Chula Vista es una de las ciudades más seguras y fue destacada por su forma de acoger a los inmigrantes

La ciudad está bajo la supervisión de Mary Salas, primer latina en ser alcalde.

El 60% de la población de Chula Vista es de origen latino.  (Manuel Ocaño)
El 60% de la población de Chula Vista es de origen latino. (Manuel Ocaño)
Foto: Manuel Ocaño / Impremedia

Desde que llegó del sureño estado de Guerrero en México, Tania Calvillo eligió vivir en Chula Vista, al sur en el condado de San Diego, y al terminar la preparatoria se encontró con que como indocumentada solo podía estudiar en la Universidad Estatal en San Diego (SDSU) donde era casi una excepción.

“Pero excepción por ser latina e inmigrante”, platica la ahora pequeña empresaria a La Opinión, “en la universidad eran grupos de unos 180 alumnos y yo era la única latina”; a veces en algunas clases llegaba algún otro descendiente de latinos, pero sin dominio del idioma español.

“Así que por las mañanas iba a estudiar como única latina, y por la tarde regresaba a Chula Vista, a la ciudad que era mi hogar, donde, por mis estudios, la comunidad comenzó a tomarme como vínculo con el resto de la sociedad”, recuerda ahora Calvillo.

Mary Salas,  alcaldesa de Chula Vista, dijo que la comunidad inmigrante es factor importante para que la ciudad sea segura y le abra los brazos a la migración.

En SDSU se graduó en Administración de Justicia Criminal, tiene una maestría en administración de empresas, es notaria pública, elabora rastreo de antecedentes penales que piden muchas empresas como condición para otorgar empleos, también hace declaraciones de impuestos, pero dice que uno de sus trabajos en particular le llena de satisfacción: revalidar estudios a inmigrantes.

La madre de dos hijos sandieguinos dice que hay inmigrantes con estudios superiores a quienes les dicen que su preparación en países latinoamericanos en Estados Unidos es insignificante, por lo que, por falta de información, terminan por tomar empleos con ingresos mínimos como medida urgente o desesperada.

“Nada es más satisfactorio que ayudar a inmigrantes latinoamericanos para que lo que estudiaron como profesión en sus países lo ejerzan en Estados Unidos”, dice Calvillo con satisfacción, “y lo mejor es que cada vez hay más casos de revalidación”, especialmente en Chula Vista.

“Es normal en una ciudad donde los hispanos o latinos somos cerca del 60 por ciento”, dijo la alcaldesa de Chula Vista, Mary Salas, en entrevista por una doble declaración sobre la ciudad.

La organización Wellcoming America certificó hace unos días a Chula Vista como la mejor ciudad de bienvenida a los inmigrantes en el estado de California y segunda en el país apenas después de Chicago.

Tatiana Calvillo, inmigrante de Guerrero que no se rindió a pesar de los obstáculos.

De acuerdo con la Liga Cívica Nacional, el 30 por ciento de la población de Chula Vista es inmigrante del extranjero y la mayoría, como en el caso de la empresaria Tania Calvillo, encuentra formas de prosperar en la comunidad de poco más de un cuarto de millón de residentes.

Pero esta semana también se identificó a Chula Vista entre las ciudades más seguras en California y en el país.

La organización WalletHub analizó a 180 de las mayores ciudades en el país y encontró que Chula Vista es más segura, en el lugar 42, que San Diego, u Oceanside con todo y que esa ciudad cuenta con la mayor base naval en la región, Camp Pendleton.

La alcaldesa Salas dijo que hay un campo común entre los dos nombramientos, de una de las mejores ciudades para acoger a los inmigrantes y una de las ciudades más seguras en la nación: la comunidad inmigrante.

Chula Vista también es una de las ciudades más seguras del país.

Para el gobierno de Chula Vista “es fundamental que nuestra comunidad sabe que nuestros policías no son ni van a actuar como agentes de migración, porque con esto tenemos la confianza de la comunidad para denunciar crímenes y para ser testigos o acercarse a las autoridades”, dijo la alcaldesa.

La misma alcaldesa es la primera latina en el cargo en Chula Vista desde el 2014, y es nieta de inmigrantes del estado de Jalisco en México.

En cuanto a seguridad, los índices en Chula Vista son relativamente bajos, pero hay uno en particular que llama la atención. El promedio anual de homicidios en Chula Vista es de uno por año, hay algunos en que se contabilizan dos homicidios, “pero hay años en que no tenemos ninguno”, dice orgullosa la alcaldesa.

Chula Vista se ubica a menos de diez millas de distancia de la frontera con México y si se comparan los mismos índices con los de Tijuana, la diferencia es abismal, pues en Tijuana se registra en promedio cerca de dos mil homicidios anuales. La portada del semanario Zeta de esta semana menciona “245 asesinaos al mes en Baja California”, la mayoría en Tijuana.

Un funcionario mexicano dijo a condición de anonimato a La Opinión que en Tijuana puede haber “en un día los homicidios que en Chula Vista hay en una década”.

Parte de los inmigrantes de Chula Vista son empresarios e industriales que abandonaron Tijuana durante una ola de secuestros entre el 2008 y el 2010.

Incluso el gobernador entrante de Baja California, Jaime Bonilla, es parte de la comunidad que nació en Tijuana pero creció en Chula Vista, donde vivía hasta recientemente.