Karin Guerra: una inmigrante guatemalteca se mete en la piel de Frida Khalo

Lleva más de una década de personificar a la artista mexicana a través de cuadros vivientes
Karin Guerra: una inmigrante guatemalteca se mete en la piel de Frida Khalo
Karin Guerra ama personificar a Frida Khalo porque educa a la comunidad sobre las aportaciones al arte de esta gran artista mexicana. (Araceli Martínez/La Opinión).
Foto: Araceli Martínez / La Opinión

Karin Guerra supo de la existencia de Frida Khalo cuando a los diez años emigró de Guatemala a Los Ángeles junto con su madre. En la escuela aprendió de ella y se fue enamorando de la artista, al grado que lleva once años que da vida a los pinturas de la gran artista universal mediante cuadros vivientes.

“Siento que Frida siempre ha sido parte de mi vida. Cuando empecé a mirar sus pinturas, sentí una conexión con ella”, dice Karin quien creció en Hermosa Beach, una ciudad de playa en el condado de Los Ángeles; y se graduó de la carrera de diseño gráfico en la universidad Cal State Long Beach.

Todo comenzó cuando en sus clases de arte, sus maestros le decían que se parecía mucho a Frida, la gran artista mexicana nacida en Coyoacán, México.

“Tengo las mismas cejas y hasta el bigote de Frida”, dice Karin riendo.

Karin Guerra admira mucho a Frida Khalo por su fortaleza y el amor que le tuvo al muralista Diego Rivera. (Araceli Martínez/La Opinión).

Fue tres años después de que se casó con el mexicano Miguel Ángel Ríos, que su esposo la animó a aprovechar su parecido con Frida y su talento para el arte. 

Miguel Ángel es un promotor cultural y productor, graduado de la carrera de fotoperiodismo, fundador de Encuentro Latino Community Art Center quien por dos décadas ha realizado eventos culturales masivos en México y Estados Unidos.

“En 2008 fue la primera vez que personifiqué a Frida a través de los Cuadros Vivientes. Yo tomo una pintura de Frida y tratamos de representarla en vivo para que sea exactamente igual, con el mismo vestido y el escenario”, explica.

Mediante los cuadros vivientes, Karin revive a Frida. 

“Al principio me di cuenta que no era exacto, pero poco a poco hemos ido evolucionado para mejorar”, observa.

Karin Guerra se presentó recientemente en la galeria de Silviha Villegas en Los Ángeles. (Araceli Martínez/La Opinión).

Un cuadro viviente es un espectáculo que consiste en recrear obras de arte muy reconocidas con  personas y escenarios muy parecidos.

El día que le toca representar a Frida, Karin dice que desde que despierta trata de meterse en el personaje. “Leo sobre Frida porque me gusta sentir cuando entró en el papel, que ella está aquí conmigo”, afirma.

“Mi esposo es quien más me empuja a hacer las cosas. A veces hay algo que a mi no me gusta; y él me dice, si mira, si va a salir bien y me motiva”, observa.

Esta inmigrante guatemalteca y su esposo Miguel Ángel son padres de tres hijos Maya, Diego y Luna. “A los tres les gusta mucho también el arte. Han crecido en este medio”, anota.

Karin no puede ocultar su fascinación por Frida. “Me encanta que era una mujer fuerte. Tuvo como 33 cirugías. Admiro su fortaleza y me gusta ese amor loco que le tenía a Diego y que se ve en sus pinturas”, afirma.

Mucha gente le pregunta por qué le gusta tanto Frida. “Me encantó desde que supe de ella; y ya en la Universidad estudiamos mucho sus pinturas”, dice.

Karin Guerra da vida a los cuadros de Frida Khalo. (Foto suministrada de Miguel Ángel Ríos)
Karin Guerra trata de personificar fielmente los autorretratos de Frida Khalo. (Foto cortesía de Miguel Ángel Ríos).

En los cuadros en vivo en los que Kari interpreta a Frida es acompañada siempre por un músico y una narradora.

“En cada presentación, tratamos de escoger un cuadro diferente para tener variedad. Yo aparezco en escena, pero no hablo porque nadie ha escuchado la voz de Frida, pero muchas personas que la conocieron decían que era bien calmada y le gustaba hacer fiestas”, explica.

El músico que la acompaña, toca en su guitarra las canciones que le gustaban a Frida como La Llorona y Cielito Lindo.

“El espectáculo puede durar entre media hora o hasta una hora y media”, dice.

Y revela que usualmente hacen dos presentaciones al mes. “Nos presentamos en Los Ángeles, pero hemos estado en Las Vegas, en San Francisco, en México y Guatemala. Tenemos capacidad de ir a donde nos inviten”, expone.

En sus presentaciones, Karin usa un vestuario creado en base a las pinturas de Frida. No los que Frida vestía sino los que pintaba en sus retratos. De manera que son únicos. La guatemalteca se ha mandado hacer los vestidos de las pinturas de Frida, Árbol de la esperanza, Las dos Fridas, Collar de espinas, Frida el vuelve, Diego en mi pensamiento, Frida y xoloizcuintle, Frida y mi muñeca, Frida en velvet, Raíces y  otros.

¿Por qué una guatemalteca personifica a la mexicana Frida Khalo? … “Frida quería mucho a Guatemala”, dice.

Karin Guerra siente una gran responsabilidad al personificar a la pintora Frida Khalo. (Araceli Martínez/La Opinión)

Después de varios años de meterse en la piel de Frida, Karin dice que está muy satisfecha. 

“Hago algo para que la gente conozca más de esta gran artista. Siento una gran responsabilidad con el público y con Frida para representarla lo más fiel posible. En el escenario, me gusta tener ese calor con la gente. Uno se llena de ese amor.  Los niños me tocan o me jalan el vestido. Quieren ver si en realidad soy Frida. Ellos se emocionan y quieren tomarse fotos conmigo”, cuenta entusiasmada.

Además agrega que personificar a Frida, le ha permitido conocer a mucha gente no solo del medio cultural sino de otras áreas y aprender de ellos.

Si quieres conocer más del original trabajo de Karin Guerra que no se hace en ningún otro lado ni en México, visita la página de Encuentro Latino Art Gallery en Facebook, y en especial El Cuarto Azul.

Karin Guerra posa al lado de su esposo, el promotor cultural Miguel Ángel Ríos y la también promotora cultural, Silviha Villegas. (Araceli Martínez/La Opinión).

¿Por qué crees que es importante celebrar el mes de la Herencia Hispana?

“Para enseñar parte de nuestra cultura. Yo lo celebro siempre personificando a un personaje con tanta fortaleza y amor como Frida. Como mujer hispana que vive en Estados Unidos es muy importante que los niños vean que todo lo que uno se proponga, es posible”, sostiene.