Fue testigo de la injusticia, ahora lucha por su comunidad

Solo tenía 6 años cuando fue con sus padres a la marcha contra la Prop. 187; desde pequeño supo de las medidas antiinmigrantes pero buscó un cambio
Fue testigo de la injusticia, ahora lucha por su comunidad
Christian Arana es director de política en Latino Community Foundation, en San Francisco.
Foto: Foto: Suministrada.


Los efectos de la Proposición 187 de California calaron hondo en la mente y en el corazón de Christian Arana, quien apenas tenía 6 años cuando su padre lo llevó en brazos a la marcha de protesta de octubre de 1994 —un mes antes que los votantes aprobaran la ley del exgobernador Pete Wilson.

Para aquel niño de 6 años, la pregunta era simple: ¿Cómo podría un gobierno negarle a un ser humano el derecho a una educación o atención médica solo porque no tenían la documentación adecuada para vivir en este país?

“Para mí, la [Prop.] 187 fue una de las cosas más antiinmigrantes y anti latinas que he visto; mis padres eran indocumentados”, dijo.

Aquel tipo de lenguaje excluyente lo enfureció y lo motivó a participar en aquella marcha de 100,000 personas en octubre de 1994 que colmaron el centro de Los Ángeles.

“Como lo vi, los inmigrantes no eran “extraterrestres”. Eran mis padres de Guatemala y personas de mi vecindario en Van Nuys”, añadió.

Christian cursaba el primer grado en la escuela Chandler Elementary School de Sherman Oaks.

Sin haberlo imaginado, aquellos momentos cambiaron para siempre su forma de entender el concepto de justicia.

Arana comparte con otros jóvenes lo que vivó su familia cuando él era pequeño.

Inicio en el activismo

Un cuarto de siglo después de aquel suceso, Christian —ahora de 31 años— es director de política en la organización Latino Community Foundation, con sede en San Francisco.

Sus padres, originarios de Guatemala trabajaban duro para sacar adelante a la
familia.

Su padre era repartidor de partes automotrices en el Valle de San Fernando y también repartía de pizzas en el fin de semana. Su madre limpiaba casas de la gente rica en Westwood y Hollywood; ahora trabaja en un centro de llamadas.

“Después de aquella marcha, mi papá siempre me dijo: ‘Nunca te rindas’”, recordó. “Mis padres son inmigrantes de Guatemala y había un gobernador al que no le gustaban las familias inmigrantes”.

Como latinos e inmigrantes era momento de pelear contra la medida legislativa.

Con el paso de los años se dio cuenta de la necesidad de luchar contra propuestas legislativas que afecten el porvenir de la comunidad latina.

“Si no nos protegemos nosotros, nadie lo va a hacer”, dijo el joven activista. “De no hacerlo, vamos a tener problemas”.

Christian quería saber quién y cómo se tomaban las decisiones en la política desde que estaba en Millikan Middle School.

Posteriormente, en la preparatoria Van Nuys High School se integró a un club del Movimiento Estudiantil Chicano de Aztlán (MECHA), donde aprendió la cultura latina y la historia de los latinos en California y el resto del país.

“Cuando fui a la Universidad de Georgetown para estudiar política hablábamos de la Reforma Migratoria de George W. Bush; él quería hacer algo pero con la política no pasó nada”, dijo.

“En 2010 los Dreamers llegaron a Washington para hablar de sus vidas porque no querían ser deportados”.

Christian recuerda que pensó que el exgobernador Wilson necesitaba negarle acceso a los “extranjeros ilegales” a la educación y servicios médicos para que California se recuperara de la recesión económica.

El activista dice que el poder está en una comunidad unida.

Votar para proteger a los migrantes

Afirma en que política, una “aventura” lleva a otra y, en la actualidad, su trabajo es la defensa de los inmigrantes y asegurar que las nuevas generaciones de votantes latinos ejerzan su derecho de sufragar, principalmente en las elecciones presidenciales del año próximo.

“No queremos que en 2020 pasen otra vez los ataques contra los inmigrantes”, aseguró. “La próxima elección es una gran oportunidad de cambiar nuestras vidas y nuestro
futuro”.

Christian señaló que los tiempos de la Proposicion 187 son similares a lo que actualmente se experimenta con Donald Trump, quien fracasó en su intento por incluir la pregunta de ciudadanía en el Censo 2020 y a través de Latino Community Foundation se unieron al repudio a la orden ejecutiva.

También, alertó que el próximo 12 de noviembre la Suprema Corte de Estados Unidos dictaminará el destino del programa DACA que protege de la deportación a miles de estudiantes “soñadores” que fueron traídos a Estados Unidos cuando eran niños. De los 787,550 Dreamers, California tiene el mayor número con 202,000.

“Los que podemos votar tenemos que protegerlos porque en la unidad está el poder, ya sea a favor o en contra de una orden ejecutiva, una pregunta de ciudadanía o DACA”, aseguró Arana.

“Si no lo hacemos, ¿Qué sería de ellos?.. Estas cosas son las razones por las que luchamos en este país; mi generación vivió la Proposicion 187 y ahora tenemos a alguien [Donald Trump] que no quiere que contemos y debemos de luchar para cambiar las cosas”.