La Opinión desmintió las versiones sobre los inmigrantes 

La cobertura periodística sobre la Proposición 187 despertó al ‘gigante dormido’; varios artículos fueron traducidos al inglés a petición de algunas universidades

La Opinión desmintió las versiones sobre los inmigrantes 
En la foto aparece Gerardo López (i), director editorial; Jaime Olivares, editor estatal y Jorge ‘Chiquilín’ García, fotografo. (suministrada)
Foto: Impremedia

Jesús Hernández Cuéllar, editor de la sección Metropolitana del periódico La Opinión durante el surgimiento de la Proposición 187, dijo que el objetivo era poner al descubierto el aporte de los inmigrantes en California y Estados Unidos, y desmentir a los proponentes de la medida, incluido al exgobernador republicano Pete Wilson.

“Creo que la Proposición 187 de California fue el primer momento de gran ataque contra la comunidad inmigrante en muchos años; nadie pensó en aquella época en esa hostilidad y gran tensión”, dijo Hernández, “Fue un momento histórico porque California acababa de aprobar una proposición que finalmente murió en la corte por inconstitucional”.

Fuera de la política, en las calles no había personas insultando a los latinos por no hablar inglés o que les dijeran “vete a tu país”, como sucede ahora en la administración federal que encabeza Donald Trump.

Algunas de las portadas que se publicaron durante el proceso de lucha contra la Proposición 187. (Archivo)

Hernández dijo que, con franqueza, no recuerda un ambiente tan hostil contra los inmigrantes como en el presente, porque incluso, le parece que había algún cierto tipo de rechazo a la misma propuesta en California.

En las páginas de La Opinión, Hernández también daba voz a los simpatizantes de la propuesta. En cada publicación siempre hubo balance periodístico.

Para lograr los objetivos, Hernández se apoyaba de una planilla de reporteros experimentados bajo el comando de José Ubaldo y del editor estatal de ese tiempo, Jaime Olivares.

Entre los reporteros se encontraban: María Luisa Arredondo, encargada de la fuente informativa de inmigración, pero siempre respaldada por José Luis Sierra, Francisco Robles, Pablo Comesaña, María Ballesteros, Leticia García Irigoyen, Armando E. Botello, Roger Lindo, Lilian De la Torre-Jiménez y Pilar Marrero. Ellos eran asesorados por la Junta Editorial de ese tiempo: Henrik Rehbinder, editorialista; Juan José García, editor; Gerardo López, director editorial y Mónica Lozano, directora ejecutiva del diario.

“Cuando aparecieron las encuestas que favorecían a la demócrata Kathleen Brown, contrincante de Pete Wilson, los ataques a la comunidad se intensificaron”, recordó Gerardo López. “Culparon a los inmigrantes de todos los males económicos por los que atravesaba el Estado”.

Jesús Hernández Cuéllar, editor de la sección Metropolitana de La Opinión en 1994. (Cortesía de JHC)

Dijo que solamente bastaría recordar imagen de una señal de tránsito donde se observa a dos padres y su hija corriendo agarrados de la mano y cruzando en una autopista, o el anuncio en TV que decía: “Siguen llegando”.

Para contrarrestar la diatriba de los proponentes de la ley, Hernández concibió una serie especial de 10 partes sobre la contribución de los inmigrantes latinos en temas como economía, educación, agricultura, trabajos, consumo, negocios, arte, deportes, y otros. Fue un proyecto ambicioso que inmediatamente apoyó Mónica Lozano.

Desmentir a quienes engañan 

“La serie refutó la idea de que los latinos e inmigrantes no habían estado viviendo del welfare; se habló del Programa Bracero y de otras ideas que le hicieron ver al lector la tremenda importancia que tienen los inmigrantes en California”, aseveró Hernández.

La base de la importancia de la cobertura periodística de La Opinión tuvo eco porque enfatizó las contribuciones de los inmigrantes a la economía de California y del país.

Las universidades comenzaron a llamar y preguntar por la traducción de la serie al inglés. Se abrió la primera parte con un resumen de los artículos publicados. Gran parte de la labor se realizó entre Hernández y María Luisa Arredondo.

En octubre 16 de 1994, al menos unas 100,000 personas marcharon en Los Ángeles hacia la alcaldía para manifestarse contra la Proposición 187, que fue aprobada un mes después en las urnas. Era la marcha más grande que se había visto desde las protestas contra la Guerra de Vietnam y los derechos civiles.

Arredondo asegura que fue impresionante ver a miles de personas latinas sin documentos salir a la calle por primera vez a expresarse.

“El mensaje era que no iban a quedarse cruzados de brazos ante un ataque artero. ‘Aquí estamos y no nos vamos, porque no somos criminales. Estamos aportando y somos gente de bien’.  A la marcha se unieron gente de México, centroamericanos y sudamericanos”, rememora.

Miembros de La Opinión celebran algunos premios periodísticos obtenidos en la década de los 90s. (Cortesía de Gerardo López)

Por la evidente inconstitucionalidad de la propuesta, Arredondo nunca pensó que fuera ser aprobada por el electorado, pero “estaba equivocada”, cometa. “Incluso latinos que yo conocía le dieron la espalda a su propia comunidad…no les importó”.

