona… Si no resulta, habrá otra que sí confíe en su capacidad”.

Jorge Luis Macías / Especial para La Opinión
Una trabajadora del LAUSD llama a las casas de los alumnos que faltan a las clases. Jorge Luis Macías / Especial para La Opinión

Ayuda y motivación

Precisamente, algunos de ellos que ya han definido sus aspiraciones del futuro son Ahamed Bermúdez, quien quiere estudiar política; Brandy Diaz, enfermería, mientras que Yenni I. Nolasco y Yulisa Francisco anhelan una carrera en psicología.

“Es importante acudir todos los días a clases”, opinó Brandy, quien es presidente de los estudiantes de último año de la Preparatoria West Adams.

“De hecho, yo estoy tomando clases avanzadas de matemáticas que me han ayudado al desarrollo de habilidades para resolver problemas y si quiero triunfar en la vida debo ser persistente”.

En el nuevo camino que quizás José quiera recorrer, junto con su familia, ya los esperan para ayudarles también Haide Arriaza y Betsy Lara, en la División de Salud Estudiantil y Servicios Humanosdel LAUSD, quienes trabajan junto a Centros de Ayuda Juvenil y Familiares.

“Ofrecemos consejería para que los jóvenes regresen a la escuela; [ayudamosa] a conectarlos con empleos y si ser bombero es la meta de José, nosotras estamos interesadas en ayudarle”, dijo Haide Arriaza. “Podemos buscarle si hay alguna pasantía”.

Padres felices

Mientras se celebraba el inicio del “Día de Asistencia” en el LAUSD, en un humilde hogar, no muy lejano de la escuela, unos padres agradecían el “milagro” de que José haya vuelto a la escuela.

“Yo le recé a la virgen de Guadalupe y a Dios para que mi hijo entendiera que lo más importante en su vida es tener una carrera”, declaró María Esperanza Ruiz, una inmigrante de Michoacán, México, madre de José. “Esperaba que alguna vez llegara alguien a mi casa y lo convenciera de regresar a la escuela y se me hizo el milagro”.

Jorge Luis Macías / Especial para La Opinión
María Esperanza Ruiz, madre de José, dijo haberle pedido a la Virgen de Guadalupe para que su hijo regrese a clases. En la foto superior, los padres del joven en su vivienda. Jorge Luis Macías / Especial para La Opinión

Su esposo, José Luis Ramos, dijo sentirse feliz de la decisión de su muchacho. “Yo lo ayudo pero él tiene que esforzarse para salir adelante por sí mismo”.

“Lo que más importa es el amor de los padres, el de la Virgencita y el de Dios”, concluyó Esperanza Ruiz, de pie en la puerta de su departamento..