Su edredón de plumas le provocó una inflamación pulmonar que casi le cuesta la vida

Sí, hace frío, pero quizá las plumas no sean la mejor opción
Su edredón de plumas le provocó una inflamación pulmonar que casi le cuesta la vida
Piénsalo dos veces antes de usar un edredón de plumas.
Foto: Unsplash

“Sobre el fondo, entre las plumas, moviendo lentamente las patas velludas, había un animal monstruoso, una bola viviente y viscosa. Estaba tan hinchado que apenas se le pronunciaba la boca. Noche a noche, desde que Alicia había caído en cama, había aplicado sigilosamente su boca -su trompa, mejor dicho- a las sienes de aquélla, chupándole la sangre”… Se trata de la parte final de un famoso cuento de Horacio Quiroga. Y si bien no es tan terrible, la siguiente historia real deja mucho qué pensar.

Un edredón de plumas le provocó una inflamación pulmonar que casi le cuesta la vida a un hombre de 43 años en Escocia. Resulta que con los fríos apretando en gran parte del mundo, este hombre no identificado decidió cambiar su edredón sintético por uno más calientito de plumas de ganso… Gran error.

A los dos meses comenzó a sentir una fatiga extrema y respirar se le dificultaba todo el tiempo, incluso al realizar actividades sencillas como subirse a la cama. Su situación llegó a tal extremo que fue despedido del trabajo por faltar durante muchos días y pasaba la mayor parte de los días dormido.

Preocupado por su situación que, lejos de mejorar empeoraba, acudió al médico en la provincia de Aberdeen. Luego de ser interrogado sobre sus hábitos de vida y de someterse a varias pruebas de sangre y una radiografía de tórax, los doctores descubrieron que su cuerpo había desarrollado una especie de alergia extrema al polvo de las plumas de ave.

Su diagnóstico fue neumonitis por hipersensibilidad, es decir, una inflamación severa de los pulmones como resultado de una respuesta inmune exagerada del cuerpo provocada por las plumas del edredón.

En un informe publicado por el BMJ Case Reports, el hombre relató que “dos meses después del inicio de los síntomas, no podía estar de pie o caminar durante más de unos minutos a la vez sin sentir que me iba a desmayar“.

Afortunadamente su condición fue atendida a tiempo y luego de recibir un tratamiento de esteroides y regresar a su edredón sintético, recuperó la salud luego de un año.