La periodista subraya que el papel de los medios de comunicación fue increíble, al igual que la unión de muchas organizaciones en defensa de los indocumentados.

Gerardo López agregó que la retórica antiinmigrante que se vivía en periódicos y en televisión (principalmente en inglés), no concordaba con las vidas reales de los familiares y jóvenes que habían salido a las calles a expresar su inconformidad.

“[La marcha] fue una reacción natural a una actitud discriminatoria de mucha gente´´, expresó López, pues California se perfilaba a aprobar una ley que debido a lo cruel y su inconstitucionalidad, años más tarde moriría en la corte.

La serie periodística de La Opinión fue uno de los trabajos más importantes del equipo de redacción en la década de los años 90 del siglo pasado.

Los ataques contra indocumentados

Entre otras restricciones, la Ley 187 establecía que una persona no recibiría ningún servicio social público, atención médica hasta que fuera verificado como ciudadano de los Estados Unidos o como extranjero legalmente admitido.

También, primarias o secundarias no admitiría a ningún niño hasta que cumpliera con la verificación de ciudadanía o de extranjero legalmente admitido.

Para 1996, cada distrito escolar estaría obligado a verificar el estado legal de cada menor inscrito dentro del distrito y el estado legal de cada padre o tutor de cada niño. Un niño que violara dichos requisitos no continuaría asistiendo a la escuela 90 días después de la fecha de notificación al fiscal general y al ahora extinto Instituto Nacional de Inmigración (INS), ahora ICE.

Según Juan José “Juanjo” García, ex editor de La Opinión, la campaña a favor de la proposición fue muy intensa y se calcula que se gastaron unos 3,000 millones de dólares para lograr su aprobación.

Juanjo recordó que, entre los proponentes principales de la 187, además de Wilson, se encontraba el fiscal general del Estado Dan Lungren, republicano de Long Beach, y el asambleísta Dick Mountjoy, republicano de Monrovia y autor de la propuesta original.

“Incluso la senadora demócrata Dianne Feinstein quiso ser más dura que los duros contra los indocumentados para asegurar su reelección al Senado federal”, dijo García. “Como se ve, era una propuesta radical y cruel, además de revestir tintes autoritarios que podían convertir a California en un estado de ‘soplones’”.

La Proposición 187 fue aprobada oficialmente con 5,063,537 votos o el 58.93% del electorado. El total de votos en contra fue de 3,529,432, es decir, el 41.07%.

Y, según una encuesta de salida del diario Los Angeles Times, el día de la elección general (8 de noviembre de 1994) los votantes blancos no hispanos apoyaron la 187 con el 63% y los latinos un 23%.

Movilización de conciencias

Tras la aprobación de la ley, La Opinión incrementó su cobertura en los movimientos de organizaciones establecidas como CHIRLA y CARECEN y One Stop Inmigración, iglesias de diferentes denominaciones y organizaciones legales como ACLU y MALDEF.

También se reportó la movilización espontánea de los estudiantes, quienes tomaron las calles en más de una ocasión para manifestar su desacuerdo con la ley aprobada.

´´En La Opinión intensificamos nuestros proyectos de periodismo cívico que nos llevaba a conversar con los lectores, recoger sus preocupaciones y aspiraciones para transformarlas en suplementos especiales y cobertura noticiosa diaria más relevante. Muchos de los jóvenes latinos que salieron a las calles a protestar contra la 187, son ahora políticos, activistas y profesionistas en diferentes especialidades´´, expresó López.

En la cobertura también se incluía la voz y opiniones de los expertos tanto a nivel político, legal y comunitario que finalmente ayudaron a concientizar de lo dañino que era la medida, no solo para la comunidad, sino para el estado en general.

Esas páginas de la sección editorial corrían a cargo del gran periodista y jefe de la página editorial, Rafael Buitrago.

De la retórica electoral antiinmigrante, su tono racista y discriminatorio brotaron movimientos renovadores: activismo político, aumento en el número de residentes que se hacían ciudadanos y mayor participación electoral.

Y, en medio de este ambiente caldeado y ante la escasez de trabajos, muchos latinos se enfrentaron a la disyuntiva de irse del estado o buscar alguna forma de ganarse la vida. Muchos de quienes decidieron quedarse, establecieron un sinnúmero de pequeños negocios.

En La Opinión se creó la sección de Negocios para ofrecer información útil y práctica, al igual que para contar los arranques y éxitos de estos emprendedores.

Además de la 187, el periódico también reportaba los efectos de la implementación de la “Operación Guardián” que marcó el inicio de la construcción de una muralla metálica bajo la administración de Bill Clinton, cuyo objetivo principal era detener a la migración que llegaba del sur de la frontera.

“En 1994 no había un apoyo manifiesto público en las calles; algo muy distinto a lo que ahora vemos”, dijo Jesús Hernández. “Lo que nos sirve de referencia para entender que sucede lo mismo en el presente es que las órdenes ejecutivas [de Donald Trump] están siendo rechazadas en las cortes una y otra vez, y eso, verdaderamente nos recuerda el odio, el racismo y la xenofobia”.

En esta nota contribuyó Agustín Durán