Fianzas de migración extremadamente altas: una barrera difícil de costear para refugiados

Se considera que son parte de una estrategia para detener a inmigrantes y solicitantes de asilo
Fianzas de migración extremadamente altas: una barrera difícil de costear para refugiados
A Gixson Zambrano, un juez de migración le fijó una fianza de 35,000 dólares para salir libre de la detención migratoria.
Foto: Foto suministrada / Foto suministrada

Cuando Gixson Zambrana, un joven refugiado nicaragüense, miró el papel que mostraba que el juez de migración le había fijado una fianza de $35,000 dólares para dejarlo libre en los Estados Unidos, entró en estado de conmoción, no podía dar crédito a la estratosférica cifra que sus ojos veían.

“Hasta el oficial que me entregó el documento puso cara de admiración cuando vio el monto extremadamente alto. Yo por mi parte entré en un estado de depresión porque era mucho dinero, pero era eso o regresar a Nicaragua; y enfrentar la cárcel o un asesinato”, dice.

La única opción que tuvo el muchacho fue recurrir a la compañía afianzadora Libre por Nexus para que ellos le prestaran para pagar la fianza de $35,000 dólares a Inmigración.

Para prestarme, me pidieron el 20% del total de los $35,000 dólares, que fueron  $8,280 dólares y dos mensualidades por el grillete electrónico que me pusieron en el tobillo para que no me escapara. Además quisieron $500 dólares en gastos operativos. En total fueron $8,780 dólares los que se les dio a Nexus para dar la fianza, y se firmó un contrato para pagar 60 mensualidades por $475 dólares. En total, ellos van a recibir $37,280 dólares”, explica. 

A diferencia de una fianza que se paga directamente y que Inmigración regresa el dinero una vez resuelto el caso para bien o para mal, en este caso no le regresarán nada a Gixson, sino a la afianzadora.

Debido a que el muchacho no puede trabajar, los pastores de la Primera Iglesia Bautista de Meywood, Ada y Melvin Valiente le han ayudado a pagar las mensualidades a la compañía afianzadora.

Cuando Gixson Zambrano vivía feliz en Nicaragua antes de que la tragedia entrara en su vida. (Foto suministrada)

Una angustiosa bienvenida

“Nunca pensé que comenzaría mi vida en este país con una deuda tan alta, más gastos de abogados”, dice Gixson quien por momentos se siente muy abatido por la tristeza a causa del adeudo.

“Yo era un estudiante preocupado por aportar a nuestro país. En diciembre, mientras mis ex compañeros de universidad se graduaban, yo estaba recibiendo una fianza y un grillete en lugar de mi título universitario”, sostiene.

Y admite que ha sido muy duro para él, perder sus estudios cuando estaba a un semestre de graduarse y no poder continuar estudiando aquí por la falta de estatus migratorio.

Gixson nació en Jinotega, un departamento al norte de Nicaragua hace 22 años. Estudiaba para ingeniero industrial y trabajaba para una cooperativa de productores campesinos que cultivan cacao. 

Su historia está conectada a la de su hermano Mixan Zambrano quien trabajaba para la alcaldía del municipio de San José de Bocay en  Nicaragua; y era un activista político contra el encarcelamiento, asesinato y las injusticias de los opositores al régimen del presidente Daniel Ortega.

“El 2 de enero de 2018, mi hermano Mixan fue atacado con arma de fuego por sujetos enmascarados que según testigos, eran agentes de la policía. Ya meses antes, el 25 de noviembre de 2017 había sido amenazado y golpeado por denunciar el fraude electoral en las elecciones municipales de San José de Bocay”, dice.

El asesinato de su hermano Mixan Zambrano, un joven activista en Nicaragua, volcó a Gixson Zambrano a las calles a protestar por su muerte y otras injusticias, lo que lo llevó a ser perseguido y a salir de su país. (Foto suministrada)

Las causas de su salida

El 6 de febrero de 2018, Mixan murió a los 23 años en el hospital como consecuencia del ataque sufrido. “Fue el primer estudiante asesinado en Nicaragua, previo a la rebelión de estudiantes del 18 de abril de 2018. Cuando pasó lo de mi hermano, la gente aún no quería creer que el gobierno estuviera asesinando jóvenes”, cuenta Gixson.

El inesperado asesinato de su hermano lo lleva a participar en la marcha de jóvenes en abril de 2018 contra el gobierno de Nicaragua.

“Me invitaron a marchar y denunciar. Esto me puso en el ojo de los opresores. Me acusaron de alborotador y empezaron a amenazarme. Me detuvieron varias veces cuando iba a mi trabajo”, recuerda.

A fin de evitar la misma suerte de su hermano, Gixson se refugió 15 días en Matagalpa, una ciudad en las montañas de Nicaragua. Temeroso por su vida, decidió dejar su país el 26 de julio de 2018. El 18 de agosto de ese mismo año, cruzó la frontera sur y solicitó refugio y asilo político en los Estados Unidos, por el lado del estado de Texas.

“Me tuvieron seis días en cuatro hieleras – celdas con temperaturas congelantes-. Me pusieron 26 días en el Centro de Detención Río Grande de Texas. De ahí me llevaron a Missisippi y hasta 40 días después me hicieron la entrevista de miedo creíble. La pasé y me transportaron a un centro de detención en Lufkin, Atlanta donde estuve dos meses encerrado hasta que me aprobaron la cuantiosa fianza y salí a pelear mi caso en libertad”, dice.

