Jornaleros: ‘No nos vamos a dejar’

Se vence el plazo para que trabajadores del centro de CARECEN desalojen el lugar, pero logran conseguir ayuda legal

El peso mexicano opera con una ligera ganancia frente al dólar y se perfila a cerrar una semana positiva.
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Foto: Impremedia

En lugar de tener miedo, la organización CARECEN y su centro de jornaleros se armaron de información y asesoría legal para responder a la carta de desalojo que recibieron de la compañía dueña del local, Wilshire Union Center L.P., el 20 de diciembre pasado.

En la misiva, Wilshire Union le pide a los miembros del centro abandonar el lugar y colocó como fecha límite para hacerlo este viernes 17 de enero de 2020.

Su argumento fue que en los últimos años el sitio se ha convertido en una “molestia” y una “plaga”.

Los jornaleros que refutan tajantemente las acusaciones dijeron que esto es solo una maniobra para atacar y criminalizar a la clase trabajadora migrante.

“Estamos de regreso y les estamos mandando el mensaje de regreso… de que no nos vamos a dejar”, dijo Martha Arévalo, directora de CARECEN.

“La gente piensa que [los jornaleros] no tienen voz, que no tienen valor. Pero eso no es cierto, esta comunidad es sumamente importante para Los Ángeles. Esta comunidad no es invisible”, agregó.

En respuesta a las acusaciones de Wilshire Union, el abogado Gilbert Saucedo —representante de CARECEN— indicó que la carta enviada en diciembre es “nula” e “inaplicable” debido a que tiene varias anomalías.

Entre ellas, menciona la falta de fundamento para determinar el fin del arrendamiento y la falta de oportunidad para arreglar las supuestas infracciones como lo requiere el acuerdo de licencia.

El abogado Saucedo explica, en su carta de respuesta, que Wilshire Union se basa en alegatos de que hay “individuos que aparentan ser solicitantes del Day Labor Center” y que están participando en actividades molestas.

“No identifican quiénes son estos individuos ni proveen las razones por las que creen que ellos son solicitantes del centro”, explicó Saucedo.

Además, dice que los abogados representantes de Wilshire Union enviaron la notificación al destinatario incorrecto.

El centro fue establecido mediante un acuerdo entre Wilshire Union y el Departamento de Desarrollo Comunitario de la Ciudad de Los Ángeles.

CARECEN solo es la organización que lo supervisa.

El respaldo

Hugo Ortiz, representante del concejal Gil Cedillo, concordó y explicó que el contrato entre la Ciudad y el dueño del establecimiento era tener el centro de jornaleros como parte de los beneficios para la comunidad.

Esto también ayudaba a los jornaleros que en aquel tiempo eran víctimas del crimen en el área.

“Es irónico que ahora ellos sientan que es algo de lo que se pueden deshacer”, dijo Ortiz. “La ciudad no está preparada para liberarlos de sus responsabilidades y remover el centro”.

El representante de Cedillo agregó que están dispuestos a continuar apoyando a CARECEN. “Queremos sentarnos y discutir cuáles son los problemas y ver si la ciudad puede ayudar y asociarse”, indicó.

Los más afectados

Juana López, ama de casa y esposa de un jornalero, dijo que después que su pareja perdió su empleo en la costura, el Centro de Jornaleros fue su salvación.

“Creemos que este es un lugar más seguro para que venga y consiga trabajo”, indicó. “Aquí los apoyan”.
López dijo que si no fuera por el Centro, ellos no sabrían cómo salir adelante para cubrir los gastos del hogar y mantener a sus dos hijos.

Ricardo Aguirre es un jornalero y miembro del centro del que -según dijo- “ha recibido apoyo en todo momento”.

“Llegué aquí hace muchos años porque no tenía qué comer… Quiero decirle al dueño de la propiedad que hay muchas personas que lo único que vienen a hacer es buscar el pan de cada día y que no le quite el plato de comida a la gente pobre”.

En respuesta a la negativa de CARECEN a desalojar las premisas, Wilshire Union dijo en un email que sigue comprometido a apoyar a la comunidad y al vecindario.

El jornalero Ricardo Aguirre dijo que la gente acude al centro en busca del pan de cada día.

“[Wilshire Union] está dispuesto a que otra organización opere el centro de jornaleros para ayudar mejor a los jornaleros sin ponerlos en peligro a ellos y a otros”, explicó en el email.

Agregó que “consideraría permitir que CARECEN continúe operando sin cargo en la propiedad, pero si se implementan cambios”.

Además, Wilshire Union dijo que la oficina del concejal respondió positivamente a la carta que le enviaron notificándole de lo sucedido.

“Estamos esperando a escuchar de la oficina del concejal para una fecha de una reunión para considerar todas las opciones”.