Muchos trabajos y también mucha vulnerabilidad

El 44% de los trabajadores tienen salarios bajos
Muchos trabajos y también mucha vulnerabilidad
El sector de ventas al por menor es uno de los que concentra a más trabajadores de bajos ingresos./Archivo
Foto: Spencer Platt / Getty Images

En semana y media sabremos cómo marcha la creación de empleo en EEUU. Se suman años desde que el mercado laboral se ha recuperado y la tasa de desempleo es del 3.6%, mínimos históricos no vistos en cinco décadas.

Ahora bien, si se miran las cifras como las han mirado las analistas Martha Ross y Nicole Bateman de Brookings Institutions, la alegría de esta bonanza laboral se matiza.

“Hay un gran segmento de trabajadores que hoy ganan salarios lo suficientemente bajos como para que su forma de vida y la de sus familias sea extremadamente vulnerable”, explican estas investigadoras. Su trabajo revela que 53 millones de estadounidenses en edad de trabajar (18 a 64 años) tienen salarios bajos. Esto es el 44% de todos los trabajadores.

Sus salarios medios son de $10.22 a la hora y los ingresos anuales medios son de apenas $18,000.

Saber que hay quienes tienen que seguir adelante con estos ingresos no es nuevo pero el número de ellos y quienes son si que revela una fractura que hace aún más clara la fractura de la desigualdad social y económica. De acuerdo con las cifras examinadas por Ross y Bateman estos puestos de trabajo de bajos ingresos no está ocupados por estudiantes, personas que se inician en el mundo laboral o personas que necesiten un dinero extra sino que son adultos y tienen estos empleos como el apoyo primario de ellos y sus familias.

Las mujeres, para quienes además existe una brecha salarial independientemente del trabajo que ocupen, las personas que tienen niveles de educativos bajos y las minorías suelen mantenerse en esos puestos de trabajo, como revela el trabajo de Heather Boushey, economista del Center for Economic and Policy Research en Washington.

En el caso de los latinos la probabilidad de que estén en un trabajo de bajos ingresos tres años después de haber empezado en uno es un 3.3% más elevado que en el caso de un blanco. En el caso de las mujeres, el porcentaje es del 9.6%. El 30% de quienes no tienen siquiera el grado de secundaria no suele avanzar en este plazo de tres años al menos.

Cambiar de trabajo aumenta las probabilidades de mejorar los ingresos pero en muchas zonas del país en el que existe casi una monopsonía (un solo empleador o tipo de empleador provee empleos) esto es casi imposible.

Boushey cree que se tienen que poner en marcha políticas que generen empleo pero también oportunidades para aquellos que tienen bajos ingresos para mejorar sus posiciones, entre ellas el aumento del salario mínimo que a nivel federal es de $7.25 la hora desde hace 10 años.

“Es desafortunado que una política que estaba diseñada para asegurar un mínimo adecuado para salarios se haya erosionado tanto como para que un trabajador con un niño esté por debajo del umbral de la pobreza ($3,000 por debajo) si trabaja a tiempo completo por el salario mínimo” se lee en el informe de esta economista.

Con todo, Boushey cree que el salario mínimo es algo de lo que se tiene que escapar, mejoras aunque pocos adultos lo pueden hacer en un plazo de tres años “especialmente si son mujeres, nacieron en el extranjero o no pertenecen a un sindicato”.

¿Dónde son mayoría los que cobran poco?

El estudio de estas investigadoras revela que hay lugares de EE UU en el que los trabajos de bajos ingresos son mayoría. Es el caso de Las Cruces en Nuevo México y Jacksonville en Carolina del Norte el 62% de los trabajadores tiene salarios bajos, en Visalia, California es el caso del 58% y en Yuma (Arizona) y McAllen (Texas) de porcentajes similares. “Nadie quiere tener una economía dominada por trabajos de bajos ingresos, los retos económicos de estos lugares son muy serios”.

Lugares de altos salarios y economías productivas también son residencia y lugar de trabajo de personas de bajos salarios. En Washington DC hay casi un millón de trabajadores con baja remuneración y unos 700,000 en Boston y San Francisco.