Qué es más ecológico: ¿un árbol de Navidad natural o artificial?

Esta información puede hacer más consciente su compra en beneficio del planeta.

Hay baja oferta de árboles de Navidad esta temporada.
Hay baja oferta de árboles de Navidad esta temporada.
Foto: Arun Kuchibhotla / unsplash.com

El árbol navideño es uno de los principales protagonistas de estas fiestas decembrinas, la familia se reúne a su alrededor y, adornado con figuras y luces de colores, le brinda un toque especial al hogar cada año. Pero entre uno artificial o uno natural, ¿cuál es la mejor opción y con menos impacto ambiental?

Se podría decir que el debate ha estado vigente desde que en la década de 1930, la compañía Addis Brush lanzó al mercado el primer árbol de navidad falso y su popularidad ha ido en aumento que sólo en 2007 se vendieron cerca de 18 millones en Estados Unidos.

Por otra parte, de acuerdo a la Asociación Nacional de Árboles de Navidad, del 2004 al 2017, hubo una escalada en las ventas de árboles naturales de 9 millones a 21 millones de piezas, lo que significa una alta derrama económica para el país ya que, en su mayoría, son cultivados por agricultores de las diferentes estados.

¿Árbol natural o artificial? He ahí la cuestión. Crédito: Christin Hume / Fuente: Unsplash.com

Dejando de lado los beneficios financieros de cada sector y las preferencias estéticas personales, es conveniente tomar en cuenta el posible daño ambiental que se pudiera generar con ambas opciones.

Si bien un árbol artificial tiene una larga vida, la producción de los mismos genera altos índices de contaminación, por lo que tendría que reutilizarlo por lo menos 5 años para amortiguar el verdadero impacto ambiental a corto plazo que se genera en su fabricación, según un estudio realizado por WAP Sustainability Consulting.

Además, debido a que la gran mayoría de los árboles sintéticos son fabricados de PVC, con el pasar del tiempo, el artículo navideño comenzará a soltar dioxinas altamente dañinas para los animales y los seres humanos que pueden provocar cáncer, daño neurológico y otros problemas de salud. Incluso algunos investigadores aseguran que entre más viejo sea este ornamento, se acrecientan las probabilidades de que tenga plomo.

Aunque son bellos, los árboles artificiales pueden ser peligrosos. Crédito: Rithika Gopalakrishnan / Fuente: Unsplash.com

Por si fuera poco, el plástico con el que está hecho es altamente inflamable por lo que los riesgos de un incendio aumentan. Y cuando decida deshacer de él, no podrá reciclarse y permanecerá en un vertedero afectando el aire por mucho tiempo más.

Pero no todo son malas noticias en este rubro, hoy en día existen opciones con materiales 100% libres de PVC como aquellos de PE (polietileno) donde el daño al medio ambiente es mucho menor.

En el caso de los árboles naturales existe el mito de que el hecho de su tala genera problemas inmediatos en el ecosistema, sin embargo, esta afirmación no toma en cuenta que existen agricultores especializados que tienen su propio sembradío y por cada pino que toma, en su lugar, siembra de uno a tres nuevos especímenes. Por ello, debe tomar en cuenta adquirir alguno avalado por la Asociación Nacional de Árboles de Navidad.

Aroma y belleza, otros beneficios de un árbol natural. Crédito: Greg Rosenke / Fuente: Unsplash.com

Y aunque el uso de millones de litros de agua, fertilizantes y la huella de carbono que se genera en su traslado causan un relativo impacto inmediato en el medio ambiente, se recomienda comprar un árbol cultivado localmente para menos daño. Además, también es importante que al desecharlo no se realice de manera irresponsable sino que se haga uso de alguno de los 4 mil programas de reciclaje que existen en todo Estados Unidos donde se les procesa para crear abono para parques y bosques naturales.

Es claro que para muchas de las personas, el bolsillo se determinante a la hora de decidir por alguna oferta navideña, sin embargo, no debe dejar de lado el medio ambiente en el que vive por el bien de usted y su familia.

 

FUENTES CONSULTADAS:

The New York Times / USA Today / The Telegraph / Money Crashers