Novia celebra boda 3 horas después de la muerte de su madre y le llueven críticas

Algunos la han tachado de insensible, pero ella solo hizo lo que su madre más quería en esta vida

La historia de novia publicada recientemente por el sitio web del diario británico Mirror ha generado opiniones divididas, ya que algunos la han criticado severamente luego de que ella y su pareja decidieran celebrar su boda justo 3 horas después de que murió su madre.

La novia en cuestión se llama Nell Cordukes, tiene 24 años, y argumenta que ella solo hizo lo que su madre hubiera querido.

La felicidad de Nell luego de que su pareja le pidiera se casara con ella se vio ensombrecida tan solo unas semanas más tarde, cuando su madre, Becky Best, de 56 años, le informó que tristemente los médicos le habían diagnosticado cáncer cerebral terminal.

A Nell la invadieron un mar de emociones. Ella deseaba que su madre estuviera presente en el día más importante de su vida, así que puso en marcha los preparativos para casarse lo más pronto posible. Lo que nunca se imaginó es que la salud de su madre se deterioraría rápidamente; es por ello que ambas decidieron que se celebraría el matrimonio a pesar de todo lo que pudiera ocurrir, incluso si Becky moría justamente ese día.

Justamente un fin de semana antes de la boda, Becky se puso muy mal. Ya no podía hablar, ni comer, pero sí escuchaba a quienes se encontraban a su alrededor. A partir de ese momento, Nell y su hermana Camille no se separaron de su madre, hasta el día de su matrimonio; la novia se levantó de madrugada y permaneció al pie de la camá de su mamá todo el tiempo que pudo.

“Me desperté a las 5 am y me senté con ella todo el tiempo que pude”, dice la novia. Y solo le dije ‘me voy a casar, está bien si te vas’ antes. Alrededor de las 9 de la mañana, recibimos una llamada telefónica en el lugar diciendo que había fallecido”, Explicó Nell.

“Nunca hubo la sensación de que deberíamos cancelarlo… Ella quería que lo hiciéramos, quería que lo celebráramos, que nos casáramos”, agregó.

La joven novia aceptó que en determinados momentos de su boda, el sentimiento de culpa la invadió, pero pudo superarlos pensando que ese era el deseo de su mamá.