Cuando Gixson Zambrana trabajaba en el campo en Nicaragua, y no imaginaba que tendría que escapar de su país. (foto suministrada)

El alto costo de su libertad

Gixson recuperó su libertad el 1 de enero de este año. “Estuve un tiempo viviendo con mi patrocinador Roberto Bendaña en Texas. Luego conocí a los pastores Valiente. Vine a Los Ángeles y después de un tiempo, ellos me consiguieron un hogar en Colorado donde estoy ahora”, comenta.

Y reconoce que psicológicamente se siente muy mal porque no puede trabajar; y por traer el grillete electrónico en su tobillo. 

Cuando la gente se da cuenta, se me quedan viendo como pensando que soy un criminal. Una vez fui a un centro de albercas y cuando las madres vieron que traía el grillete, cogieron a sus niños de la mano y se apartaron’, dice.

El joven refugiado revela que está preocupado por su padre Víctor Zambrana, un pastor de las Asambleas de Dios, una iglesia evangélica en Nicaragua porque los evangélicos en su país apoyan al gobierno. Así que no ha habido apoyo para su padre, su hermano asesinado y para él mismo. Las Asambleas de Dios los han dejado solos.

Pero aún cuando el dolor y la sombra de la incertidumbre pesan sobre su vida, dice que está muy agradecido con los pastores Valiente de Los Ángeles por la ayuda legal, económica y espiritual que le han dado.

“Lo vamos ayudar lo que más podamos porque su vida está en peligro si regresa a Nicaragua. No podemos permitir que las iglesias evangélicas y la comunidad nicaragüense se hagan de oídos sordos con los jóvenes en el exilio en Estados Unidos”, afirma la pastora Ada Valiente.

Además denuncia el abuso de las agencias prestamistas de fianzas y critica que los jueces fijen montos de fianzas inalcanzables; y que aún con un caso válido, no les aprueben el asilo.  “Están usando esas fianzas tan altas para detener la migración“, enfatiza. Urge a la comunidad evangélica y nicaragüense a levantarse por los jóvenes refugiados.

El alto costo de las fianzas lleva a los jóvenes refugiados en busca de asilo político en Estados Unidos a recurrir a las compañías afianzadoras. (foto suministradas)

Fianzas a la alza 

Un reporte de Transactional Records Access Clearinghouse de la Universidad Sycaruse  reveló en julio de 2018 que los precios de las fianzas en las cortes de migración han aumentado 50% en los últimos cinco años hasta alcanzar un promedio de 7,500 dólares. En algunas partes del país, rondan entre los 10,000 y 15,000 dólares.

Entre más alta la fianza, mayores probabilidades de que los inmigrantes permanezcan en los centros de detención antes de ser deportados, dicen.

En el sistema de cortes criminales, una persona que busca su libertad mientras se da el resultado de su caso solo paga el 10% del costo mientras la afianzadora garantiza la suma total. Pero en las cortes federales de migración, los inmigrantes tienen que pagar el total.

Nexus se defiende

Mike Donovan, presidente de Nexus Services, Inc. hizo ver que  son la única compañía que ofrece una forma accesible para pagar una fianza.

“Si no fuera por Libre, personas como el señor Zambrana aún estaría bajo custodia; o lo que es peor serían deportados a su país donde su vida estaría en peligro. Afirmar que  pagará un total de 37,280 dólares no solo es una provocación sino también engañoso. Hasta el día de hoy, desde su liberación, el señor Zambrana ha realizado un total de solo ocho pagos”, aclara.

Y precisa que a menudo son flexibles cuando los clientes enfrentan dificultades y logran conversar con ellos sobre lo que mejor les conviene.

“Desafortunadamente, el señor Zambrana nunca nos contactó ni mencionó ninguna dificultad que pudiera estar experimentando”, menciona.

Aclara que Libre by Nexus no son una compañía de fianzas, y si bien una pequeña fracción de los participantes en su programa usan un brazalete GPS, tienen un sistema para facilitar su extracción – como lo han hecho casi 30,000 clientes.

“En el caso del señor Zambrana, él siempre tiene la opción de pagar su fianza en su totalidad y con eso, no tendrá que hacer más pagos y el brazalete GPS se le removería. Lo sorprendente de esta opción es que una vez que se cancele su fianza, se le emitirá un reembolso completo”, precisa.

Por último, enfatiza que el sistema de inmigración es completamente disfuncional y las personas están sufriendo. “Se necesita una inversión considerable para sacar a las personas de la detención. Nexus emplea a cientos de personas en casi 30 oficinas. Cuando alguien llama desesperado por sacar a su familiar de la cárcel, ¿cómo cree que podemos hacerlo rápidamente, a menudo en el mismo día? Esa infraestructura tiene un costo tangible, y desafortunadamente necesitamos cobrar a los clientes para financiar este gran esfuerzo”.

Subrayan que sin ellos, literalmente no hay otra opción para que los inmigrantes salgan libres. “En lugar de atacar a Nexus, las personas deberían unirse a nuestra lucha contra el horrible sistema que tenemos, ya que tenemos demandas autofinanciadas contra el gobierno en todos los niveles, incluidos los locales, estatales e incluso contra la Administración Trump”.

Donovan termina diciendo que siempre defenderán su reputación, pero lo más importante, “siempre defenderemos la dignidad inherente de todos los inmigrantes en todo el país”.