Inician programa de limpieza Bright Spot en el Valle de San Fernando

La concejal Mónica Rodríguez quiere dar un giro a la imagen de los vecindarios que representa en el concilio de Los Ángeles

Inician programa de limpieza Bright Spot en el Valle de San Fernando
La concejal Mónica Rodríguez habla sobre 'Operación Bright Spot'. / foto: Jorge Luis Macías.
Foto: La Opinión

Enfundada en jeans de mezclilla, con zapatos tenis y protegida con anteojos y guantes, la concejal Mónica Rodríguez, que representa al Distrito 7 de Los Ángeles, puso este viernes la muestra para limpiar una banqueta con manguera y agua a presión a la altura de la cuadra 13280 del bulevar Foothill, en Sylmar.

En ese lugar, la concejal dio inicio a la llamada “Operación Bright Spot (Punto Brillante): Socios estratégicos más astutos que la basura”, una iniciativa para limpiar aceras, cortar malezas, eliminar grafitis y acabar con la basura en los principales corredores comerciales en el noreste del Valle de San Fernando.

“Este programa es una colaboración entre departamentos de la ciudad, incluyendo el Departamento de Saneamiento y Calles y la organización Northeast Graffiti Busters”, dijo la funcionaria, durante el comienzo de las actividades de limpieza.

A través del programa, específico de limpieza del vecindario, los miembros del equipo de Operation Bright Spot barrerán calles, pintarán los bordillos rojos que están despintados, eliminarán maleza, recogerán objetos voluminosos, despegarán chicles y efectuarán lavado a presión de las aceras.

La concejal dio a conocer a La Opinión que el programa Bright Spot, para el cual obtuvo $200,000 en fondos, complementa los servicios existentes de la ciudad y permite tiempos más rápidos de los servicios que se prestan a los negocios y residentes del Distrito 7, que se extiende en los vecindarios de Pacoima, Lake View Terrace, Mission Hills, North Hills, Sunland-Tujunga y Sylmar.

La concejal Rodríguez (sup.) se unió al grupo de trabajadores en Sylmar. / foto: Jorge Luis Macías.

Ayuda gratuita

Por su parte, Fidel Vázquez, quien ha sido inspector de la comunidad por siete años y es miembro del grupo Pacoima Beautiful expresó que mucha gente piensa que le van a cobrar dinero si llama al número 311 de la ciudad para que le ayuden con la remoción de basura.

“Pónganse listos”, dijo a los residentes de Sylmar. “Ustedes ya pagan por el servicio con el cobro mensual que reciben para que recojan la basura de su vecindario”.

De hecho, Vázquez hizo un llamado a sus conciudadanos “para que sean parte de la solución” en la limpieza de los barrios, llamando a la oficina de la concejal Rodríguez, al (818) 485-0600, o visitando la oficina de Sylmar, ubicada en el 14117 de la calle Hubbard #D1, en Sylmar, California, 91342.

“Así como las calles están de sucias, uno también puede llamar al 311 para reportar basura tirada”, dijo, y repitió que las personas tienen que perder el temor a que tienen que pagar dinero extra, “porque el servicio ya lo pagan en sus facturas mensuales de $130”.

La señora Nadia Abrica, propietaria del restaurante Mama Licha’s dio a conocer que, si bien los esfuerzos de limpieza son loables, los funcionarios de la ciudad también deberían escuchar y dar respuestas a los restauranteros sobre los peligros a la salud y a la seguridad que representan los vendedores ambulantes de comida, causantes de mucha basura en las calles.

“Todas las noches vemos taquerías por todos lados; usan fuego sin ningún cuidado, tiran basura y no hay reglas de higiene en lo que hacen y el Departamento de Salubridad brilla por su ausencia”, dijo.

Mario Figueroa y Edgar Jaime, ambos de Mexicali, Baja California y empleados de Northeast Graffiti Busters se dieron a la tarea de recoger basura.

“En la Asociación de Restauranteros del Sur de California no estamos contra ellos ni contra nadie, solo queremos que se regulen sus actividades porque no tienen acceso a baños, lavamanos y hasta colocan sus puestos junto a gasolineras”.

José “Pepe” García, director asistente del Grupo de Operaciones de Recursos Sólidos en el Departamento de Saneamiento y Medio Ambiente de la ciudad de Los Ángeles, declaró que la campaña de limpieza también tiene un enfoque hacia los negocios que no tienen servicios legales de eliminación de basura.

“Muchos negocios se deshacen ilegalmente de la basura”, preciso. “Por ejemplo, en el centro de Los Ángeles -sobre todo en el área de productos vegetales- los propietarios de negocios le pagan a un indigente para que tire la basura en donde se le antoje, pero cuando los descubrimos, para zafarse del problema delatan a quienes les dieron la orden de deshacerse de la basura ilegalmente”.

Añadió que cada negocio tiene que responsabilizarse por la eliminación adecuada de la basura que genera.

“En esta zona del noreste del Valle de San Fernando, la problemática se refiere al tiradero de tierra, cemento o, por ejemplo, en San Pedro, son las llantas de vehículos”, dijo. “La gente se acostumbra a tirar la basura en un lugar para que nadie la vea, pero nosotros tenemos manera de investigar quienes son los responsables”.

García informó que en la ciudad de Los Ángeles hay “yardas” o corralones a donde 700 camioneros llevan de 1,000 a 1,200 toneladas de basura diarias que se generan en cada una de las cinco zonas de la ciudad de Los Ángeles: East Valley, West Valley, West Los Ángeles, North Central y South LA/Harbor.