Voluntarios ponen manos a la obra por el Desfile de las Rosas

Cientos decoran con entusiasmo las carrozas que engalarán las calles de Pasadena este 1 de enero

Voluntarios ponen manos a la obra por el Desfile de las Rosas
Los ayudantes llegan desde muy temprano para cortar flores, pegar semillas, pintar y mucho más. / fotos: Jacqueline García.
Foto: La Opinión

Mientras picaba flores en un vasito de plástico, Esther Hernández contó emocionada que por segundo año consecutivo estaba participando como voluntaria para decorar una carroza que participará en el Desfile de las Rosas.

“Desde México me fascinaba ver el desfile en la televisión y yo decía: ‘¿Cuando iré a ayudar?’ y hace como dos años vine por primera vez”, contó a La Opinión este viernes desde Irwindale, donde se alojan algunas de las flotas participantes.

Llegó al lugar con su hijo Edgar Olivera desde Fresno, una ciudad ubicada a tres horas al norte de Los Ángeles. Su objetivo fue regalarle su tiempo a la carroza de Done Vida, que lleva por nombre “Light in the darkness” (Luz en la oscuridad).

“Haciendo esto, yo me siento como un pavoreal. Me emociona mucho participar”, añadió la mexicana de 64 años de edad sin parar de trabajar.

Esther Hernández (d) y su hijo Edgar Olvera son dos de decenas de voluntarios para la carroza de Done Vida.

Su hijo Edgar dijo haber sido voluntario por tres años.

“Yo me enteré de esto por medio de una amiga que trabaja en el Consulado de México”, contó. “Y después de que participé la primera vez quise traer a mi mamá y le gustó mucho”.

En la misma mesa de voluntarios se encontraba Michelle Estrada, quien es enfermera y por primera vez asistió para decorar la carroza de Done Vida.

“Para mí es importante poder contribuir a un trabajo muy bonito… Siempre había querido participar pero se llena rápido la lista”, indicó.

Nicole Medina ayudó a decorar la carroza de Kaiser Permanente el viernes. (Jacqueline García/La Opinión)

En la carroza de Kaiser Permanente, Nicole Medina ponía pegamento para comenzar a poner semillas en la decoración. Ella dijo que recibió la invitación para ser voluntaria por medio de un correo electrónico.

“Es muy interesante ver cómo todo es construido desde el principio”, expresó y aseveró que por primera vez también verá el desfile con una nueva perspectiva ya que en la carroza irá parte de su trabajo.

La flota de la compañía Dole estará en el Desfile de las Rosas por décimo año consecutivo y este 2020 llevará el titulo de “Sunshine for all” (Sol para todos).

Gladys Cárdenas, portavoz de Dole, dijo que el sol enorme que representa gran parte de la carroza es una señal de optimismo.

“Hemos tenido cientos de voluntarios que han participado para decorar la carroza”, indicó mientras algunas de esas personas pegaban semillas en la parte frontal de la carroza. “Queremos llevar el mensaje de que no importa donde estés, la música y el positivismo debe seguirte”.

Los voluntarios son parte de la edición número 131 del Desfile de las Rosas 2020, que se lleva a cabo en Pasadena.

Esta vez, el desfile llevará el tema “The Power of Hope” (el poder de la esperanza) donde cerca de 1,000 voluntarios de la asociación participan para realizar el exitoso evento.

Además de ellos, miles de voluntarios participan con meses de anticipación para decorar las 39 carrozas que se estarán presentando este 1 de enero.

El desfile también con la presentación de bandas musicales y caballos.

Voluntarias de la carroza Dole pegaban semillas en la parte frontal. (Jacqueline García)

Voluntarios con propósito

La familia Gutiérrez llegó ayer a Irwindale desde Delano, una ciudad del condado de Kern al norte de California, para participar en la decoración de la carroza de Done Vida.

Sandra Gutiérrez dijo que su hermano falleció hace 11 años y gracias a la donación de órganos y tejidos pudo salvar la vida de tres personas.

“Hace cinco años la organización nos escogió para que viajáramos en la carroza de ese desfile y desde entonces hemos venido cada año para ayudar a decorarlas”, expresó la mujer, quien llegó acompañada de su esposo Salvador Gutiérrez y su hija Sally.

Sandra, de raíces mexicanas, dijo que haber participado en el desfile y conocer más acerca de la importancia de donar los órganos de su hermano, quien falleció por problemas al corazón, les ha hecho ver la vida de diferente manera.

(Izq. a der.) Sally Gutiérrez junto a sus padres Sandra y Salvador Gutiérrez y la enfermera Michelle Estrada. (Jacqueline García/La Opinión)

Salvador concordó y dijo que él se inscribió como donante de órganos desde hace mucho tiempo y le parece buena idea que si hay algo que se pueda utilizar después de su muerte él gustosamente lo dona.

“Aparte tú nunca sabes cuándo la familia va a necesitar [algún órgano] y quieres que siempre haya alguien que te pueda ayudar”, indicó. “Cuando me vaya [muera] no me voy a llevar nada”.

Su hija, Sally, aseveró que participar en este evento de voluntarios también ha unido más a la familia ya que lo han convertido en un evento al cual llegan y ayudan sin esperar nada a cambio.

“Es algo que nos da un propósito y tiene valor de saber que nosotros ayudamos”, recalcó.

Esther Hernández (d) y su hijo Edgar Olvera son dos de decenas de voluntarios para la carroza de Done Vida.