La marcha de 1994 fue la primera manifestación masiva de los latinos en defensa de sus derechos en LA

La protesta surgió para defender a la comunidad migrante de los ataques que representaba la Proposición 187 en California
La marcha de 1994 fue la primera manifestación masiva de los latinos en defensa de sus derechos en LA
La marcha del domingo 16 de octubre de 1994 fue para luchar y evitar que la Proposición 187 fuera aprobada en California. (Archivo)
Foto: Archivo

Es muy importante que los latinos no olviden lo que ocurrió con la Proposición 187 en 1994 para no caer en los mismos errores, dice María Luisa Arredondo, la reportera encargada de la fuente de migración para el periódico La Opinión durante los tiempos de la medida que quería negar el acceso de los inmigrantes indocumentados a la educación, la salud y los servicios sociales en California.

“Fue realmente una época de mucha turbulencia política. Había una crisis económica y como siempre ocurre, se aprovechó la coyuntura de que había problemas económicos fuertes para que un grupo pequeño de ultraconservadores del condado de Orange se reunieran para darle forma a la Proposición 187”, expone.

Al principio, dice que en el diario La Opinión no pensaron que la propuesta tuviera futuro porque la veían muy extremista, pero para su sorpresa, el movimiento fue creciendo al ser abrazado de una manera muy intensa por el gobernador de California, Pete Wilson.

“Lo vio como una oportunidad de mantenerse en el poder y qué mejor que culpando de la crisis y el desempleo a los más vulnerables, los inmigrantes. Lo que sucedió es que empezó una división tremenda e incluso hubo latinos que la apoyaron”, agrega.

Y aunque, explica que la mayoría de la población se manifestó en contra, algunas de sus amistades que ya eran ciudadanos y tenía una vida establecida en Estados Unidos, votaron a favor de la Proposición 187.

Portadas de La Opinión
Portada de La Opinión del lunes 17 de octubre de 1994. (Archivo)

La periodista asegura que fue impresionante ver a miles de personas indocumentadas salir a la calle por primera vez a manifestarse.

“No les importó dar la cara. Nunca había visto algo similar en Los Ángeles. Estimaciones oficiales señalaron que en la marcha multitudinaria del 16 de octubre  – a semanas de llevar a votación la 187- asistieron 75,000 personas, pero los activistas hablan de 150,000. Antes de esa manifestación, no existía eso de cerrar calles por una protesta masiva en Los Ángeles”, dice Arredondo, inmigrante de la Ciudad de México.

“Antes de esa marcha, las manifestaciones que yo había visto juntaban 40, 100 personas, y era mucho”, agrega. “Fue increíble la labor de los medios de comunicación, la radio y prensa escrita, y la unión de muchas organizaciones en defensa de los indocumentados”.

Arredondo, quien reportó para La Opinión, la masiva marcha, dice que pudo ver la desesperación en la cara de los inmigrantes y sus familiares que marcharon.

“Es que si ellos mismos no se defendían, iban a perder todos sus derechos. ¿Qué iban a hacer con sus niños sin ir a la escuela? Les querían negar el derecho a la educación. Salir a las calles era su última carta ante una proposición que estaba por aprobarse y hubiera creado una población de quinta clase. No iban a tener derecho a nada”, dice.

La marcha del 17 de octubre, recuerda, fue pacífica, pero muy firme.  “El mensaje era que no iban a quedarse cruzados de brazos ante un ataque artero. ‘Aquí estamos y no nos vamos, porque no somos criminales. Estamos aportando y somos gente de bien’.  A la marcha también se unieron los centroamericanos y sudamericanos”, rememora.

María Luisa Arredondo, periodista que cubrió la fuente de inmigración en 1994 para el diario La Opinión. (Cortesía)

Arredondo afirma que hubo una gran unidad. “Participaron muchos estudiantes de secundaria, preparatoria, padres preocupados por el futuro de sus hijos, hasta el republicano Ron Unz se unió a la marcha porque estaba en desacuerdo con la proposición 187, la que consideraba como una monstruosidad que atentaba contra principios básicos como la moralidad”.

Del movimiento contra la proposición 187 salieron nuevos líderes. “Juan José Gutiérrez, director de One Stop Immigration se consolidó como líder”, dice.  Pero surgieron nuevos personajes como Kevin de León, Fabián Nuñez y el propio Gil Cedillo. “Ya entonces participaban activamente en la política Hilda Solis, Richard Alatorre y Richard Alarcón. Entre las organizaciones destacó la presencia de CHIRLA, MALDEF y el Sindicato de Campesinos Unidos (UFW)”.

Y enfatiza que el cardenal Roger Mahony, quien fuera arzobispo de Los Ángeles, jugó un papel muy importante y protagónico en la lucha contra la Proposición 187.  “La Iglesia Católica estuvo muy activa en ese movimiento y su participación para derrotar la medida fue clave”, destaca.

Arredondo tuvo la oportunidad de entrevistar en Sacramento al principal impulsor de la medida, el gobernador Pete Wilson.

“Era un político oportunista. Sabía bien que los inmigrantes no eran la causa de la crisis económica. Pero para reelegirse se le hizo fácil culpar a los inmigrantes y causar un daño terrible al estado. La proposición 187 era un absurdo”.

Al comparar los años de la Proposición 187 con la época actual bajo la administración Trump en la cual de nuevo los inmigrantes se encuentran bajo ataque en medio de un clima de constantes amenazas y acciones en su contra, sostiene que en la época de la 187 había más unidad en la comunidad latina en torno a los indocumentados.

“Había más conciencia aún cuando hubo latinos que apoyaron a Pete Wilson. En la actualidad, vemos como se ha dividido la gente. A muchos latinos no les importa el destino de la gente aún cuando ven a las familias separadas y niños enjaulados”.

Para esta periodista, la Proposición 187 hizo que la gente tomará conciencia y quienes tuvieron la oportunidad de hacerse ciudadanos lo hicieron y pudieron votar. “En ese tiempo, muchos mexicanos no querían ser ciudadanos estadounidenses porque consideraban que era como traicionar su origen. Pero la 187 los hizo cambiar de opinión y optaron por la ciudadanía para poder votar”, remarca.

El aumento en el número de ciudadanos fue uno de los cambios más importantes que trajo la lucha contra la medida, pero también el rechazo absoluto al Partido Republicano. “Se murió desde ahí, y California se volvió azul (demócrata)”, subraya.

Arredondo estima que la lección más relevante que los latinos aprendieron de la Proposición 187 fue que gracias a la unidad y al poder del voto, tienen más derechos. “Tenemos que ejercer el ejercicio de votar, no desanimarnos y creer en nosotros. Trump está haciendo a nivel nacional lo que Pete Wilson hizo en California en 1994. ¿Cuál va a ser el futuro del Partido Republicano en el país?”, ahora se cuestiona.